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URSS, 1962 : Vladimir
Yemelyanov (Ilya Vershinin), Georgi Zhzhyonov (Bobrov), Gennadi Vernov
(Alyosha), Yuri Sarantsev (Scherba), Georgi Tejkh (Kern), Kyunna Ignatova
(Masha) Director - Pavel Klushantsev, Guión
- Alexander Kasantsev & Pavel Klushantsev, según la novela
de Alexander Kasantsev, Musica - Logann Admoni, Aleksandr Chernov |
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Planeta Bur es el cuarto film de la corta carrera cinematográfica
de Pavel Klushantsev. Sería injusto comparar a Klushantsev
como el equivalente de un George Pal soviético. Director y
técnico de efectos especiales, Klushantsev terminó por
cimentar una fama legendaria en cuanto a la calidad de los FX que
generaba para sus películas, que de hecho, son superiores en
gran medida a los de Pal. Lamentablemente toda la filmografía
de Klushantsev se limita a 6 titulos; en 1972 su contrato sería
rescindido (amén de cambios en la política del gobierno),
y terminaría olvidado y en la pobreza, falleciendo en 1999.
Buena parte de la calidad de efectos se debe a que Klushantsev
era un perfeccionista, pero también debido a contar con toda
la maquinaria soviética (política, financiera y de
propaganda) como respaldo. Tanto científicos del programa
espacial soviético colaboraron como asesores técnicos
en sus films, así como el gobierno financió sus películas
con generosos presupuestos y le dió carta blanca de acceso
a rodar secuencias de lanzamientos reales de misiones al espacio.
Si bien los filmes de sci fi soviéticos suelen ser una rareza,
lo cierto es que se encontraban mejor producidos que el 90% de la
filmografía de ciencia ficción occidental de la misma
época.
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Lo que hace memorable al trabajo de Klushantsev es que utilizaba
técnicas realmente adelantadas a su tiempo, en especial sobre
la filmación de naves y planetas en el espacio. Su anterior
trabajo Doroga k zvezdam (Road to the Stars - 1958)
contiene una enorme cantidad de secuencias con estaciones espaciales,
naves, alunizajes y visiones de planetas que Stanley Kubrick calcaría,
toma por toma, para 2001, Odisea del Espacio.
En Road to the Stars el interior de la estación espacial
circular es casi idéntico al de 2001; incluso los
trajes espaciales, secuencias con videofonos y el diseño
de varias de las naves es sospechosamente parecido al de la obra
maestra de Kubrick. Como se puede ver, hasta los genios "homenajean"
(por no decir roban) ideas de todos lados.
Mientras que Doroga k Zvezdam era una visión realista
de una misión espacial a la Luna, Planeta Bur entra
en terrenos más fantásticos de la ciencia ficción.
Aquí tenemos un trío de naves - una de provisiones,
otra de soporte y la tercera de descenso - que se dirige a Venus,
pero la destrucción de una de ellas obliga a improvisar sobre
la marcha. La visión de las naves así como del planeta
cubierto de nubes son excelentes. No son los típicos modelos
que se suele ver en la sci fi de serie B norteamericana, donde los
cables son visibles y el fuego de los cohetes parece desproporcionado
y terminando por quemar a las maquetas. Incluso Klushantsev filma
las escenas de exteriores en absoluto silencio, tal como debe suceder
realmente en el vacío del espacio. Además Klushantsev
se despacha con un robot formidablemente construído (Robbie
de Forbidden Planet era
un pedazo de metal estático comparado con John de
Planeta Bur), brontosaurios, plantas carnívoras, y
autos que flotan. Todo el diseño de producción es
excelente y adelantadísimo para su época.
Pero mientras que los FX son formidables, Klushantsev como director
y guionista es realmente tosco. No hay el más mínimo
trazo de tensión en las situaciones, a pesar de la gravedad
que destilan. Por un lado todos los tripulantes se comportan de
una manera estrictamente estoica, con parlamentos que argumentan
el orgullo y el deber de cumplir con la misión que el pueblo
y el partido de la Unión Soviética les ha encomendado.
Las situaciones de peligro están filmadas de modo amateur,
y el encuentro con alienígenas es rápidamente olvidado
a los dos minutos de acontecido, sin siquiera realizar alguna reflexión
o expresión de sorpresa. Pareciera que el film se empeñara
por tirar, una tras otra, escenas de peligro - la planta, el volcán,
la enfermedad de la tripulación del primer descenso, el canto
de sirena que escuchan constantemente, las criaturas venusinas que
los atacan - para entretener más que para crear situaciones
dramáticas. En ningún momento nos interesan estos
personajes y mucho menos su suerte. No poseen personalidad, lisa
y llanamente.
Con lo cual termina de ser un producto envuelto en envase de lujo
pero vacío de contenidos. Sólo la escena final, donde
los cosmonautas parten y una criatura venusina humanoide - vista
de manera borrosa - se refleja en un estanque de agua, tiene cierto
grado de sorpresa y estilo. Pero como drama, está filmada
de modo pobrísimo. Es una lástima porque, con otro
director más calificado, Planeta Bur podría
haber sido un verdadero clásico.
Planeta Bur sería comprada por Roger Corman; y como
es habito del productor, sería canibalizada, desmembrada
y reciclada en varios filmes. En 1965 estrenaría Voyage
to the Prehistoric Planet (con Basil Rathbone y otros actores,
amén de una nueva banda de sonido y doblaje), y Voyage
to the Planet of Prehistoric Women (1968), dirigida por Peter
Bogdanovich y con Mamie Van Doren. Una peor que la otra, y todas
utilizando escenas completas de la pelicula de Klushantsev. |
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