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USA, 1978 : Bradford Dillman
(Paul Grogan), Heather Menzies (Maggie McKeown), Kevin
McCarthy (Dr Robert Hoak), Keenan Wynn (Jack), Dick Miller
(Buck Gardner), Barbara Steele (Dra Florence Mengers)
Director - Joe Dante, Guión
- John Sayles
TRAMA : La detective privada
Maggie McKeown se encuentra tras el paradero de una
pareja de jóvenes que han desaparecido en los
cayos de la Florida. En su investigación se topa
con el alcohólico Paul Grogan, el cual le ayuda
con las pistas locales. Ambos llegan a una instalación
militar abandonada, en donde Maggie cree que los muchachos
podrían haberse ahogado en la gigantesca pileta
que posee la base, y decide vaciarla. Pero el agua vertida
al río transporta una enorme cantidad de pirañas
mutantes, creadas genéticamente por científicos
militares para ser usadas en la guerra. Ahora Maggie
y Grogan intentarán avisar a las autoridades
locales para que tome las medidas de seguridad pertinentes;
pero el ejército intentará aislarlos por
todos los medios posibles, con el fin de ocultar la
investigación científica y el posible
escándalo.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Y seguimos con los clones de Tiburón.
En los años 70 copias a mansalva del clásico
de Steven Spielberg comenzaron a poblar las pantallas
de los cines con títulos como Orca, Grizzly,
Prophecy, Tintorera,
Octopus, etc, etc. Y como Roger Corman no podía
dejar pasar la oportunidad, se subió al carro con
su versión del mini depredador acuático
amazónico. El mérito de Piraña
es el de haber sido la tarjeta de presentación
en sociedad del director Joe Dante (Gremlins) y
el libretista John Sayles (Lone Star). En sí
no hay demasiado talento en el filme, pero al menos es
un espectáculo competente.
Como la mayoría de los libretos que Sayles escribiera
para Corman (como Batalla
Mas Allá de las Estrellas o Alligator),
ésta es otra historia que no se toma muy en serio
a sí misma. Hay una detective privada realmente
incompetente que, de entrada, se entretiene jugando
el videogame de Jaws. Como
a la chica no le importa nada, se lleva de las narices
a Bradford Dillman - con el pelo teñido de
negro como un cuervo -, el que vive borracho como
una cuba y termina haciendo las veces de guia local.
El dúo termina por liberar por error a un cardumen
de depredadores acuáticos mutantes armados
con rayos laser en sus cabezas (ah no, eso era de
Austin
Powers), el que empieza a discurrir por todo el
río y comienza a devorarse a medio elenco - como
Keenan Wynn y Kevin McCarthy, cuyos papeles duran lo
que una emanación gaseosa en una canasta
-. Al toque llegan los militares conspiradores de turno,
con Bruce Gordon (el Frank Nitti de la serie Los
Intocables) y la scream queen Barbara Steele
(más fea que nunca, y actuando de manera horrible),
quienes intentan tapar todo y aislar al dúo de
los protagonistas. Lo que ocurre es que las pirañas
han reculado, esquivando la zona donde han arrojado
el veneno, y han tomado otro ramal del río, el
que coincide justo en donde están: a)
está la hija del protagonista, en una competencia
acuática, y b) Dick Miller (fuerte
esos aplausos!), haciendo de un millonario que está
inaugurando un parque acuático en donde nuestro
corrupto-coronel-encargado-del-proyecto-de-las-pirañas
tiene acciones. Así que Bradford Dillman y Heather
Menzies se la pasan corriendo de un lugar a otro, para
llegar justo a tiempo y sacar a las víctimas
del agua antes que los mini depredadores acuáticos
amazónicos mutantes se los devoren.
Piraña es pasable. Joe Dante dirige con
buen ritmo, teniendo en cuenta que esta es una producción
realmente barata - sólo precisa un par de muñecos
(a los que agitan muy rápido delante de cámara),
y unos cuantos litros de tintura roja para verter en
el agua -. El guión de Sayles se pone mejor a
medida que pasan los minutos, ya que cerca del final
el libretista entra en calor y se despacha con algunas
salidas realmente graciosas. Pero, por contra, no hay
nada que no deje de ser previsible. Incluso el climax
es bastante traído de los pelos.
Para quienes tengan 90 minutos libres de su tiempo,
Piraña es un entretenimiento potable.
Hay un montón de caras conocidas - como Belinda
Balaski y el ya mencionado Dick Miller, un amigote infaltable
en todos los filmes de Joe Dante -, hay humor, la acción
está ok, y se deja ver. No pasará a la
historia, pero tampoco provoca un daño cerebral
irreparable.
| PIRAÑA |
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Piraña (1978)
es el filme original, dirigido por Joe Dante. Piraña
3D (2010) es la remake, dirigida por Alexandre
Aja |
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