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TRAMA : El Dr. Alfred Carroll se encuentra disertando
frente a una reunión de padres acerca de los
peligros de la marihuana. Para fundamentar sus ideas,
expone el reciente caso de Bill Harper y Jimmy Lane,
dos estudiantes modelo que fueron tentados por los traficantes
Jack Perry y Ralph Wiley. Pero las desgracias comienzan
a sucederse, gracias a los devastadores efectos de la
hierba. Jimmy acompaña a Jack a buscar más
marihuana, pero termina drogándose y atropella
a un transeunte con su auto. Mientras, Bill comienza
a bajar sus notas y se enreda con la amante de Jack.
Preocupada por su novio, la joven Mary Lane va a buscarlo
al departamento de los criminales, pero Ralph Wiley
la droga e intenta violarla. Bill aparece súbitamente,
totalmente intoxicado, y pelean. Jack interviene y accidentalmente
se dispara su arma, matando a Mary. Jack hace creer
a Bill, que ha caido desmayado, que él mató
a Mary. Pronto Bill es apresado y llevado a juicio,
y cuando la condena a la horca parece segura, una disputa
en el departamento de los criminales - que culmina con
un intoxicado Ralph matando a Jack - termina por develar
la verdad. Pero la vida de todos los involucrados ha
quedado arruinada, gracias a la droga.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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La moralina conservadora de los años 30 así
como el código Hays crearían un férreo
control de ética sobre los libretos de Hollywood
que regiría por cerca de cuarenta años.
Pero hecha la ley, hecha la trampa, y muchos productores
se lanzaron a producir filmes "moralizantes"
que en realidad terminaban mostrando (o sugiriendo) todo
aquello que estaba prohibido por los códigos de
ética, para el degenerado deleite de las audiencias
corrompidas.
Algo de esto pasa con Reefer Madness. En un
principio es un film de propaganda contra la droga (especialmente
contra la marihuana), y estaba producido por una iglesia
- algo que era bastante común en esa época;
si no, vean cómo Ed Wood Jr. consiguió
fondos para Plan 9 del Espacio
Exterior -. Pero el film fue adquirido por el productor
Dwain Esper, que le agregó algunos inserts
y lo re-vendió con decenas de nombres diferentes,
como si se trataran de películas distintas -
Tell Your Children, Doped Youth, Dope
Addict, etc -. La finalidad de Esper era puramente
exploitation, como otros filmes que produciría
- Marihuana, Maniac, Sex Madness,
etc -.
El film pasaría sin pena ni gloria hasta los
70, donde fue redescubierto y exhibido en los campus
norteamericanos, donde terminó por convertirse
rápidamente en un film de culto. Y no es dificil
saber el por qué; Reefer Madness (La
Locura del Porro) es un film descomunalmente malo
que termina por ser una fabulosa comedia inintencional.
El humor camp que rodea a los bajísimos
valores de producción y dirección lo han
hecho eterno candidato al primer lugar de los peores
filmes de todos los tiempos, puesto que siempre pierde
a manos de Plan 9.
Pero aún como clásica bad movie,
es realmente despareja. El comienzo, donde el Dr. Alfred
Carroll (en una estoica actuación de Joseph Forte,
un actor que parece morder las palabras!) vomita
todo su discurso moralizante , es bastante aburrido. Todo
parece indicar que uno esta frente a esos filmes clase
B o Z, de tono seudo documental, actuaciones duras y discursos
altisonantes. Allí vemos a la juventud modelo,
compuesta por un grupo de palurdos que parecen tener 30
años o más, y que hacen un montón
de idioteces para mostrar su inocencia - la escena donde
Jimmy le recita a Mary fragmentos de Romeo y Julieta es
descomunalmente patética -.
Pero, ¡oh, cielos!, esta juventud americana
modelo pronto se verá acosada por el flagelo
de la hierba demoníaca. Tan puros, inocentes
y virginales, rápidamente serán corrompidos
por la marihuana, ofrecida por adultos inmorales e inescrupulosos!.
Allí es donde Reefer Madness realmente
despega y consigue su status de culto, en las memorables
secuencias de las fumatas, realizadas con el peor tino
posible. Es obvio que ni los guionistas ni el director
nunca vieron a nadie drogarse con la marihuana, ni siquiera
escucharon de cómo era el proceso - además,
los pésimos criminales del film regalan porros
todo el tiempo; ¿cómo logran tener
una mafia rentable?. A menos que sean subsidiados
por los comunistas y su propósito fuera destruir
la juventud americana, simiente del estado lider de
la justicia e igualdad en el mundo -. Según
el film, comienza por una risa histérica, luego
alucinaciones, sensación de que el tiempo se
detiene, una exhuberante fiebre sexual, y culmina en
actos violentos. Desde el momento que los muchachos
pisan el antro, y el pianista se droga, haciendo su
mejor imitación de Cosmo Kramer en Seinfeld,
la audiencia se despatarra de risa en la platea.
A esto siguen las escenas en el departamento de los
criminales Jack y Ralph. Jack vive comiendo todo el
tiempo mientras que la juventud descarriada baila como
idiota en su living, se ríe de cualquier pavada,
se besuquean lascivamente en los rincones y se babea
por cualquier cosa - existe una versión lanzada
en DVD, retocada digitalmente, donde las escenas estçan
coloreadas de modo sicodélico con los chicos
exhalando humo verde cuando se fuman un porro, algo
que debe ser digno de ver -. Del mismo modo, Ralph -
Dave O´Brien, que sobreactúa a niveles
siderales - vive pasado de rosca, se ríe como
un idiota y le pide a gritos a Blanche que toque el
piano cada vez más rápido mientras la
cámara toma primerísimos planos de sus
ojeras ultramaquilladas. Cada escena de dopamiento masivo
es fabulosamente delirante.
El problema es que, cuando los tipos no se falopean
ni sobreactúan, la historia sigue con su derrotero
estoico y tremendista. Ya cuando a Bill lo enjuician,
el film baja su gracia. Por suerte Ralph tiene un par
de escenas más de delirio, pero el resto es muy
torpe siquiera para resultar gracioso. Como todos los
cuentos moralizantes, los villanos se redimen con la
muerte o son duramente castigados por la justicia.
Es un film muy entretenido cuando los chicos están
dados vuelta. El resto es horrible y aburrido. La versión
coloreada en DVD debe ser formidable, y habría
que conseguir la remake en versión musical
que se produjo en Broadway (y que se filmó para
TV en el 2005).
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