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TRAMA
: La Federación de Comercio mantiene bajo sitio al débil
planeta Naboo, y el Parlamento de la República Galáctica
envía a dos caballeros jedis a negociar. Pero resulta ser
una emboscada, y los jedis pronto se verán escapando a través
de la galaxia conjuntamente con una comitiva de la Reina Amidala,
intentando llegar a Coruscant, la capital de la República.
En el medio, deberán hacer un alto en el desértico
planeta Tatooine para reparar la nave, y se toparán con un
chico que es mantenido como esclavo y que posee poderosas cualidades
de la Fuerza. El chico, la comitiva y los jedis llegan al Parlamento,
pero este solo argumenta rechazos a intervenir militarmente en Naboo.
Dejados por su cuenta, el grupo deberá combatir el asedio
de la Federación, descubriendo que fuerzas oscuras conocidas
como los Sith se encuentran manejando como titiriteros a los líderes
del sitio, procurando desestabilizar la democracia de la República.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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La trilogía original de La Guerra
de las Galaxias es una piedra basal de la historia del cine.
No sólo dió origen al concepto del blockbuster moderno,
sino que revolucionó al género de la ciencia ficción
cinematográfica - hasta ese momento, un rubro marginal en el
celuloide -, haciéndolo potable para el consumo de las masas;
y, de entre un sinfín de consecuencias que tuvo, fue el auge
de George Lucas hasta el zenith como mago de los efectos especiales.
Desde 1977 hasta la fecha no hay ninguna empresa de efectos especiales
- siquiera la Weta Workshop de Peter Jackson - que asemeje
al poder y perfección que ha desarrollado la Industrial
Light & Magic de Lucas en todos estos años. Han brindado
herramientas de tecnología a la industria del cine donde, hoy,
cualquier cosa concebible es pasible de ser plasmada en la pantalla.
Sin hablar del Imperio que Lucas ha construido como productor, técnico
y empresario : produciendo filmes, generando merchandising, incursionando
en los video juegos, etc. El único caso de self made man
en la industria del cine comparable a Lucas es únicamente
Steven Spielberg.
El gran problema de un hombre así, con semejante poder y
visión, es el del control de calidad. Spielberg lo posee,
internamente o quizás por asesores que le aconsejen, pero
Lucas aparentemente no. Sería apresurado decir que Lucas
es un hombre que tuvo dos ideas brillantes en la vida (Star Wars,
Indiana Jones) y se dedicó a ordeñarlas hasta
el hartazgo... o quizás no. Aún queda tiempo para
ver si existen más ideas brillantes en la galera de este
mago. Pero lo cierto es que, después de Star Wars
y de Indy, todo lo que ha producido LucasFilms ha
sido mediocre o terrible (Willow, Howard el Pato,
la serie televisiva de Indiana Jones) o ha pasado anónimo
(Tucker, el hombre y su sueño, dirigida por Francis
Ford Coppola).
La idea de la nueva trilogía nace a mediados de los 90,
cuando Lucas decide realzar digitalmente Star Wars, El
Imperio Contraataca y El Regreso del Jedi. Con tecnología
de última generación, el relanzamiento de los films
culminó en los reestrenos más taquilleros de la historia
del cine, y dando señales a Lucas de que aún el terreno
estaba fértil para sembrar nuevas aventuras de La Guerra
de las Galaxias. Es que en realidad, sería inocente por
parte de Lucas desconocer que se trata de un mercado que él
creó y se ocupó por mantenerlo vivo durante todos
estos años (ya estamos hablando casi de 30 años desde
el primer film), a través de los comics, los video juegos
o el merchandising. Además, la construcción de la
trilogía original resulta ser lo bastante sólida (y
poseer la suficiente magia) como para vencer los rigores del tiempo
y de las épocas, y de continuar siendo aceptada por nuevas
generaciones. Por ejemplo, pensemos en la serie de films de El
Planeta de los Simios (la serie de peliculas más taquilleras
de la era previa a Star Wars), que no han generado el suficiente
culto ni han resistido tan bien el paso de los años (en buena
parte, estimo, por un error de los dueños de los derechos,
que no los han explotado tan inteligentemente como Lucas), y que
hoy el público prácticamente ignora.
