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USA, 2006 : Johnny Depp (Capitán
Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth
Swann), Jack Davenport (Norrington), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby
Swann), Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti), Kevin R.
McNally (Mr Gibbs), Bill Nighy (Davy Jones), Stellan Skarsgård
(Bill Turner), Tom Hollander (Lord Cutter Beckett) Director
- Gore Verbinski, Guión - Ted Elliott & Terry Rossio,
inspirados por el juego temático del mismo nombre de Disneyland,
Musica - Hans Zimmer |
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Desde que falleció Walt Disney, nada en la compañía
ha sido lo mismo. En los 60 la empresa comenzó un lento pero
progresivo derrumbe creativo en el apartado animación, pero
al menos en sus películas de actuación en vivo pretendió
recuperar el prestigio perdido. Pero para los 70 ya era el caos; los
ingresos fueron disminuyendo y el nivel de sus producciones era olvidable.
Con la segunda era de oro que comenzó con La Sirenita
y terminó con Atlantis, hubo un fugaz recupero de la
gloria perdida. Pero la partida de ejecutivos invaluables, disputas
internas, y falta de dirección artística sumió
a la compañía en una nueva debacle. El golpe de gracia
sería la partida de Pixar de los dominios de la Disney.
En el intento de obtener ganancias a cualquier costa, la Disney
se sumergió en una de las más voraces campañas
de auto canibalización que se tengan memoria, comenzando
a regurgitar sin parar remakes, versiones en vivo de viejos
éxitos animados, secuelas terribles de clásicos de
la compañía (cosas que harían revolver al viejo
Walt en su tumba al escuchar ideas como Fantasía 2000
o Bambi 2), y a intentar explotar toda marca y franquicia
habida y por haber en su enorme existencia. Fue así como
surgió la idea de convertir en films a los distintos parques
temáticos de Disneylandia, comenzando por Piratas
del Caribe.
Y si bien cualquier espectador toma con escepticismo la calidad
que pueda provenir del anuncio de un nuevo filme con actores hecho
por la Disney, lo cierto es que Piratas del Caribe : La
Maldición del Perla Negra fue un boom a lo largo y lo
ancho del planeta, tomando por sorpresa a la empresa, al productor
- Jerry Bruckheimer, la fuerza motriz detrás de innumerables
blockbusters descerebrados de Michael Bay, unido a la Disney
en una inusual y bizarra alianza -, a los críticos y a casi
todo el mundo. Inmediatamente comenzar los planes para filmar un
par de secuelas, y disfrazar al impensado hit en una suerte
de trilogía (como suele pasar en Hollywood actualmente; el
primer filme es original, y después se piensa en una larga
historia partida al medio para actuar como parte 2 y 3, al estilo
Matrix).
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Lo cierto es que el éxito de Piratas del Caribe : La
Maldición del Perla Negra se basaba en tres aspectos
: una burla a los clisés del género; el no tomarse
nunca seriamente a sí misma; y Johnny Deep. Deep en realidad
es el arma secreta de Piratas del Caribe : La Maldición
del Perla Negra; con otro actor, hubiera quedado en tan sólo
una comedia liviana. Su bizarra interpretación de Jack Sparrow
fue alabada por todos, y llegó incluso a obtener una excesiva
nominación al Oscar. Más allá de los
quilates de Deep como actor, era demasiado premio para lo que es
un papel cómico.
Y tres años después nos llega Piratas del Caribe
: El Cofre del Hombre Muerto. Lo primero que uno observa es
lo artificial de la seudo trilogía : si bien se mantienen
algunos hechos de La Maldición del Perla Negra, la
historia que comienza a desarrollar es totalmente distinta, sólo
que mantiene a casi todo el mismo elenco. No hay continuidad directa;
por el contrario, ahora nos enteramos que Sparrow no sólo
había sido maldecido por el oro azteca sino que además
realizó un pacto con Davy Jones, una suerte de demonio de
los mares - cosa que en el primer filme ni se mencionaba -. El guión
comienza a realizar algunos cambios temáticos en cuanto personajes
y objetos - la brújula de Sparrow ahora resulta que apunta
a donde yace el corazón de Jones; Norrington es despojado
de su cargo sólo para figurar como borracho en la Isla Tortuga
y ser reclutado por Sparrow; el dúo de piratas torpes ex-sicarios
de Barbosa ahora figuran tranquilamente en la tripulación
del Perla Negra -, que resultan bastante artificiales. Pero el mayor
problema del filme es el complejo laberinto que se traza a sí
mismo para intentar explicar la base de la trama que en esencia
es bastante simple: si Jones puede obtener el alma de Sparrow, o
si éste puede encontrar el cofre con el corazón del
pirata maldito para poder combatirlo. Gran parte de esto reside
en todas las idas y venidas que se toma el libreto, haciendo escapar
a unos y otros, incluyendo a la misteriosa Compañía
de Indias y a Lord Beckett - que actúan como una especie
de Deux Ex Machina para impulsar la trama - sin que queden
claros los motivos de los mismos (¿controlar los mares?
¿obtener el dominio del Kraken - el gigantesco pulpo que
maneja Jones - y hundir a los barcos de la competencia?).
Y otra gran parte del problema está en la figura de Davy Jones.
Las explicaciones de la Tia Amanda - la hechicera que reside en la
isla - no son completas. ¿Por qué fue maldito?. Uno
sospecha que quizás la hechicera tenga que ver con esto.
Pero en el fondo no deja de ser una seudo historia de romances trágicos,
al estilo del Drácula de Coppola - traicionado por un
amor, al cual extraña todas las noches, vaga por los mares
condenado por toda la eternidad -. La desgracia es que son tantas
las vuelcas de tuerca del guión que la tragedia romántica
de Jones sucumbe ante la catarata de acontecimientos. En ese sentido
La Maldición del Perla Negra era un filme más
redondo, y éste realmente da la impresión de ser una
película inconclusa, donde gran parte de los enigmas se resolverán
en la tercera entrega a estrenar en el 2007.
Pero si bien éstos deberían ser puntos negativos
para el filme, Verbinski los compensa sobradamente con su timing
para la acción y la comedia. En los combates y persecuciones
impone una energía y gracia descomunal - es un placer ver
el escape de los piratas de las manos de los canibales, o la secuencia
final en la isla del cofre -; y en cuanto a comedia, todos tienen
oportunidad de lucirse, descollando como siempre Johnny Deep. Es
tanto el carisma del personaje que opaca a cualquiera en sus escenas;
pero, perfeccionando cosas del primer filme, al menos las gracias
cómicas están mejor repartidas. La película
funciona, por sobre todas las cosas, porque Verbinski ahora realmente
cuenta con una troupe, donde todos tienen oportunidad de
lucirse. Uno festeja ocurrencias tanto de los protagonistas como
de los secundarios, y sumado a esto el desborde de imaginación,
los problemas de un guión complicado son los de menos. En
todo caso, Piratas del Caribe : El Cofre del Hombre Muerto
es un show brillante, con nuevos y fantásticos villanos,
imaginería al tope, y escenas para aplaudir de pie. Lo que
no es nada despreciable para un espectáculo que simplemente
desea entretenernos un rato.
La trilogía de Piratas del Caribe se compone
de: Piratas
del Caribe: La Maldicion del Perla Negra (2003); Piratas
del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto (2006); y Piratas
del Caribe: En El Fin del Mundo (2007) |
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