|
USA, 2006 : Mary McCormack (Lexi),
Rory Cochrane (Brad), Tony Perez (Alvaro), Scotty Noyd
Jr. (Timmy) Director
- Chris Gorak, Guión - Chris Gorak
TRAMA : Éste parece
ser un día normal para la pareja formada por
Lexi y Brad. Ella es una exitosa ejecutiva, él
es un músico desocupado. Cuando Lexi se despide
de Brad y se dirige al trabajo, todo es pura rutina
cotidiana. Pero una hora después, la radio comienza
a emitir reportes alarmantes. Los Angeles está
bajo ataque terrorista, y numerosas bombas han sido
detonadas a lo largo de toda la ciudad. Los enormes
incendios están esparciendo grandes cantidades
de ceniza, la cual resulta tóxica - pero se desconoce
si las bombas tenían material radiactivo o biológico
-. Brad parte desesperado en búsqueda de su esposa,
pero el cerco policial le impide llegar al centro. Y
ahora deberá regresar a su casa y aislarse, ya
que la lluvia de ceniza tóxica ha puesto a toda
la ciudad en cuarentena.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
 |
El mundo no ha sido el mismo desde el 11 de Setiembre
del 2001. Y especialmente para la vida diaria de los norteamericanos.
Ingresaron en una rutina de paranoia, alarmados por la
posibilidad de un ataque en el patio trasero de su casa
- en gran parte esa locura fue alimentada desde el mismo
gobierno de George W. Bush -. El terror provoca una enorme
cantidad de sensaciones - desde xenofobia hasta delirios
de persecución -, con lo cual la situación
no es demasiado diferente a los momentos más tensos
de la Guerra Fría. La única diferencia es
que, en aquél entonces, el enemigo tenía
un país y un ejército al cual se podía
atacar. Pero el terrorismo pelea desde la guerrilla, es
silencioso y secreto, y ataca en el lugar y momento menos
pensado.
Es curioso notar algunos detalles de la mentalidad
norteamericana en tiempos de crisis. Obviamente es una
nación con un alto grado de autoestima, ya que
su poderío económico los hace sentir el
centro del universo. Y al momento que les pasa algo
malo, se colocan en el lugar de las principales víctimas.
Eso no niega que les hayan pasado cosas terribles, pero
comparados con el sufrimiento de otras naciones que
han pasado por sucesos similares o de gran magnitud,
termina por sonar a lamento exagerado. Quizás
así lo entienda alguien que vive permanentemente
en una burbuja y cuando algo malo los afecta, pero da
muestras de que no ven más allá de sus
fronteras. Yo usualmente suelo sacar la comparación
de la Segunda Guerra Mundial, a la que el cine norteamericano
se encargó de glorificar. Los yanquis sólo
perdieron algo así como 300.000 hombres; los
rusos (héroes y villanos de la historia, ya que
empezaron el conflicto siendo aliados de Hitler) perdieron
20 millones de personas. Las bajas de otras naciones
y países (desde ingleses hasta judíos)
se cuentan por millones también, aunque ninguno
llega a la magnitud de las pérdidas soviéticas.
Entonces, ¿de qué héroes me
están hablando?.
 |
Entonces todo termina resultando como una historia de
niños ricos que han sufrido eventualmente una tragedia,
cuando el resto de los países del planeta (que
viene a ser la clase media mundial) han sufrido cosas
peores. Inmediatamente esos acontecimientos pasan a ser
reflejados por el cine, como una especie de catarsis artística.
En el caso del 11/9, tardaron un par de años para
reponerse y animarse a tratar los incidentes de las Torres
Gemelas o, en su defecto, plantear escenarios similares
en suelo norteamericano. El Peor de los Miedos
entra en esta última categoría, acerca de
un ataque terrorista ficticio a la ciudad de Los Angeles.
Para los norteamericanos, Right at Your Door
les pareció un drama brillante; y para el resto
de la gente que vive en este planeta, le pareció
un bodrio con algún que otro momento interesante.
Es que la película funciona como una especie
de sicodrama hueco; revive las emociones de un ataque
terrorista al estilo del 11/9, toda esa paranoia ...
y nada más que eso. Es un filme que pierde la
perspectiva, y la idea de para qué uno filma
algo así. Si uno va a rodar acerca de un drama
ficticio (y posible), es para sacar algunas conclusiones
interesantes. El Peor de los Miedos no hace nada
de eso; es un escenario de desesperación puro
y duro, sin capacidad de reflexión.
Hitchcock había descubierto que la repetitividad
crea sensación de urgencia. En el caso de la
escena de la ducha de Psicosis, la secuencia
había sido planeada de esa manera. "Janet
Leight toma una ducha, una ducha, una ducha; ella corre
la cortina, la cortina, la cortina; ella se enjabona,
se enjabona, se enjabona", repitiendo la misma
toma desde tres ángulos diferentes hasta pasar
a otra secuencia de otros tres planos. Aquí el
director y guionista Chris Gorak lleva el concepto de
Hitchcock al paroxismo, repitiendo tomas hasta 20 veces.
"Brad va a buscar a su esposa, su esposa, su esposa,
su esposa, su esposa ...; Brad prueba con el celular,
celular, celular, celular ...". Después
de media hora de estar atascados con el protagonista
- que no va ni para atrás ni para adelante -,
las cosas se ponen anodinas. Hay una radio encendida
constantemente que resulta excesivamente reiterativa.
Los minutos pasan, los protagonistas se desesperan y
la cosa no avanza. Lo único que hacen es llorar
y gritar.
Lo que debería haber hecho Chris Gorak es armar
el filme como un descenso a los infiernos, y dejar que
Brad pudiera saltar el cerco policial. Pero el protagonista
regresa a su casa y se enclaustra. A la mitad de la
película la historia avanza un poquito ya que
Lexi reaparece, visiblemente enferma. Y después
sigue una tanda interminable de minutos donde no hacen
nada, excepto gritarse mutuamente a través de
las ventanas tapialadas.
Los protagonistas son antipáticos desde el arranque,
con lo cual el público no puede conectarse con
ellos emocionalmente cuando les pasa algo malo. Ninguno
de ellos saca algún tipo de conclusión
decente acerca de lo que pasa. Para colmo, con la reaparición
de Lexi el filme se pone peor, ya que los personajes
empiezan a hacer cosas realmente estúpidas -
Lexi está gravemente enferma y aún así,
decide esquivar a la policía o huye de la entrada
a los hospitales abarrotados; o sea que se fuga de todos
los mecanismos de ayuda que podrían salvarle
la vida -.
A El Peor de los Miedos le sobran 60 minutos.
No dice ni hace nada interesante, salvo en un par de
momentos. El clima inicial de horror está logrado,
pero después los personajes son tan anodinos
que no hacen nada importante. Es un sicodrama hueco
que podría haber aprovechado la ocasión
para reflexionar sobre una situación semejante.
En vez de eso, sólo se dedica a revivir emociones
del 11/9, sin ningún otro tipo de ambición
en puerta. |