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Rick McCallum, después de la restauración digital
de la trilogía original, comenzó a espolear a Lucas
para embarcarse en una nueva trilogía. Y en ese caso, el enfoque
sería de una precuela (palabra de Lucas, alabado sea Dios...
y todo Hollywood comenzó a crear precuelas para lo que fuera,
intentando resucitar sagas moribundas como Batman,
Superman, El Exorcista,
etc.). Pero McCallum, impulsor del desastre, no consideraba dos cosas
: una, que Lucas se sintió apabullado por el éxito de
la trilogía original y que desde 1977 no se sentaba en el sillón
del director, dejándolo en manos de otros realizadores como
Richard Marquand o Irvin Keshner. La segunda desventaja es que, al
intentar establecer una precuela, implicaba que Lucas tendría
que compatibilizar toda la sarta de incoherencias y culebrones que
había creado - como golpes de efecto - en El Imperio Contraataca
o El Regreso del Jedi. Hermanos desaparecidos, paternidades
y padrinazgos, huecos varios de la historia... Hubiera resultado más
lógico emprender una nueva trilogía desde el final de
El Regreso del Jedi (y obviando el culebrón familiar
de los Skywalker).
Pero Lucas siguió adelante con su proyecto de precuela.
Y comete los peores errores posibles al encarar Episodio I.
Si bien la trilogía original no es Shakespeare, al menos
mantenía la historia en términos simples, lineales,
y procuraba mantener el tono de la épica a toda costa. Era
la emoción cargada en sus imágenes lo que le daba
magia a Star Wars. Y si bien los diálogos no siempre
eran brillantes, el poder de sus logros superaba ampliamente al
de sus defectos.
Pero no Episodio I. Obviamente los efectos especiales son
descomunales, pero la historia es hueca. Súbitamente algo
tan épico y mágico como La Guerra de las Galaxias
se transforma en pastiche clase B propio de los 50, con personajes
diciendo diálogos totalmente absurdos, con una trama enredada
en políticas que no le interesan a nadie, con escenas que
fallan miserablemente ya que no nos importan sus personajes ...
inundado con un presupuesto millonario (quiten los fastuosos decorados,
efectos y uniformes, y pongan a los mismos personajes en decorados
de cartón y disfraces baratos, y verán bien de qué
hablo). Y no hablamos sólo de la presencia de Jar Jar Binks
(a quien todo el mundo odió); los diálogos de Qui-Gonn
y Obi Wan son espantosos, así como los razonamientos y deliberaciones
del consejo Jedi o del Parlamento de la República. Pareciera
que nadie tiene dos dedos de frente o se le ocurran cosas lógicas
sobre el sitio de la Federación, amén del increíble
sacrilegio que hace Lucas al traducir los orígenes de la
Fuerza en términos científicos (células que
solo poseen los individuos con capacidades Jedi).
Al respecto, se me ocurre una imagen : un chico saborea un delicioso
pastel cocinado por su abuela, y le consulta a esta por qué
es tan rico. La abuela le contesta que tiene amor y dulzura, y es
tan sabroso porque está hecho con cariño. En cambio,
Lucas contesta acá con 100 gramos de chocolate, 250 de harina...
y toda la receta y pasos a seguir, lo cual termina por matar toda
la magia.
Es, sin duda, un Star Wars hecha por los números
: ponga razas extrañas aquí y allá, algunos
héroes poderosos llamados Jedi allí y añada
una conspiración. Listo. Pero la realidad es que esto no
funciona así. Comenzando por los Jedis, que ahora son verdaderos
Supermans, dando saltos gigantescos y haciendo acrobacias
inimaginables. No es lo que modestamente habíamos visto,
por ejemplo, en El Regreso del Jedi.
Incluso, del lado del mal, las cosas no van bien. La Federación
y su ejército de robots hechos con piezas Lego no
asustan a nadie (¿no podrían haberlos diseñado
de un modo más impresionante?). Malos diálogos, malas
actuaciones, y ni siquiera la presencia de Darth Maul (más
fashion que otra cosa) aportan algo de sabor a un Star
Wars totalmente desabrido. Sin duda los efectos impresionan,
pero tienen la misma vida que un gran y lujoso video game. Y recién
Lucas comenzaría a corregir tibiamente su error en Episodio
II.
La saga de La Guerra de las Galaxias se compone de : La
trilogía original : La Guerra de
las Galaxias, El
Imperio Contraataca y El
Regreso del Jedi / La trilogía de precuelas :
La Amenaza Fantasma, El
Ataque de los Clones y La
Venganza de los Sith
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