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TRAMA
: La destrucción de la Estrella de la Muerte ha quedado
atrás, pero no el deseo de venganza de las fuerzas imperiales.
Aislados en el helado planeta de Hoth, la rebelión no tarda
en descubrir el paradero de droides exploradores, que delatan su
posición al Imperio. En medio de una evacuación masiva
y desesperada, Luke Skywalker recibe un mensaje de su desaparecido
maestro, Obi Wan Kenobi, diciéndole que debe dirigirse al
sistema Dagobah y encontrar al último Jedi, el maestro Yoda.
Mientras, Han Solo, Leia, Chewbacca y los androides emprenden una
fuga casi imposible, siendo acosados por las fuerzas de Darth Vader.
En pleno escape logran llegar a la ciudad flotante de Bespin, donde
esperan obtener la ayuda de un viejo amigo de Solo, Lando Calrissian.
Pero las fuerzas imperiales llegan antes, atrapan a los rebeldes
y le tienden una trampa a Luke, quien abandona su entrenamiento
Jedi en pos de salvar a sus amigos.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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Practicamente nadie en el planeta Tierra no ha visto o desconoce la
trama original de la trilogía de La
Guerra de las Galaxias. La epopeya imaginada por George Lucas
es un hito de la historia de la cinematografía mundial, arrasando
las taquillas y transformándose en un fenómeno de culto
de enormes proporciones. Pocas veces un film (o una saga de filmes)
han desarrollado una legión de fans que se mantenga y crezca
a más de 30 años de proyección de la película
original. Lo de La Guerra de las Galaxias ya pasa a ser un
fenómeno cultural.
El impresionante éxito mundial de la primera película
imponía forzosamente una secuela. Una secuela que ni siquiera
los ejecutivos de la Fox o el mismo Lucas habían previsto.
Ciertamente Lucas había desarrollado un boceto de no más
de un par de hojas, que narraba la épica en 9 partes, de
las cuales Star Wars era el episodio 4 de la historia. Pero
no más que eso. A lo sumo, Lucas confiaba en que Star
Wars tuviera algún tipo de éxito (y de grado de
culto), ya que había tomado por sorpresa a la Fox
en 1977, firmando un contrato con el cual se hacía con todos
los beneficios provenientes del merchandising, algo que si
bien no era nuevo en Hollywood, tampoco nunca resultó ser
un negocio demasiado próspero (hasta ese entonces). La Fox
no confiaba en el éxito del film; y entre su potencia en
la taquillas, los genios de marketing que haya contratado
Lucas para vender todo tipo de productos de Star Wars, el
fenómeno de culto, y la pésima decisión de
la Fox, para 1980 Lucas ya era millonario, y un poderoso
empresario de la industria cinematográfica. Especialmente
por el departamento técnico que él había creado
- la ILM, Industrial Light & Magic - que impondría
el standard en el terreno de los efectos especiales hasta nuestros
días, amén de toda la furia de clones de Star Wars
que surcarían las pantallas de aquellos años y que
utilizarían los servicios de la empresa de Lucas, enriqueciéndolo
aún más. Todo esto resultaba totalmente inesperado
para un hombre que simplemente - en sus palabras - confiaba en vender
algunas remeras y juguetes del primer film para financiarse posibles
secuelas sin suplicar a los estudios de Hollywood.
Normalmente esta clase de éxitos inesperados no suelen ser
bien correspondidos. Vale decir, uno imagina que Lucas desgastó
las suelas de sus zapatos años y años, visitando estudios
y haciendo innumerables reescrituras de la historia hasta encontrar
uno que le diera luz verde al proyecto. Y ahora, de pronto, contaba
con tiempo limitado y el apuro de todos - estudios, fans, etc -
que deseaban ver como seguía (y recaudaba) esta historia.
En la vorágine de la fiebre Star Wars, Lucas decide
dar un paso al costado, dando los lineamientos generales y controlando
creativamente al producto, mientras intentaba tomar las riendas
del novedoso imperio comercial que le había significado éste.
Sobre los conceptos de Lucas trabajan Leigh Brackett y Lawrence
Kasdan - aunque Brackett fallecería al poco tiempo -, y dejaría
el timón a Irvin Keshner, un experimentado pero rutinario
director de cine comercial.
La trilogía original de La Guerra de las Galaxias
es seminal en muchísimos aspectos. Trilogías posteriores
- Matrix, El
Señor de los Anillos, incluso Underworld - y otras
sagas de culto tomarían el modelo de construcción
impuesto por Lucas. Inclusive hasta sus golpes de efecto. Que, por
ejemplo, el Hombre que Fuma sea padre de Fox Mulder en X Files
no es más que una consecuencia directa del shock de la revelación
de Darth Vader como padre de Luke en El Imperio Contraataca.
