USA, 2011 : Joel Courtney (Joe
Lamb), Elle Fanning (Alice Dainard), Kyle Chandler (Jack
Lamb), Riley Griffiths (Charles Kaznyk), Ryan Lee (Cary),
Ron Eldard (Louis Dainard), Noah Emmerich (Coronel Nelec)
Director - J.J. Abrams,
Guión - J.J. Abrams
TRAMA : Corre el año
1979 en el pequeño pueblo norteamericano de Lillian.
El adolescente Joe Lamb forma parte de una pandilla
dedicada a rodar una película amateur de terror,
y ahora han llegado hasta la estación de tren
del pueblo para rodar una escena clave. Sin embargo
las cosas se salen de control cuando un ferrocarril
se descarrila justo sobre donde están ellos,
y los chicos se ven obligados a correr para salvar sus
vidas. Superado el shock recogen de apuro sus cosas,
entre las cuales figura la cámara Super 8 que
ha seguido filmando todo el tiempo. Y al día
siguiente parecería que todo hubiera regresado
a la normalidad si no fuera porque una serie de extraños
incidentes comienzan a afectar la tranquila vida pueblerina
de Lillian. Todos los perros del pueblo han desaparecido,
y los reportes de maquinaria robada o desaparecida se
acumulan por centenares. Y mayor será la sorpresa
de Joe al revelar la filmación tomada durante
el accidente de tren, la que muestra a una criatura
monstruosa surgiendo de entre los vagones destrozados.
Ahora el ejército ha llegado hasta Lillian y
tiene la orden de cerrar y evacuar el pueblo; pero una
de las amigas de Joe - justo la chica que más
le gusta - ha desaparecido y los testimonios indican
que el monstruo la ha raptado, razón por la cual
Joe deberá salir a rescatarla.
trailer
de Super 8
Hay películas que no se condicen con las expectativas
que ellas mismas crean y Super 8 es una de ellas.
Esta es una inusual colaboración entre J.J. Abrams
y el pope Steven Spielberg (quien oficia de productor).
Todas las señales dan a entender que éste
se trata de un sentido homenaje de Abrams a los filmes
dirigidos / producidos por Spielberg en los años
70 y 80 - los que van desde Encuentros
Cercanos del Tercer Tipo hasta Los Goonies
y Los Exploradores-. El problema es
que, cuando Abrams deja de imitar a Spielberg y debe hacer
algo por su cuenta, termina siendo insípido y decepcionante.
Seamos claros: los dos primeros actos de Super 8
son muy buenos. Este es un canto de amor hacia la ciencia
ficción ochentosa y spielberiana, esa
plagada de pueblitos ideales, adolescentes de noble
corazón, monstruitos encantadores, y militares
malosos que oficiaban como los villanos de turno. A
excepción de estos últimos, nadie es demasiado
malvado (ni siquiera el monstruo), y la aventura sirve
como un proceso de expiación para el protagonista.
Vale decir: el chico vive en una familia de porquería
(que no es tal), o es perseguido por el matón
del barrio (que no es tan malo), o no logra hablarse
con la chica que le gusta (y a la que deberá
rescatar de improviso para transformarse en el héroe
del momento). Y como a nosotros nos gustan los perdedores
(o nos identificamos con alguna de las situaciones que
debe vivir), terminamos por simpatizar con nuestro sufrido
protagonista.
Mientras que el setup y los personajes funcionan
muy bien, los problemas de Super 8 pasan por el
tercer acto. Hasta ese entonces, J.J. Abrams venía
retaceando la exhibición del monstruo (tomando
de ejemplo lo que hizo Spielberg en Tiburón,
y que luego el mismo Abrams aplicaría en Cloverfield),
lo cual me parece una decisión creativa válida.
El problema es que, cuando el bicho entra en escena ...
no hace nada memorable. Ahí es cuando queda
en evidencia que Abrams es un pálido imitador de
Spielberg, simplemente porque no le da la neurona para
crear alguna secuencia sensacional, de esas que uno sigue
hablando después de salir del cine. No sólo
las acciones de la criatura son insípidas sino
que el libreto comienza a flaquear con detalles importantes
- los chicos encuentran en dos minutos unos informes
secretos que los militares estuvieron rastreando durante
días; un dúo de enemigos irreconciliables
hace las pases demasiado rápido; y, lo que es peor
de todo, se revela que el bicho secuestra pero no mata
a algunos personajes políticamente correctos de
la trama, incluyendo al interés amoroso de nuestro
héroe -, con lo cual a uno se le termina de
caer la estantería. Después de construir
durante una hora un setup tan bueno... ¿por
qué no escribieron algo más excitante y
original para el climax del filme?.
Super 8
es una aventura correcta pero decepcionante. El inicio
de la película crea unas expectativas que el
desenlace no termina de corresponder. Y no es que el
final sea malo; lo que pasa, simplemente, es que es
demasiado standard.
Arlequin, tu portal de cine fantastico y de culto es un suplemento
de SSSM - el Servicio Secreto de Su Majestad. Diseño del sitio
web y desarrollo de contenidos por Alejandro
Franco. Derechos Reservados 2005 / 2010 Todas las imágenes
son propiedad de sus respectivos dueños - los contenidos pueden
ser reproducidos indicando la url original del mismo asi como el nombre
del autor