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USA, 2007 : Johnny Depp (Capitán
Jack Sparrow), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Geoffrey Rush (Capitán
Hector Barbossa), Orlando Bloom (Will Turner), Bill Nighy (Davy Jones),
Tom Hollander (Lord Cutler Beckett), Naomie Harris (Tia Dalma), Chow
Yun-Fat (Sao Feng), Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti),
Kevin R. McNally (Master Gibbs), Jack Davenport (James Norrington),
Stellan Skarsgård (Bootstrap Bill Turner), Jonathan Pryce (Gobernador
Weatherby Swann), Keith Richards (Capitán Teague) Director
- Gore Verbinski, Guión - Ted Elliott & Terry Rossio,
Musica - Hans Zimmer |
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(importante alerta: ya que el filme aún está en
cartel, le advierto de importantes spoilers más adelante; la
idea de nuestro sitio es precisamente ser un punto de debate de los
contenidos de los filmes para quienes los han visto, y no ser simplemente
un recomendador de películas). La idiotez prolifera
en Hollywood. Y también la avaricia. Y esas son dos cosas
que se llevan muy mal con la coherencia, el sentido artístico
y el respeto por el espectador. Como otra de esas trilogías
que surgen de la nada (bah, que en realidad nacen a partir de algún
blockbuster sorpresivo y terminan desarrollando una historia
épica que termina por deshilacharse con el tiempo), Piratas
del Caribe 3: En El Fin del Mundo es el último de los
sacrilegios que los productores americanos se han atrevido a poner
en cartelera. Otra trilogía que se desmorona; otro exceso
de infulas que hace implosión y termina por matar lo que
podía haber sido formidable. Piratas del Caribe 3
no es el flagrante balde de agua fría como fuera Matrix
Revoluciones (la peor tercera entrega en toda la historia de
las trilogías), pero es insatisfactoria. Los productores
no se animaron a matar a la gallina de los huevos de oro y dejaron
una puertita abierta. Y sí, para que la gente quede contenta,
debería existir un Piratas del Caribe 4.
Los errores que comete Piratas del Caribe 3: En El Fin del Mundo
son muchos. Para empezar, hay un exceso de altivez en el relato,
que cree estar narrando la historia suprema cuando todo esto
comenzó como una divertida aventura de piratas. Esto no es
El Señor de los Anillos,
pero hay momentos en que los guionistas y el director creen estar
filmando algo realmente trascendental. Comenzando por la excesiva
importancia que le brindan a Jack Sparrow en el universo que el
guión construye, algo que no termina de quedar claro para
nadie. ¿Por qué es necesario rescatarlo del fin
del mundo?. ¿Por qué Davy Jones no lo mató
o lo condenó a permanecer en su barco maldito?. El único
argumento coherente es que Jack es el único personaje que
realmente vale la pena en el guión y por eso no debe morir.
Pero...
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El filme ya comienza con problemas. Se toma sus tiempos pero lo
que pasa en el medio no resulta tan interesante. Ya uno nota que
va algo mal cuando toda la troupe de piratas carece de gracia
si no está Jack en la escena. Barbossa perdió carisma,
Elizabeth no es tan graciosa y Will parece un extra más.
La secuencia inicial con Sao Feng parece un ensayo más que
una actuación profesional.
Obviamente las cosas mejoran cuando Jack Sparrow aparece en escena,
pero ello se demora más de 30 minutos despúes de iniciado
el filme. Y Jack, inclusive, parece bastante más light
que en la entrega anterior El
Cofre del Hombre Muerto. Varado en el limbo del fin del mundo
con su amado Perla Negra, lo que sucede en este purgatorio
imaginario es bastante disparatado incluso para el nivel de fantasía
que maneja la historia. Todo esto se estira hasta lograr que todos
vuelvan a surcar los mares como si nada hubiera pasado, después
de largos minutos de trama sin demasiado sentido.
Pero las cosas se empiezan a poner peor, en especial cuando sucesivas
alianzas y traiciones van y vienen sin causas demasiado claras.
Y cuando llega el momento del concilio de los piratas, las cosas
salen de madre. En especial porque de la nada aparece el personaje
de la diosa Calipso, la patrona de los mares que se encuentra encerrada
en el cuerpo de la Tia Dalma. Los personajes se llenan tanto la
boca acerca de Calipso - que durante la primera mitad del film jamás
se había mencionado, y aparece sorpresivamente como un Deux
Ex Machina - que cuando finalmente se materializa, es decepcionante.
Lo único que sirve es para que la producción pueda
mostrar un remolino gigante en el clímax y nada más
que eso. No sólo es un concepto idiota, sino que todo el
posible trasfondo del romance imposible entre Dalma / Calipso y
Davy Jones (que eso era algo que uno ya venía intuyendo en
El Cofre del Hombre Muerto)
desaparece en un chasquido de dedos. ¿No podían
insertar una escena de escasos segundos con el reencuentro de los
dos amantes cuando éstos desaparecen?.
A esto se le suman un monton de reglas de juego de último momento
que los guionistas nunca habían anticipado al espectador. Y
que suenan a engaño desesperado para ganar la partida. Súbitamente
Jack desea hacerse con el control del Holandés Errante
(ya que si mata el corazón de Davy Jones, él se vuelve
inmortal y capitán del buque), aunque ello implique cargar
con la maldición por toda la eternidad. Will desea encontrar
el elixir que libere a su padre de su condena. No sólo no lo
logra, sino que él mismo queda condenado a dirigir el barco
- e inexplicablemente toda la tripulación ahora se vuelve humana...
o casi -. Es un final increíblemente absurdo y decepcionante.
Los que los guionistas no entienden es cómo funcionan las
reglas del cine épico. La épica termina con la victoria
del bien sobre el mal, y se basa en la construcción lenta
de la historia del héroe, desde un novato hasta convertirse
en un líder. La épica puede terminar con la muerte
del héroe - siempre que el mal sea vencido, y debe serlo
en una espectacular batalla -. Aquí el clímax explosivo
y descomunal está, pero la suerte que sufre el héroe
es idiota y despreciable - es un estado intermedio, una condena
que no es ni vida ni muerte -. Es como si Luke Skywalker, por vencer
al mal, estuviera condenado a transformarse en Darth Vader. Es descomunalmente
ridículo, ofensivo y sacrílego.
Sin duda el filme tiene sus momentos de gracia, y hay secuencias
emocionantes. Pero los guionistas han complicado tanto la trama,
y han sacado tantos conejos de la galera que la historia en su conjunto
queda como un colador, plagada de huecos de lógica. El final
es abominable, y sólo está pensado para estirar la
franquicia en futuras secuelas. Con una conclusión mejor
y más standarizada, la película podría obtener
una calificación aceptable. Pero lo indignante del final
termina por sepultar los méritos (escasos) que había
obtenido en su largo tiempo de proyección.
La trilogía de Piratas del Caribe se compone
de: Piratas
del Caribe: La Maldicion del Perla Negra (2003); Piratas
del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto (2006); y Piratas
del Caribe: En El Fin del Mundo (2007) |
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