|
USA, 1948 : Kirk Alyn (Superman
/ Clark Kent), Noel Neill (Lois Lane), Tommy Bond (Jimmy
Olsen), Carol Forman (Dama Araña), Pierre Watkin
(Perry White), Charles Quigley (Dr. Hackett), Herbert
Rawlinson (Dr. Arnold Graham) Director
- Spencer Gordon Bennet & Thomas Carr, Guión
- George H. Plympton & Joseph F. Poland, sobre el
serial radial escrito por Arthur Hoerl, Lewis Clay &
Royal K. Cole, y basados en el comic de Joe Shuster
& Jerry Siegel
TRAMA : Tras la explosión
de su planeta natal Krypton, un niño llega a
la Tierra en una cápsula espacial y es adoptado
por la familia Kent, quienes lo llaman Clark y lo adoptan
como hijo. El chico desarrolla superpoderes, crece y
decide irse a la ciudad de Metropolis para combatir
el crimen, utilizando su personalidad secreta de Superman.
Ahora Kent ha conseguido trabajo en el periódico
El Planeta y se encuentra cubriendo el robo del rayo
reductor de relatividad, la arma más poderosa
jamás construída por el hombre. Pero el
rayo ha caído en las manos de la Dama Araña
- la reina del hampa local -, y planea utilizarlo para
apoderarse del mundo. Al enfrentarse a la Dama Araña,
Superman sucumbe ante el poder de la kryptonita - el
único material del universo que puede matar al
hombre de acero - y queda sumamente debilitado. ¿Podrá
el hijo de Krypton detener a esta implacable mente criminal?
¿Será que estos inescrupulosos villanos
se saldrán con la suya?. Obtenga las respuestas
de estas inquietantes preguntas la semana próxima,
en este mismo cine y a esta misma hora.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
Los seriales son tan viejos como el cine mismo, y los
primeros datan de 1910, producidos por compañías
como la Edison, Vitagraph y la Pathé.
Se trataban de filmes muy largos divididos en capítulos
de 20 minutos, los cuales siempre terminaban con los protagonistas
en una situación de alto riesgo (usualmente, colgando
de un precipicio; de allí es que reciben el nombre
de cliffhangers), y que servían como enganche
para que el espectador regresara a la semana siguiente
para ver la conclusión de la escena. Mientras que
en un principio eran la atracción principal de
los cines, al estandarizarse la duración de los
filmes en 90 minutos (y al aumentarse el valor de producción
de los mismos) los seriales pasaron a ser parte de un
programa de complemento: lo habitual era ver un par de
seriales, el noticiero y un par de películas en
la llamada función matineé de las
salas cinematográficas de la época. Debido
a su bajo costo y alta rentabilidad - un espectador
terminaba por adquirir al menos 15 entradas para poder
ver todos los capítulos de un serial, los cuales
eran proyectados a lo largo de 3 meses y medio -,
muchas productoras de seriales (como la legendaria Republic)
pudieron obtener mejores números que muchísimos
otros estudios de Hollywood, razón por la cual
algunos grandes como la Columbia y la Universal
incursionarían en el rubro durante algunos años.
Con la llegada de la televisión en los años
50 asistiríamos a la decadencia y desaparición
del serial, y los estudios especializados debieron reciclarse
para producir tiras televisivas o, bien, desaparecer en
el proceso.
El serial que ahora nos ocupa fue producido por la
Columbia, y se basó en episodios escritos
y utilizados en la emisión radial Las Aventuras
de Superman (1940 - 1950). Contrataron a un ignoto
actor de vaudeville llamado Kirk Alyn y se despacharon
con esta aventura por capítulos, la cual terminó
por transformarse en un enorme éxito. Tanto que,
dos años más tarde, llegaría la
secuela Atom Man vs Superman.
Considerando los pobres valores de producción
de los seriales de la época, y la falta de prolijidad
en adaptar superhéroes a la pantalla grande -
vean sino los bizarros seriales de Batman (1943)
o El Capitán América (1944)
-, la versión 1948 de Superman es excelente.
También es cierto que la DC (en aquel
momento, Action Comics) obligó por contrato
a los productores a que les permitieran supervisar la
fidelidad de la adaptación. Esto derivó
en que los capítulos iniciales del serial, en
donde se detalla el origen del superhéroe y la
explosión de Krypton, fueran absolutamente respetuosos
de la esencia del comic. Como producción barata
que es por su naturaleza, hay uso abundante de stock
footage de explosiones y erupciones de volcanes,
pero el resultado final es muy digno.
Muchos han criticado el detalle de que Superman,
cuando vuela, es reemplazado por un dibujito
animado (el cual es muy fluido, ya que usaron técnicas
de rotoscopio para capturar el movimiento de los actores
y luego dibujaron sobre sus figuras). Aquí la
decisión se debe a una cuestión de presupuesto
aunque, a mi juicio, es un detalle menor y no resulta
molesto en absoluto (prefiero un dibujo animado de buena
calidad en lugar de un FX terrible).
