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USA, 2009 : Tobin Bell (Jigsaw / John Kramer),
Costas Mandylor (Hoffman), Mark Rolston (Erickson), Betsy Russell
(Jill Tucker), Shawnee Smith (Amanda), Peter Outerbridge (William),
Athena Karkanis (agente Perez) Director
- Kevin Greutert, Guión - Marcus Dunstan & Patrick Melton
TRAMA : La policía comienza
a sospechar que el desaparecido agente Strahm es el nuevo secuaz
de Jigsaw, ya que han encontrado sus huellas en el lugar de uno
de los asesinatos. A su vez, la viuda de John Kramer recibe una
caja conteniendo seis sobres, los cuales detallan el último
operativo de venganza de Jigsaw - concretamente contra William Easton
y sus compañeros de trabajo, todos ellos ejecutivos de la
empresa aseguradora de salud que le negara el tratamiento para el
cáncer a Kramer por considerarlo inviable -. Y mientras tanto,
el detective Hoffman ha comenzado a cometer errores, los cuales
dejan pistas al FBI sobre su verdadera identidad como secuaz de
Jigsaw. Los tres caminos pronto confluirán en un electrizante
final.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio desde
fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar partes
del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos a
esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Saw VI es la quinta secuela de la saga comenzada en el 2004
por James Wan y Leigh Whannell. A esta altura los creativos originales
de la serie partieron después de Saw III,
y la franquicia quedó en manos de Marcus Dunstan y Patrick
Melton (Feast), pero la dupla comenzó
a padecer los efectos de una historia demasiado estirada. Para colmo,
la muerte del Jigsaw original (producida en el capítulo
III) le quitó una gran cantidad de fuerza a la serie y, si
bien Tobin Bell sigue apareciendo en flashbacks, los últimos
filmes parecen demasiado nostálgicos de haber perdido al carismático
villano principal. Los reemplazos de turno apenas le llegan a los
talones.
Saw VI es una mejora respecto de la entrega anterior. Mientras
que en las partes IV y V
las cosas parecían decantarse por vendettas personales
(y eliminación de perseguidores) del detective Hoffman, al
menos aquí se retoma el tono moralista de la primera trilogía
y la historia se centra más en las motivaciones personales
del desaparecido John Kramer. La historia parece levemente más
cuidada, y hay un giro final que genera cierta expectativa sobre
una futura Saw VII.
El primer y gran problema de la serie es que, a esta altura, se
trata de un producto sólo para los fans. Para cualquier neófito
resulta inescrutable descifrar qué hacen y quienes son estas
personas que, para colmo, están envueltas en una serie de
rebuscadas relaciones personales. John Kramer aparece en flashbacks
o bien como alucinaciones que se le presentan a su esposa; la aparentemente
inocente viuda de Jigsaw comienza a participar de los planes póstumos
de su marido; el secuaz de Jigsaw es el detective Hoffman (Costas
Mandylor), que carece de carisma y cuyo intérprete da una
perfomance chatísima. Aún habiendo visto de corrido
(y hace muy poco) los cinco capítulos anteriores de la saga,
a uno le da la impresión de que se le escapan detalles.
El otro detalle es que la historia se ramifica tanto que se perdió
completamente el clima claustrofóbico de los primeros tiempos.
Que Hoffman se la pase escabulléndose de las autoridades debería
generar tensión, pero a su vez termina por hacer más
vulgar al villano... y el desempeño de Costas Mandylor definitivamente
no ayuda. Cada flashback de John Kramer añade un poco
de confusión, y nos hace extrañar cuando Tobin Bell
estaba vivo. Y si bien las trampas siguen siendo sangrientas (en especial
la primera que es shockeante), nos parecen rutinarias a este punto,
lo que es una prueba evidente del desgaste que ha sufrido la saga.
Uno de los giros que tomaron los guionistas fue descargar sus dardos
contra el sistema financiero y médico norteamericano - bajo
una fuerte crítica después de su responsabilidad en
la actual crisis económica, las políticas de salud
de Brack Obama y filmes como Sicko de Michael Moore -, algo
que terminó por festejar una parte de la crítica yanqui.
Aquí las víctimas de turno son prestamistas y aseguradores
médicos, que terminan recibiendo lo que se merecen. A su
vez todo el esquema de trampas mortales está diseñado
como una especie de balanzas, en donde los protagonistas deben dejar
algún que otro miembro para salvar a otros que están
a punto de ser masacrados en alguno de los juguetitos de Jigsaw.
Pero salvando la primera escena, el resto está simplemente
ok. La serie ha perdido impacto en tal sentido, aún con el
despliegue de tripas exhibido en pantalla, simplemente porque la
mitad del tiempo estamos viendo otras historias - el legado para
la viuda de Jigsaw, la evasión de Hoffman -.
Hay una sorpresa final que resulta una apuesta fuerte por parte
de los guionistas. Sinceramente no tengo ni idea de cómo
podrán construir Saw VII - van a tener que quemar
muchas neuronas para armar una historia inteligente y apasionante
-, pero a esta altura no es algo que me quite el sueño. Ya
la saga ha entrado en un nivel de desgaste que resulta medianamente
entretenida pero no alcanza la originalidad ni la excitación
de las primeras entregas.
Los filmes de la saga Saw, el Juego del Miedo son: Saw
(2004), Saw II (2005), Saw
III (2006), Saw IV (2007), Saw
V (2008) y Saw VI (2009). Está
agenda una nueva secuela, Saw VII, para el 2010 |
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