|
TRAMA : Peter Parker es un estudiante universitario
que es picado accidentalmente por una araña modificada
genéticamente. Poco a poco Parker comenzará
a notar cambios en su cuerpo y la aparición de
habilidades especiales, como superfuerza, la posibilidad
de lanzar telas de araña con sus manos o trepar
por las paredes. Mientras se encuentra decidiendo qué
hacer con sus nuevas habilidades, su tío Ben
muere a manos de un ladrón que eventualmente
Parker dejara escapar. Decidido a combatir el crimen,
Parker se transforma en el Hombre Araña, un enmascarado
que surca los rascacielos de Nueva York ayudando a los
desamparados y protegiendo a los inocentes. Pronto el
Hombre Araña deberá enfrentarse con el
Duende Verde, quien resulta ser el padre de su mejor
amigo; un industrial que sufre un accidente en su laboratorio
de investigación, por el cual su mente queda
con multiples personalidades y que se apropia de equipo
militar para cometer sus fechorías en Nueva York.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
Spiderman es posiblemente el superhéroe
más carismático de todos los tiempos, surgido
de las páginas de la Marvel Comics en Agosto
de 1962 gracias a los dibujos de Steve Ditko y los guiones
del patriarca del género, Stan Lee.
Las razones de su éxito no son casuales; en
primer lugar, es el primer superhéroe adolescente,
elemento que acerca el género al público
al cual está destinado el comic. En segundo lugar,
es un héroe con problemas, humano, rodeado de
personas con sentimientos y conflictos como cualquiera.
Comparado esto con el estoicismo de tiras como Superman
o Batman - más centradas en las batallas
contra el mal que en desarrollar a sus personajes tridimensionalmente
-, es un cambio radical introducido al género,
aunque si bien mucho del trasfondo sicológico
de Spiderman (u otros héroes creados por
Lee) tiene ribetes de telenovela. Pero son más
las virtudes que los defectos, especialmente a la hora
de acercar el concepto del super héroe a las
masas. Cada personaje surgido de la pluma de Stan Lee
puede ser perfectamente usted o yo : gente que se cansa,
que tiene una agenda apretada, que debe trabajar para
vivir, que se enamora de la persona equivocada, que
es discriminada, que llora y se deprime. Además
de cierta juvenilia propia del personaje, dado por la
edad de Parker, que hace que sus actos heroicos tenga
cierta comicidad y/o resulten malinterpretados por el
resto (como J. Jonah Jameson) o perseguidos por las
fuerzas policiales a las cuales pretende ayudar. Esto
difiere enormemente del mensaje patriótico panfletario
y de espíritu de cuerpo de los héroes
DC, donde prácticamente todo los caracteres
de su panteón son aliados de las fuerzas del
orden : ejército, policía y gobierno los
reconocen como amigos y acuden a ellos cuando las cosas
se salen de madre.
De hecho, la galería de la Marvel está
poblada por héroes marginales (o marginados).
Combatidos, no reconocidos o malentendidos, lo cual
pone a los personajes constantemente en conflicto.
¿Para qué seguir luchando si no hay apoyo
ni reconocimiento?. La diferencia la hace la gente
común, la masa, quienes sí reconocen -
al contrario que sus instituciones - los verdaderos
valores de los héroes.
Spiderman, al igual que la mayoría de
los héroes de Lee, posee una mecanica aceitada
a la perfección sobre la definición de
historia y personajes. Vale decir, todas las adaptaciones
del comic han reflejado con buena fidelidad el espíritu
de la tira, tanto su versión animada para la
TV como la breve serie protagonizada por Nicholas Hammond
en 1978, con la excepción de que la última
- por falta de presupuesto - sólo mostraba a
Arañita (¿qué otro superheroe
tiene un apodo tan afectuoso creado por la gente?)
combatiendo criminales callejeros y no super villanos.
La serie de TV solo duró una temporada, y había
aparecido a la sombra del éxito de Superman.