Pero dejando de lado el stock footage y los dibujos
animados, Superman 1948 es un serial brillante.
Es extremadamente respetuoso con el personaje, e incluso
tiene el gran acierto del casting de Kirk Alyn, que es
un Superman ideal (a mi juicio, muy superior a la versión
televisiva de George Reeves). El diseño del traje
es perfecto, con la capa surgiendo de los hombros como
una toga romana, y Alyn tiene el rostro y el físico
que demanda el rol. Es cierto que es algo campechano y
entusiasta en exceso, pero tiene la dosis adecuada de
carisma como para ocupar las botas rojas. Hasta la voz
es acorde a la figura.
Durante el 80% de su duración Superman 1948
funciona de manera impecable. Tenemos el origen de Superman,
la explosión de Krypton, su llegada a la Tierra,
su crianza con los Kent y su partida hacia Metropolis.
Como al parecer el periodismo no es una profesión
sino una especie de oficio que se aprende sobre la marcha,
el director del diario El Planeta le ofrece trabajo
si consigue una primicia, cosa que obviamente ocurre
al documentar la primera hazaña de Superman.
Hay algunos detalles curiosos para los fans. El nombre
Superman termina por dárselo el mismo
Kent en su primer artículo. Tampoco hay romance
entre Lois / Clark / Superman. La primera aventura tiene
al hombre de acero salvado a un tren de una via rota
(una escena homenajeada en la versión
1978 de Richard Donner). La entrada del edificio
de El Planeta se ve antigua y rococó, tal como
ha aparecido en la serie Lois & Clark o en
Superman
Regresa. Y Alyn usa esos sombreros y sacos gigantescos
que serían la marca de fábrica de George
Reeves en la serie televisiva de los años 50.
Una de las mejores cosas que tiene el serial es que
los personajes son inteligentes y actúan con
lógica. La Dama Araña (un villano creado
para el serial, y que bien podría ser la versión
femenina de Lex Luthor) es sagaz y expeditiva, y uno
debería felicitar a los libretistas por haber
creado a semejante carácter. Los secundarios
le van en saga, y hay buenos parlamentos. Por su parte,
Lois Lane (Noel Neill, la que luego participaría
en la secuela, en la serie de George Reeves, y que sería
la anciana que mantenía a Kevin Spacey como amante
en la secuencia de inicio de Superman
Regresa) es insidiosa e inquieta como lo exige el
papel, y marca el molde que más tarde usaría
Margot Kidder para Superman
1978. Con excepción de un par de ocasiones,
estos personajes no cometen estupideces. Es cierto que
el libreto utiliza bastantes algunos artilugios narrativos
que no suenan muy creíbles como para que la historia
avance y genere el cliffhanger obligatorio de
cada capítulo - hay un informante que está
enterado de todo lo que pasa en la ciudad; mientras
está con su identidad humana, a Clark Kent lo
noquean en más de una ocasión; la oficina
de Perry White funciona como una auténtica comisaría
(como si fuera el despacho del comisionado Gordon),
en donde se interrogan sospechosos y se notifican las
amenazas de turno -, pero el resultado final siempre
es tan disfrutable que uno perdona esas rebuscadas vueltas
de tuerca. Es un filme que tiene un ritmo imparable;
siempre pasan cosas, siempre la historia está
en movimiento, hay margen para una enorme cantidad de
proezas, y uno nunca tiene tiempo para detenerse y pensar
en las fallas del libreto.
El problema con el serial 1948 de Superman es
que la historia está demasiado estirada para
caber en 15 capítulos, y ello se nota a partir
del episodio 11. Las últimas cuatro entregas
no avanzan la trama en lo más minimo, y son casí
idénticas - Lois o Jimmy Olsen se meten en
problemas, los mafiosos dejan alguna trampa explosiva,
va Superman a salvarlos -, y el episodio final es
rutinario y decepcionante (uno esperaba un climax más
elaborado). Pero, si no fuera por ello, Superman
1948 merecería cinco atómicos con
total justicia. Uno debe considerar que se trata de
un filme enorme de cuatro horas y media de duración,
en donde pasan millones de cosas todo el tiempo, y que
resulta coherente que en algún momento los libretistas
se queden sin aire. Por supuesto es un espectáculo
más que disfrutable en donde el defecto, si cabe,
es el formato mismo de serial que se le ha impuesto,
en donde se llega a un punto en donde se deben estirar
las cosas para cumplir con la cuota de capítulos
pactados. Pero ello no quita que sea una gran aventura
y una gran adaptación del personaje, de visión
obligatoria para todos los fans del mismo.
|