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La Guerra de las Galaxias es un fenómeno
cultural, cinematográfico y comercial sin precedentes, que
convirtió a George Lucas en pope de la industria. Es el inventor
del cine comercial moderno : un formidable blockbuster, impresionantes
campañas publicitarias, toneladas de merchandising,
explotación hasta la saciedad de todas las posibilidades comerciales
del éxito de una película, y un largo etcétera.
No es que esto no existiera antes, pero siempre fue realizado en medidas
parciales por los estudios, y sólo Lucas lo llevó a
su máximo nivel de perfección y terminó por institucionalizarlo.
Produjo un cambio de mentalidad tan fuerte en la industria que continúa
hasta estos días (el convertir a la ciencia ficción
en rentable, la creación de películas - evento
por parte de los estudios todos los años, las interminables
secuelas, la masificación de los efectos especiales, etc).
Pero en el pico del poder cayó El Regreso del Jedi,
que si bien obtuvo recaudaciones record, comenzó a ser vapuleada
por los fans y la crítica. Acá es cuando comienzan
algunos problemas que se irían pronunciando con el tiempo
en George Lucas: el del poder absoluto y la falta de un control
de calidad creativo por parte de otro que no sea él. Es el
caso de una estrella enceguecida por los números y la independencia
total de los estudios que le dió el poder económico
de un éxito arrollador.
Las causas de las críticas son fundadas: El Regreso del
Jedi parece por momentos un gigantesco catálogo de merchandising
de futuros juguetes, comics, videos y demás otros
productos que pudiera vender Lucas a través de sus multiples
compañías después del estreno del film. Uno
ya empieza a notar algo raro en el momento en que la secuencia del
rescate de Han Solo en manos de Jabba The Hutt se empieza a estirar
demasiado, y contradecir cualquier tipo de coherencia (incluso dentro
de la lógica interna del universo de La Guerra de las
Galaxias). Los robots que van y se entregan a Jabba; Leia disfrazada
que va a liberar a Solo, y su apresamiento; los largos discursos
de Luke amenazando a Jabba; todo para llegar a una rebuscada sentencia
de muerte en las arenas de Tatooine donde por fin la acción
termina por lucirse. Y en el medio una enorme galería de
alienígenas multicolores y naves de todo tipo, como para
que Lucas siga vendiendo merchandising.
Yo no tengo problema con esto, pero la secuencia resulta demasiado
larga. Además que si Luke es tan poderoso como Jedi, no debería
haber llegado hasta el límite de las posibilidades (cuando
todo podía salir muy mal). El otro tema pasa precisamente
por Luke, que si bien ahora es Jedi, sigue teniendo algunas actitudes
adolescentes. La evolución del personaje no está bien
escrita, y ahora debería ser un hombre misterioso, que inspira
respeto y amenaza.
Pero superada la secuencia de Jabba, tenemos el regreso de Luke a
Dagobah donde Yoda se encuentra débil y enfermo en extremo
(algo muy oportuno), y procede a revelarle que Leia es la hermana.
Y de pronto lo que empieza a parecer es que Lucas se ha quedado sin
ases bajo la manga, y empieza a reciclar ideas, cuando no tirar golpes
de efecto sin demasiado sentido. Desde "tengo un mal presentimiento
acerca de esto" que pronuncia la mitad del elenco (ya dicho
en el primer film), otro escape en soga de Leia y Luke, hasta otro
pariente nuevo de la familia Skywalker, sin contar en otro ataque
temerario a una nueva Estrella de la Muerte. ¿Era necesario?.
En especial sobre el tema de los parentescos, que resulta extremadamente
artificial y hasta ridículo. En un momento, el fantasma de
Obi Wan Kenobi le dice a Luke que no era necesario darle la noticia,
que todo depende "de puntos de vista", mientras Luke
lo mira como si le estuviera haciendo una broma terrible. Y del mismo
modo miran los espectadores a la escena, preguntándose si los
guionistas no se han tomado en serio su trabajo.
La bomba del parentesco de Leia tiene tres usos : uno, para
que se lo revele a ella, en una escena sin sentido ni emoción
- ella sólo lo dice que lo presentía, y pasa a otro
tema, sin mosquearse demasiado sabiendo que Vader era el padre -;
dos, para encabronar a Luke en la escena final donde Vader
se entera que tiene una hija y la quiere convertir al lado oscuro;
y tres, sobre el clímax, cuando Leia "presiente"
(algo que no hizo en toda la trilogía) que Luke está
bien. No sirve para nada más; como argumento del guión,
simplemente apesta. Además, si uno es un fan in extremis
de la saga, notará los desastres de coherencia que plantea
esto con respecto a la trilogía de precuelas: Leia sí
conocíó a su madre y murió cuando era niña
(y no en el parto, como dice La
Venganza de los Sith). Todo este culebrón es el entuerto
que Lucas quiso disfrazar como válido en la tibia segunda
trilogía, poblada de personajes sin vida, y con el sólo
fin de compatibilizarla con los golpes de efecto incoherentes que
residen - en su gran mayoría - en El Regreso del Jedi.
Pero se suman otros errores: más merchandising con
los Ewoks (si hubieran diseñado a otra raza con aspecto más
adulto, hubiera funcionado mucho mejor que esos ositos cariñositos),
escenas terriblemente ridículas en el campamento de éstos
(cuando suponen que C3PO es un dios); el vergonzoso ataque de rebeldes
y Ewoks a la base imperial; unos discursos que no van a ningún
lado entre Vader y Luke; y una secuencia final a la cual podemos
resumir en lo siguiente : el Imperio cae gracias a que los Ewoks
son más efectivos que toda la Rebelión junta, y Vader
traiciona al Emperador simplemente por una cuestión de celos,
ya que Palpatine prefiere a Luke como nuevo discípulo. Nada
de remordimientos o de regreso al lado del bien... es todo muy brusco.
Sin contar que Darth Vader, sin máscara, sólo se ve
como un viejito bonachón.
La edición del DVD del 2004 intenta arreglar un par de cuestiones
de continuidad, incluyendo en las escenas de festejo finales por
la caída del imperio una vista de Naboo (el planeta de la
princesa Amidala), y la imagen insertada de Hayden Christensen (en
vez de Sebastian Shaw, que era el actor que personifica a Vader
sin el casco) como uno de los tres fantasmas que saludan a Luke
(junto con Kenobi y Yoda). Hubiera sido preferible dejar a la trilogía
de precuelas en el olvido.
Pero a pesar de todos estos errores, El Regreso del Jedi
es un filme aceptable. Sigue manteniendo su sentido de aventura
y tiene espectaculares secuencias de acción. El ataque final
a la nueva Estrella de la Muerte (otra vez sopa) está filmado
con nervio y sin aturdir al espectador. Uno lo compara con otras
escenas de las precuelas como el combate inicial de La
Venganza de los Sith, y nota la diferencias de estilo. El film
del 2005 aturde al espectador en efectos y malabarismos absurdos;
este filme de 1983 asombra, pero permite seguir a los personajes
dentro del multitudinario combate. Luke es un hombre con poderes
y habilidades, pero no un superser invencible capaz de acrobacias
sobrehumanas. Todo es más medido y coherente... a pesar de
que el guión se esfuerce por arruinarlo.
La saga de La Guerra de las Galaxias se compone
de :
La trilogía original : La
Guerra de las Galaxias, El
Imperio Contraataca y El
Regreso del Jedi
La trilogía de precuelas : La
Amenaza Fantasma, El Ataque de los Clones y La
Venganza de los Sith |
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