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TRAMA : En el futuro, las corporaciones dominan
la Tierra y administran ciudades enteras. Es el caso
de OMNI, quien administra la ciudad de Detroit, avasallada
por las drogas y el crimen, y que pretende reconstruirla
como una metrópolis llamada Ciudad Delta. Para
exterminar el crimen, dos departamentos compiten con
proyectos diferentes : uno propone al robot ED 209,
pero sufre de peligrosos problemas de programación
y seguridad. El otro departamento triunfa con su proyecto
Robocop : un androide mitad humano mitad robot. Pero
Robocop fue construido con los restos del moribundo
policía Alex Murphy, caído en combate
en una emboscada. A pesar de haber borrado la memoria
de su vida pasada, Murphy comenzará a tener visiones
de la misma así como de su muerte. Y pronto se
encontrará en el sendero de una investigación
que revelará corruptos lazos entre líderes
de OMNI y el crímen organizado - los mismos asesinos
de Murphy -, y determinado a cumplir su venganza.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Terminator (1984) fue un
producto de bajo presupuesto, típico de la clase
B, que terminó convirtiéndose en un blockbuster
y un clásico instantáneo de la noche a la
mañana. A partir de su suceso, terminaría
disparándose lo que es habitual en Hollywood :
una tonelada de clones de muy despareja calidad.
Androides existieron siempre : desde la literatura
sci fi clásica de Asimov como Yo, Robot,
hasta apariciones en la pantalla grande y chica (episodios
de La Dimensión Desconocida, Robby el
Robot de El Planeta
Prohibido, etc). Tanto en forma mecánica
como humanoide (El Mundo del Oeste, Las Mujeres
de Stepford, etc.), en versiones pacíficas
o asesinas, de todos los tamaños y colores. Pero
lo que había logrado un film como el de Cameron
fue convertir el tema del robot asesino en vehículo
para un film de acción, que fuera ciencia ficción
con economía de efectos (y presupuesto). La letalidad
del cyborg que encarnaba Schwarzenegger - interpretada
en un moderno lenguaje cinematográfico - superaba
a cualquier representación fílmica anterior.
Una fuerza indetenible e indestructible, una verdadera
máquina de matar.
En general cuando Hollywood descubre una veta y satura
el mercado, suelen haber algunos derivados o clones
que emergen con vuelo propio. Como el caso de Robocop,
un film repudiado y amado por público y crítica
por partes iguales. Es un vehículo de acción,
es un film de sci fi pensante y es también un
festival de gore (medido pero gore al
fin).
Robocop no deja de ser un Western adaptado,
como suelen ser muchos de los mejores relatos de ciencia
ficción de la historia. El hombre sin memoria
que comienza a tener recuerdos súbitamente, comprende
su historia pasada, y sale en la búsqueda de
sus asesinos. Cabe perfectamente en la trama de cualquier
film de vaqueros de Clint Eastwood de los 70. El enfrentamiento
es personal, es un duelo, como el caso de Murphy con
sus asesinos en la secuencia final de la fábrica.
Pero Robocop es también una sátira
social de la Norteamérica de la era Reagan, donde
la gente comenzó a conocer lo que era un yuppie,
una corporación, una fusión de empresas
y donde aparecían personajes públicos como
Donald Trump. La puja de los proyectos no es más
que una crítica a la competitividad corporativa,
donde el fin vale los medios, y donde la amoralidad prevalece.
No es arriesgado prever (tanto en 1987 como ahora) que
multinacionales puedan hacerse cargo de ciudades enteras
- es una alternativa probable y bastante lógica,
dado el curso de los hechos de la historia -. Y en el
terreno de la ciencia ficción. Robocop es
un exponente típico del llamado Cyberpunk
- la fusión entre la tecnología y los seres
humanos a nivel físico -, tal como Blade
Runner o Matrix.
Pero
el factor polémico lo da, desde luego, Paul Verhoeven.
Verhoeven es un director holandés con talento
para la acción y el suspenso, pero con tendencias
hacia el exceso en lo que se refiere a la violencia
y el sexo. Antes de Robocop, Verhoeven había
dirigido El Soldado de Orange o El Cuarto
Hombre entre otros filmes, siendo éste último
el que le diera suceso internacional como para dar el
salto a Hollywood. Y con Robocop desplegaría
una carrera intensa y apasionante, con títulos
como Bajos Instintos, El Vengador del Futuro,
Starship Troopers y El Hombre sin Sombra.
Uno puede criticarle a Verhoeven su tendencia a lo explícito
y a cierto sadismo, pero resultaría injusto quedarse
sólo con eso. Daría la impresión
equivocada de que es un descerebrado sanguinario sexópata
que se regodea en el exceso (hay muchos directores clase
B o Z que hacen lo mismo y no tienen ni el 10% de talento
del holandés). Lo cierto es que el cine de Verhoeven
es un cine que no toma prisioneros y que muestra las cosas
con la mayor crudeza posible. Si debe haber una escena
violenta, Verhoeven la filma de modo que provoque el mayor
impacto posible. No es un idiota con una cámara
en mano filmando efectos especiales, sino que provoca
al espectador, le transmite sensaciones extremas en un
contexto bien pensado. No siempre logra filmes memorables,
pero tampoco pasan desapercibidos. Starship Troopers
puede ser una sátira fallida y una mezcla bizarra,
y El Hombre Sin Sombra un coctel de film de sicópatas
+ Alien que no cuaja demasiado, pero durante su
exhibición no dejan de provocar ansiedades e inquietudes
entre la platea.
Como film, Robocop posee pocos fallos. Ciertamente
hay diálogos y personajes que son clisés,
pero la mayoría de las escenas funcionan muy
bien, y las vueltas de tuerca resultan lo bastante ingeniosas
como para que todos los caracteres resulten interesantes.
El problema que tiene el film (o el concepto en sí)
es que es una idea que funciona en una sola película.
Pasada la venganza de Murphy, ¿que más
se puede contar?. Pero los productores llevarían
con el tiempo el producto a dos secuelas más,
varias series de TV (con actores y animadas) y varias
miniseries. El reencuentro con su hijo ya mayor y devenido
ejecutivo de OMNI, choques con otros cyborgs
y otras corporaciones que quieren apropiarse de Detroit...
pero no da para mucho más, especialmente dado
por lo limitado del escenario para el desarrollo de
las aventuras, la limitada movilidad del personaje...
lo limitado del concepto y del universo (al menos, lo
visto en las versiones posteriores).
Robocop regresaría en Robocop 2,
combatiendo un cyborg con la mente de un asesino drogadicto,
y en la despreciada Robocop 3, com oficial renegado
combatiendo a una OMNI que desea arrasar con
los sectores marginados de la ciudad. Cada entrega pierde
más el espíritu del film inicial y se
acerca peligrosamente al nivel de un comic barato. Quizás,
de todas las secuelas posibles, Robocop : Directivas
Primarias (la miniserie del año 2000) resulte
la más respetuosa respecto a sus orígenes
cinematográficos y al espíritu del personaje. |