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GB, 2004 : Simon Pegg (Shaun),
Nick Frost (Ed), Kate Ashfield (Liz), Dylan Morris (David), Lucy Davis
(Diane), Penelope Wilton (Barbara), Bill Nighy (Phillip), Peter Serafinowicz
(Pete), Rafe Spall (Noel), Jessica Stevenson (Yvonne) Director
- Edgar Wright, Guión - Edgar Wright & Simon Pegg, Musica
- Dan Mudford & Pete Woodhead |
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Como creaturas cinematográficas del género del terror,
los zombies nunca fueron muy populares hasta - claro está -
La Noche de los Muertos Vivos de George Romero. Posiblemente
tenga que ver con una cuestión de estéticas. Vampiros
y hombres lobos pueden impresionar con sus maquillajes, y se mueven
a velocidad normal, con lo cual pueden atacar desde la oscuridad.
Pero los zombies siempre han caído en cierto clisé
que solo pueden caminar lento, arrastrando los pies, con lo cual no
impresionan demasiado. No es muy diferente este enfoque a, por ejemplo,
La Momia y su enorme cantidad de secuelas. Pero la momia, al
menos, ocultaba un rostro deforme tras los vendajes, y disponía
de algunas tramas de trasfondo más elaboradas - una venganza,
la búsqueda de un amor reencarnado -. Un zombie es un hombre
común con maquillaje de trasnochado y unas ropas desgarradas.
El gran mérito de Romero fue establecer que un zombie no asusta,
pero una horda de ellos sí, y los transformó en caníbales.
Sin duda el film de Romero es un clásico de culto imitado hasta
el hartazgo, pero enriqueció al mito con nuevas capacidades
que lo transforman en una creatura de terror viable. Ahora un zombie
puede dar miedo.
Los zombies se pusieron de moda después de las sucesivas
retransmisiones de La Noche de los Muertos Vivos en la televisión
nocturna norteamericana - fue uno de los primeros ejemplos en que
cineastas independientes desarrollan un clásico, y omiten
ciertos aspectos legales de autoría, con lo cual la película
termina transformándose en una obra de dominio público
y no le corresponden derechos de autor; otro ejemplo es Carnival
of Souls -. El descubrimiento del film impulsó a que
Hollywood llamara a Romero y financiara sucesivas secuelas de
La Noche de los Muertos Vivos, además de ser tomada la
posta por una filmografía tan exploitation como la
italiana, que resaltaría el aspecto gore del género
hasta niveles casi intolerables. Y de unos años a esta parte,
sucesivas remakes, homenajes y obras inspiradas en La Noche los
Muertos Vivos han demostrado que el tema siempre es de interés
popular. Desde Exterminio (28 Days) hasta la versión
2004 de El Amanecer de los Muertos, pasando por Resident
Evil y tantos otros filmes.
Shaun of the Dead es una sátira del género.
Mientras que una parodia repite taquigráficamente escenas
incluyendo chistes (generalmente malos, como la serie Scary Movie),
una sátira construye una historia desde cero para ironizar
sobre la marcha acerca de los clisés del género. No
es la primera vez que los zombies caen en la redada; el antecedente
es la hilarante El Regreso de los Muertos Vivos (1985) escrita
y dirigida por Dan O´Bannon (creador de Alien y otros
tantos filmes), y producida por ex socios de Romero de la primera
La Noche de los Muertos Vivos. Pero también Noche
Alucinante (Evil Dead 2) de Sam Raimi le debe bastante
a Romero, e ironiza sobre los zombies. Y quizás a causa del
revival del género en la isla británica por parte
de Exterminio, es que nos llega esta visión inglesa
del tema.
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Lo primero que se destaca es el enfoque. Un film americano tiraría
diez minutos de tramas superfluas y personajes unidimensionales
para hacer estallar la acción, desarrollar gags plenos
de chistes malos, y lucir al personaje central en poses heroicas,
diciendo frases ridículas. La visión de Shaun of
the Dead es totalmente la contraria : hay un larguísimo
prólogo donde el tema está centrado en los conflictos
de Shaun, su novia y sus amigos. El director le da profundidad a
los personajes como para que nos interesemos en ellos, en su historia...
con lo cual la aparición de los zombies no deja de ser incidental.
Más que una comedia de horror, Shaun of the Dead es
una comedia romántica con zombies. El guión se esfuerza
porque los papeles no sean caricaturas, sino caracteres interesantes
y pintorescos. Comenzando por el rutinario Shaun, vapuleado por
todo el mundo y acosado por su madre. Pero el libreto termina por
humanizar a todos - el padrastro que le pide perdón, la madre
que le demuestra sus buenos sentimientos tras su sobreprotección
-, además de que los papeles se encuentran muy bien interpretados,
y Simon Pegg posee suficiente carisma como para caernos en gracia
y llenar de sobra la pantalla.
Donde el film comienza a despegarse de lo usual es en las primeras
apariciones de los zombies. Cuando Shaun decide ir a la tienda a buscar
refrescos y helados, vemos un largo paneo donde captamos a
los muertos vivientes en un segundo plano, pero resultan indiferentes
al protagonista (o son interpretados como drogadictos o pordioseros).
No sólo es desopilante, sino que plantea el tipo de humor que
lleva el film : es un humor zumbón, que mantiene siempre al
espectador con una sonrisa y que ocasionalmente explota en enormes
carcajadas. Lo más parecido que se me ocurre es La Vida
Acuática con Steve Zissou de Wes Anderson, donde el humor
funciona como una especie de música de fondo del relato, en
vez de construir el film especialmente en sketches explosivos.
Hay muchas escenas donde a uno se le caen las lágrimas;
en especial, cuando el grupo de amigos intenta entrar al pub, "actuando"
como zombies, o la pelea final dentro del Winchester (sin
contar el hilarante epílogo, con los múltiples usos
que le encuentran a los zombies). En todo el trayecto el caracter
de Shaun crece y se transforma en una figura heroica, pero sin dejar
de perder su identidad y sus frases pintorescas. También
es el proceso de descubrimiento de Liz hacia su ex novio, que termina
por evolucionar en admiración. Posiblemente no todos los
personajes estén tan bien construidos como el par central,
pero no chocan con el relato. Y el resultado final es ampliamente
positivo sobre los defectos que pueda tener la película.
Hay algunos detalles interesantes para observar. Mucho se ha dicho
de que los zombies, en los filmes de Romero, representan metáforas
sociales. Desde la sociedad intolerante de La Noche de los Muertos
Vivos, hasta un paralelismo con el consumo desenfrenado de El
Amanecer de los Muertos. De ser así, Shaun of the
Dead utilizaría a los zombies como símbolos de
la rutina. Shaun no distingue (en un principio) a los muertos vivos
de otros vecinos y transeúntes; cuando rompe la rutina, es
cuando los zombies los atacan; y en el final, cuando Shaun y Liz
aceptan tener una vida casera es cuando los zombies desaparecen.
Pero posiblemente esto sea hilar demasiado fino. En todo caso, Shaun
of the Dead merece ser reconocida como una comedia inteligente
y de calidad, que ha integrado brillantemente a los zombies dentro
de su estructura, y que mantiene el ritmo y tono del relato hasta
el final. Quizás para sus propósitos se despache con
algún gore excesivo sobre el final (algo que parecía
que el director venía esquivando en casi todas las escenas),
pero no deja de ser un film altamente recomendable. |
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