Que las fuerzas de Tierra Media se encuentren casi vencidas en Las
Dos Torres - si bien la obra de Tolkien es anterior, Jackson
maneja los tiempos del relato -, o que Sion esté a punto
de sucumbir en Matrix Recargado,
es similar a los rebeldes acosados en Hoth. La segunda parte de
la trilogía es muy oscura, y ha sucedido lo mismo con las
instancias intermedias de otras sagas posteriores. Muchas cosas
le debe el género a Lucas.
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En este caso, el tono del film es pesimista. Pocas cosas salen
bien para los rebeldes, y uno podría decir que prácticamente
se encuentran al borde de la aniquilación. El escape de Hoth
es angustiante, así como las peripecias del grupo a bordo
del Halcón Milenario. Sin duda el espíritu de aventura
sigue estando, pero no es un film triunfalista como la primera película.
Y Luke se separa del grupo, cumpliendo con los mandatos que le impone
el camino del héroe : descubrir sus poderes ocultos que podrán
desnivelar la balanza a favor del bien en la contienda.
Uno no puede dejar escapar las comparaciones posibles con la
última trilogía, y ver cómo esta funciona
tan mal. Hay efectos especiales pero no un desborde de ellos. Hay
largos momentos de exposición - como el entrenamiento con Yoda
en Dagobah -, que atenúan su tono para no sonar ridículo
(al menos, en extremo). Siempre el grado de credibilidad del relato
queda en lo digerible. Los Jedis tienen poderes pero no son superhombres.
E incluso las escenas románticas - algo que nunca funcionó
en ninguna de las trilogías de Lucas - no lastiman el sentido
común del espectador, si bien el supuesto romance entre Leia
y Solo es muy entrecortado, carente de un mayor desarrollo, y hasta
en cierto grado infantil. Las interpretaciones no son notables, pero
cumplen con sus cometidos. Uno ve por ejemplo a Solo / Ford, y sólo
tiene ráfagas de una buena actuación, mezcladas con
situaciones en donde los actores se encuentran notablemente incómodos
recitando lineas ridículas. Lo mismo pasa con Leia / Fisher,
que sólo muestra una dureza de palabra pero en las escenas
de acción resulta terrible. Pero en comparación con
la segunda trilogía, esto es Shakespeare. Y Kershner genera
un vertiginoso sentido de movimiento como para que los defectos pasen
rápidos y no resulten demasiado notables.
Respecto a la historia de Luke, está bien desarrollada.
Pero también uno se remite a la
segunda trilogía, y no deja de olfatear que el golpe
de efecto de la paternidad de Vader es simplemente un shock
barato, de último momento e ilógico con la construcción
del grueso de la historia. Por diálogos de Yoda y Kenobi,
uno tiene la sensación que el padre de Luke debía
ser un Jedi adulto que se desvió al lado oscuro de la fuerza,
y no un adolescente caprichoso como se muestra a Anakin en los últimos
filmes de la saga. El problema de la
nueva trilogía es que Lucas intenta explicar y ampliar
los golpes de efecto y las tonterías que había involucrado
en la trilogía original. A fin de cuentas, que Vader sea
el padre de Luke sólo corresponde a un recurso de los guionistas
para que, en la tercera entrega, un ejército débil
y diezmado como el rebelde pueda ganarle al Imperio, simplemente
porque Luke es importante para el Emperador y acuerde un entrevista
personal con él, descabezando al Imperio de un golpe.
El Imperio Contraataca es un gran film, a pesar de sus defectos
que resultan menores. Es mucho más madura e intensa que La
Guerra de las Galaxias. El mayor defecto a reprocharle sea su
final - la captura de Solo, que deja un punto muy importante del
film totalmente inconcluso -, pero el tono, los efectos, las actuaciones
y el giro de la historia es superior al film original. La trilogía
llegará a su fin en El Regreso del Jedi, un film desparejo
en donde Lucas se desbarranca hacia el lado puramente comercial
de la historia, además de comenzar a reciclar ideas, y sin
darle el tono de grand finale que correspondía a la
historia.
La saga de La Guerra de las Galaxias se compone
de :
La trilogía original : La
Guerra de las Galaxias, El
Imperio Contraataca y El
Regreso del Jedi
La trilogía de precuelas : La
Amenaza Fantasma, El Ataque de los Clones y La
Venganza de los Sith |
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