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Al parecer la remake
de Piraña 3D
(2010) entusiasmó a algún productor
de Hollywood, el que pensó que los peces
carnívoros volverían a ponerse de
moda, y decidió despacharse con una de tiburones...
en un lago. Ok, la premisa es ridícula
e incluso hay alguna que otra película horrible
dando vueltas por ahí con la misma historia
(me viene a la mente una del canal SyFy,
cuando no!). Pero acá las cosas están
tomadas no muy en serio y, sumando a eso un buen
ritmo narrativo, Shark Night 3D
resulta ser más potable de lo que aparenta.
No esperen ver a una nueva Tiburón;
hagan de cuenta de que se trata del hermano menor
(y mas light) de Piraña
3D.
El encargado del proyecto es David R. Ellis,
un tipo que tiene un par de secuelas de la saga
Destino Final en el lomo, y cuyo antecedente
más valioso es Serpientes en el
Avión (2006). Uno podría
decir que Shark Night 3D sigue
la misma vena que el film con Samuel L. Jackson
- ¿"Tiburones en el Laguito"??
-, en donde la amenaza de turno es tan ridícula
que resulta imposible tomársela en serio.
Aparentemente esto no es lo que entendió
la crítica pedorr... norteamericana,
la cual la apedreó en modo automático
cuando el estudio se negó a hacer exhibiciones
pre-estreno para la prensa. Tóquenle
una nalga al periodismo yanqui y sentirán
toda la furia de su poder corporativo.
No esperen ver horror, porque no lo hay. Hay
algo de humor, que es más sugerido que
explícito, y sí esperen ver muertes
extravagantes. Un grupo de chicos va a un lago
- el cual se ve sospechosamente similar a
un cayo de la Florida -, y son atacados de
la nada por un escualo. Al deportista del grupo
el bicho le arranca un brazo, con lo cual hay
que llevarlo de urgencia a la civilización.
Como toda esta gente vive en una burbuja, nadie
se avivó de llevarse una radio de onda
corta, así que todos buscan inútilmente
señal de celular en medio de un mar de
islas (y yo, que me quejaba del servicio de
Claro...). Cuando intentan
llevarse al chico al hospital más cercano,
el tiburón los ataca, les hace percha
la hermosa lancha que conducen, y quedan varados
en la isla. Acá ocurren dos cosas que dan
a entender de que la película no va en
serio: 1) aparece una dupla de
montañeses (no se me ocurre poner otro
término mejor, eso que no existe ni una
colina en las islas; ¿sería, acaso,
"brutos procedentes del sector rural
norteamericano"?), quienes son sospechosamente
más amistosos de lo que parece;
2) el deportista - al que le arrancaron
el brazo y que perdió la mitad del caudal
de sangre de su cuerpo - decide salir de
la cama y meterse en el lago, dispuesto a liquidar
al tiburón con un cuchillo Tramontina
ya que el escualo le ha devorado a su novia y
futura esposa. Lo que sigue es una sucesión
de disparates cada vez mayores, muertes imposibles,
y una explicación totalmente fumada de
por qué pasa lo que está pasando.
Oh sí, el villano quiere ganar
una millonada vendiendo documentales realistas
al Discovery Channel, y por ello
pobló el lago con tiburones adaptados a
agua dulce y que tienen empotradas videocámaras
en su ombligo. ¡Sacre Bleu!.
Si uno la acepta como la pavada que es, Shark
Night 3D es entretenida. El libreto es
inteligente, despachándose con un montón
de estereotipos - el deportista abusivo que
explota al nerd para que le salve los exámenes;
la chica rica y pedante; la dupla de montañeses
racistas; etc, etc - que, a los dos minutos,
cambian de actitud y pasan a ser buenos tipos
con un gran corazón. Las muertes son muy
creativas - en una de ellas un tiburón
salta del mar como si fuera un salmón y
se devora al vuelo a un tipo que va a en moto
acuática; en otra una chica es despedazada
por un cardúmen de tiburones enanos, muy
a lo Piraña 3D -,
aunque uno termina por echarle en cara que no
fueran más cómicas y atroces como
ocurría con el filme de Alexandre Aja.
Y en general uno pasa 90 minutos entretenidos,
aún cuando el producto no termine siendo
lo que la caja del video club nos vende - una
cinta sangrienta de horror -. Como sea, Shark
Night 3D es un espectáculo válido,
siquiera como para ver como aperitivo antes de
cargarle al reproductor el DVD de Pirañas
3D como plato fuerte de la noche. |