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Yo extraño muchísimo
a John Milius. En los 70 era un script doctor
formidable, un creador de discursos fantástico,
un tipo que ha escrito algunas de las líneas
mas memorables de la historia del cine. Como "Charlie
no surfea" o "me gusta el olor
del Napalm por las mañanas" de Apocalipsis
Now. O los latiguillos de Clint Eastwood en
Harry el Sucio. O
la historia del Indianápolis que cuenta Robert
Shaw en Tiburón
(que era real, pero que Milius reelaboró
su narrativa de manera impresionante). O el sentido
estoico que le había impregnado a Conan
el Bárbaro. Luego de todo eso Milius
hizo implosión, volviéndose menos
medido y mas radical, y desmejorando la calidad
de su trabajo. Es posible que el quiebre en su carrera
venga, precisamente, por el título que ahora
nos ocupa. En sí no fue un fracaso comercial,
pero la crítica la lapidó. Bah, siempre
hubo gente descerebrada y fanática del filme
que la llegaron a comparar (Santo Dios!)
como la respuesta norteamericana a La Batalla
de Argelia (gulp!).
Amanecer Rojo es una película
concebida de manera idiota. Aquí Milius
maneja dos historias: la de la iniciación
en las artes de la guerra, las cuales convertirán
a los muchachos en hombres; y luego está
el escenario de la invasión que sirve como
evidente panfleto patriótico y anti comunista.
El problema es que la segunda trama está
armada para el demonio e intenta todo el tiempo
superponerse a la primera... y eso da pie a que
se genere una parva de escenas ridículas.
El problema evidente con Amanecer Rojo
es que el escenario de fondo es absurdo. Mexico
y Canadá, envueltos en guerras civiles.
Una Europa aislacionista que decidió disolver
la OTAN. El gobierno argent... digo
yanqui, que ha desmembrado al ejército
y que parece haber dejado de pagar la factura
de la luz, ya que no le andan ni los radares ni
los misiles balísticos intercontinentales
(millones de soldados comunistas pisan territorio
norteamericano sin siquiera haber sido detectados!!).
Ah!. Ni tampoco parece haber comprado combustible
para los tanques y aviones, ya que la resistencia
se restringe a un puñado de granjeros armados
con escopetas y subidos a bordo de sus chatas.
Eso es!. Vamos a perdigonear a esos fuckin
rojos!!.
Oh, si, es un escenario extremadamente imbécil.
La tecnología lo convierte en imbécil,
ya que esta misma historia hubiera funcionado
de maravilla si se la seteaba en Europa durante
la Segunda Guerra Mundial... pero la resistencia
hubiera tenido que ser polaca o francesa, no yanqui.
Maldita Geografía. Y como Milius
quiso demostrar que los yanquis tienen tantos
cojones como sus pares europeos, se mandó
con su propia guerra mundial en suelo norteamericano.
Digo yo: ¿no podrían haber generado
una sarta de explicaciones mejores o, mejor aún,
dejar todo envuelto en el misterio?. Mañana,
Cuando la Guerra Empiece es una puesta en
escena muy superior de toda esta misma idea, y
eso que la calca tal cual, pero prefiere no dar
demasiados detalles sobre cómo la invasión
es posible ni por qué el ejército
nacional no ha podido hacerle frente. Bah, será
que todo eso era más plausible porque los
australianos no tienen misiles nucleares que yo
sepa.
Si uno se abstrae de las explicaciones, Amanecer
Rojo es una aventura ok. Hay algunos momentos
logrados, como cuando el personaje de C. Thomas
Howell (!!) se transforma de quinceañero
llorón en una máquina implacable
de matar comunistas. También hay omisiones
y giros de tuerca inexplicables, en especial sobre
cómo estos granjeros se convirtieron en
una devastadora unidad de élite (hubiera
sido preferible que el grupo encontrara primero
al militar que encarna Powers Boothe y recibiera
de él la instrucción militar pertinente),
o como ellos deambulan por el pueblo con total
libertad cuando todos los varones han sido encerrados
en campos de reeducación (ja.ja) - la
secuencia en donde Harry Dean Stanton le pide
a su hijo que lo vengue es totalmente ridícula
-. Pero el libreto suma problemas por todos lados.
No hay desarrollo de personajes y todos son tan
estoicos que bordean lo absurdo - "no
llores, está prohibido llorar!"
-, con lo cual a uno no termina por importarle
demasiado lo que le pase a esta gente.
En sí Amanecer Rojo es un producto
de su tiempo; pertenece a una época en
donde todo estuvo a punto de irse al carajo,
con Reagan matoneando a la URSS y provocándola
a ver si se animaban a apretar el botón
rojo. En la época en que apareció
Amanecer Rojo el hemisferio norte vivía
orinándose en los pantalones al leer las
tapas de los diarios y olfatear que el Armagedón
estaba cerca. Mientras que en ese entonces surgieron
respuestas artísticas de calidad - El Dia
Después, Threads, Cuando el Viento Sopla
- también surgieron engendros radicalizados
escritos por gente envuelta en la bandera norteamericana
y que se golpeaba el pecho mientras cantaba el
himno yanqui. En ese sentido Amanecer Rojo no
difiere mucho de Invasión USA (sí,
la de Chuck Norris).
El tiempo le ha pegado mal a Amanecer Rojo
(y es curioso descubrir hechos unos pibes a un
montón de actores que hoy están
en el horno, como Charlie Sheen o C. Thomas Howell,
amén de Patrick Swayze y Jennifer Grey
en la era pre Dirty Dancing, y a Lea "después
de Volver al Futuro
nunca pude hacer una carrera como la gente"
Thompson), pero los yanquis tienen un recuerdo
entrañable de la película (wtf!).
Tanto que han decidido hacer una remake
en el año que corre, sustituyendo a los
sovieticos por chinos (y siendo reemplazados a
último momento por norcoreanos!), demostrando
que la estupidez no tiene época ni fronteras.
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