|
USA, 2007 : Tobin Bell (John
Kramer), Costas Mandylor (detective Hoffman), Lyriq Bent
(oficial Rigg), Scott Patterson (agente Peter Strahm),
Betsy Russell (Jill Tuck) Director
- Darren Lynn Bousman, Guión - Marcus Dunstan
& Patrick Melton
TRAMA : En la autopsia del
cuerpo del asesino serial John Kramer - conocido como
Jigsaw - se encuentra en su estómago un cassette
que advierte que su obra continuará. El receptor
del mensaje - el detective Hoffman - ahora se encuentra
en la escena del crimen de la detective Kerry, y encuentran
nuevas pistas sobre posibles víctimas de Jigsaw
que aún no han sido descubiertas. Traumatizado
por la violenta muerte de su compañera, el agente
Rigg de SWAT regresa a su casa para descansar y olvidar
lo sucedido; pero un secuaz de Jigsaw lo ha atrapado
y ahora le hace participar de uno de sus juegos. Rigg
debe hallar en 90 minutos al detective Matthews y al
detective Hoffman, quienes se encuentran atrapados en
una trampa mortal que se cerrará tras ese tiempo;
pero el camino que deberá seguir el oficial es
tortuoso, y lo llevará por una serie de mecanismos
que Jigsaw ha dejado preparados para que Rigg los active,
involucrando numerosas muertes.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
Esta es la tercera secuela del éxito del 2004 Saw,
que marcara un hito en el género del terror. Pero
aquí los creativos originales de la saga - James
Wan y Leigh Whanell - han desaparecido de los rubros de
la producción, y el producto comienza a descender
de calidad. Hay shocks - sin duda - y más sangre
que en otras entregas anteriores, pero a uno le da la
impresión de que las motivaciones originales del
asesino Jigsaw se han perdido por el camino, y solo va
quedando el gore por el gore mismo.
Hay un aspecto fascinante de Saw IV - y que
redime al film -, que es la historia de origen del asesino.
Es una pieza realmente bien desarrollada - John Kramer
es un ingeniero exitoso que ha construído una
clínica de rehabilitación para su esposa
médica, y que por culpa de uno de los pacientes
drogadictos ha perdido el embarazo, lo cual dispara
su sed de venganza y justicia -. Aún con todo
el caudal de muertes que tiene a cuestas, uno no deja
de sentir cierta simpatía por Kramer - y la personificación
de Tobin Bell le va en saga -. Quizás sea que,
como dijimos en otra reseña, este asesino tiene
una especie de filosofía zen interna que
le da una estatura superior al del loco homicida habitual
del cine de terror. Como sea, esa porción del
relato está narrada casi como el surgimiento
de un super héroe - los motivos, la transformación,
las primeras herramientas -. La muerte de la primera
víctima de Jigsaw - el asesino de su hijo - es
inquietantemente regocijante.
El problema es el resto de la historia, donde todo viene
traído de los pelos. (alerta:
fuertes spoilers). Uno a esta altura ha aprendido
los mecanismos del universo de la saga, y sabe esperar
los trucos. Por ejemplo, que en algún momento el
tiempo es manejado de otro modo (pensamos que es un flashback
y se trata de algo que sucede ahora o viceversa), y que
los secuaces de Jigsaw siempre están en la escena
del crimen. En el caso de esta película, omita
la escena inicial de la autopsia, y usted se dará
cuenta de que se trata un relato paralelo a los hechos
de Saw III, donde el inicio de
Saw IV es simplemente su final. Ok, es un buen
truco, el tema es que las motivaciones de los secuaces
de Jigsaw no quedan claras; los castigos que aplica el
asesino tienen motivaciones muy traídas de los
pelos en la mayoría de los casos; el camino del
oficial Rigg es demasiado tortuoso y dependiente de coincidencias;
las trampas que pone a veces exceden lo creíble
- no por lo elaborado, sino porque están montadas
fuera del laboratorio de torturas de Jigsaw: en un hotel,
en una comisaría abandonada, en un matadero...
-. A uno le da la impresión que aún viendo
el filme por segunda vez y conociendo cómo caen
las piezas de este rompecabezas, hay varios Deux Ex
Machina dando vueltas - el abogado, cómo Rigg
descubre el paradero de los detectives, etc - (fin
de spoilers).
El tema es que, más allá de los trucos
narrativos con la sucesión de los hechos, hay
personajes que surgen de la nada, y motivaciones que
quedan en el misterio - como el dichoso secuaz de Jigsaw
-. El problema principal pasa porque, una vez conocidos
los destinos del asesino y su secuaz en Saw
III, lo que sigue es una improvisación para
encajar con calzador personajes que puedan mantener
viva la saga mientras ésta recaude bien en la
taquilla. Aquí las muertes y las trampas son
excesivamente sádicas y sangrientas, pero como
no hay tiempo para desarrollar los papeles, el espectador
se limita a ver un grupo de extraños torturándose
mutuamente. Al traer a personajes de los filmes previos,
la película intenta compensar la carencia de
desarrollo de los mismos - Kramer, Amanda, Rigg, Matthews
-, sólo para pasarlos por la moledora y que su
masacre nos emocione de algún modo. Pero, para
el espectador recién llegado a la serie, es simplemente
un dolor de cabeza porque le resulta imposible saber
quién es quién y por qué ocurre
lo que ocurre. Pareciera que es un producto sólo
para fans, que se complace en el gore y en lo
intrincado de sus sádicas trampas, pero que ha
terminado por descuidar el aspecto intelectual y moralizante
(en un violento sentido) de la prédica de Jigsaw,
que era lo mas fascinante. Con excepción de la
historia de origen del asesino, el resto es bastante
hueco y se restringe a una rutina de extrema violencia.
|