Pero el enfoque tomado y la falta de capital para desarrollar
una producción decente le quitaron puntos a la
hora de ser popular. Así que después de
la serie, los derechos empezaron a dar vuelta por los
estudios y las manos de diversos productores, desde el
falaz Roger Corman hasta los infames Golan Globus, y figuraron
en la carpeta de los más disímiles directores,
desde Tobe Hooper a Albert Pyun, llegando incluso a estar
en la agenda de James Cameron.
El tema es que había conflictos de derechos
sobre el personaje, lo cual trabó durante demasiado
tiempo la posibilidad de llevarlo a la pantalla grande.
En especial, un problema de entendimientos entre la
MGM y la Sony que terminaría zanjándose
con la MGM dándole los derechos a Sony
a cambio de restituir éstos derechos sobre el
personaje de James Bond (una historia que data
de la realización en 1965 de Operación
Trueno, y donde uno de los productores - Kevin McClory
- comenzó a batallar legalmente para poder hacer
una serie paralela de 007 - este punto lo desarrollamos
en profundidad en SSSM
- ).
Entra Sam Raimi a escena. Raimi es uno de los mayores
talentos de Hollywood, un revolucionario en términos
de lenguaje visual. Desde su primer film - Evil Dead
(1982) -, ha desarrollado un status de culto, y prácticamente
todas sus películas son comics filmados (acción
vertiginosa, tono de comedia, cortes rápidos,
efectos especiales exagerados). Raimi ya se había
internado en el género creando su propio superhéroe,
Darkman, que era una especie de fantasma de la
ópera moderno, y que en más de un aspecto
resultaba más entretenida que, p.ej., la primera
Batman. Raimi se reconocía
fan de las tiras de Stan Lee, por lo que cuando se anunció
su elección como director, resultó como
el sueño de todos los fans (y del mismo Raimi)
hecho realidad.
Y sin duda Spiderman (o el Hombre Araña,
como quiera llamarlo) es el film que los seguidores
del comic esperaban. Sigue letra a letra la historia
del personaje, con algunos cambios interesantes : ya
no es una araña radiactiva sino una modificada
genéticamente la que pica a Parker; las telarañas
que lanza no provienen de aparatos que Parker construye
sino que surgen de su cuerpo; Parker es un free lance
más que un empleado permanente del Daily Bugle;
y su fuerza es mayor aún que la que figuraba
en la tira. Los intérpretes son ideales, con
la timidez de Tobey Maguire, el aire de femme fatal
adolescente de Kirsten Dunst o el genial mal humor
de J.K. Simmons como el jefe editorial del diario. Son
buenos actores y se meten en la piel de sus personajes
a la perfección.
El problema pasa por el lado del mal. Dafoe es un muy
buen actor pero que requiere un dirección estricta
para evitar que caiga en la sobreactuación...
y que no es efectiva aquí. Quizás tenga
que ver también por cierta sicología barata
aplicada por el guión, que no le da un trasfondo
realmente siniestro a Osborn / Green Goblin, y sea más
cartón pintado que un verdadero villano. Si hablamos
de villanos perfectos, hablemos del Joker de Batman
1989, y evidentemente Dafoe no llega a la décima
parte de maldad reflejada en la pantalla. Además,
hablando de Batman, hay secuencias como el enfrentamiento
en el desfile que son casi un calco del climax del film
del encapotado - si bien es una secuencia bien dirigida,
podrían haber hecho algo más original
-. Y el otro problema es que el film es a veces excesivamente
dialogado. Ciertamente esto le da tridimensionalidad
a los personajes, pero muchas veces hay tiempos muertos
o parlamentos no muy interesantes que estiran demasiado
la trama entre las ocasionales secuencias de acción.
Además, falta mayor emoción a la historia,
algo que Raimi puliría en la secuela en gran
forma.
Es una adaptación digna, pero le falta más
espíritu épico a la historia y un villano
más siniestro. Sin duda es un buen film, pero
resulta un aperitivo comparado con la formidable Spiderman
2.
|