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USA / España, 2009 :
Dwayne Johnson (Capitán Charles T. Baker), Justin
Long (Lem), Jessica Biel (Neera), Sean William Scott (Skiff),
Gary Oldman (General Grawl), John Cleese (Profesor Kipple)
Director - Jorge Blanco, Javier
Abad & Marcos Martinez, Guión - Jorge Blanco,
Ignacio Perez Dolcet & Marcos Martinez
TRAMA : Enviado a explorar
el planeta 51, el astronauta Charles T. Baker desciende
al mismo y lo reclama en nombre de la Tierra. Pero a
los 5 segundos termina por percatarse que ha aterrizado
en medio de una comunidad alienígena, y ahora
los extraterrestres - que han entrado en pánico
y creen que los están invadiendo desde el espacio
- comienzan a perseguirlo. Baker será ayudado
por un joven alienígena de nombre Lem, quien
termina por creer en sus intenciones pacíficas.
Pero el tiempo corre, y Baker cuenta con sólo
72 horas para regresar a su nave y poder llegar al módulo
que está en órbita del planeta, antes
de que éste active el piloto automático
y regrese a la Tierra. Y el módulo de descenso
ha sido rodeado por las fuerzas militares, quienes cazan
al invasor humano sin darle tregua.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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En sí Planeta 51 es una rareza, ya que se
trata de una coproducción entre España y
Estados Unidos. Creativos españoles, actores y
técnicos norteamericanos. Pero más allá
de la anécdota, el problema es que el filme no
se sostiene más allá de la novedad inicial.
Planeta 51 podría haber caminado muy bien
como un corto de 5 minutos, pero como filme de hora y
media se hace largo. Y todo lo que pasa en el medio no
está demasiado inspirado.
El chiste de Planeta 51 es revertir los roles
del subgénero de invasores del espacio, en donde
ahora es el humano el alienígena. Por lo demás,
es una regurgitación de clichés de la
sci fi de los años 50 a esta parte, con
homenajes a El Día
que Paralizaron la Tierra, E.T.
El Extraterrestre, Invasores de Marte y dos
toneladas de filmes más. El problema es que no
va mucho más allá de eso: reciclar escenas
clásicas, en donde ahora el alien es el humano
y viceversa. Hay otro ejército paranoico buscando
al visitante del espacio. Hay un montón de adolescentes
que se deleitan con filmes como "Humanoide!",
donde hombres del espacio llegan a su planeta para devorarle
cerebros. Hasta allí llega toda la gracia.
El problema es que Planeta 51 es aburrida. Cuando
los personajes principales abren la boca, es soporífera.
El peor ofensor de los sentidos es el astronauta humano,
que habla idioteces todo el tiempo, no tiene en cuenta
el peligro de su situación y sólo se dedica
a meter bocadillos con más referencias a otros
filmes de sci fi (como si en la película no faltaran)
aún cuando suenen ridículos. Una vez que
Lem lo ayuda, Baker le dice: "tú eres mi
Luke Skywalker". Por Dios, que diálogo
tan malo.
El tema es que el libreto parece escrito por los números.
Alguien del equipo creativo dijo: "pongamos toneladas
de referencias a clásicos de la ciencia ficción
para divertir a los adultos; pongamos escenas de comedia
física para divertir a los más chicos; y
hagamos personajes bonitos para vender merchandising"...
y en el medio se olvidaron de hacer algo original con
el argumento. A la décima referencia cinéfila,
uno se empieza a aburrir simplemente porque no ocurre
otra cosa; cuando llega el slapstick - gente cayéndose
y pegándose porrazos - está hecho sin gracia;
y el mínimo desarrollo dramático (como para
ver los dramas diarios de la comunidad alien) es una
tortura testicular.
Quizás a los chicos
les pueda interesar, pero sinceramente creo que a los
adultos no. Hay espectáculos infantiles que tienen
una mayor variedad de registros - desde las animaciones
de Pixar hasta los filmes de Shrek - y,
partiendo de la idea base, la enriquecen. Son divertidos.
No es lo que pasa con este filme. Los únicos
momentos graciosos de la película pasan precisamente
por dos personajes mudos como un robotito similar al
Mars Pathfinder que se cree un perro, y una mascota
alienígena llamada Ripley (y diseñado
como un cachorro del Alien de Ridley Scott) que
orina ácido y persigue a los carteros. Lamentablemente
estos dos sólo aparecen algunos instantes cada
15 o 20 minutos del filme; y, en el medio, la audiencia
queda en estado de coma.
Planeta 51 es una pérdida de tiempo,
a menos que usted tenga menos de 12 años de edad.
Sino, espere a que salga en video o la pasen por cable.
Si quiere divertirse con sus chicos, alquile cualquier
título animado de Pixar o incluso de Dreamworks.
Porque esta coproducción no le llega ni a los
talones de dichos filmes. |