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TRAMA : El entrenador de la selección
francesa de futbol, Yves Gluant, es asesinado en pleno
estadio durante un amistoso con la selección
china. La policía francesa pone todo su empeño
en la investigación, y el jefe de inspectores
Dreyfus decide asignar a un policía incompetente
como señuelo para la prensa. De este modo el
torpe policía rural Jacques Clouseau es nombrado
inspector y queda a cargo - aparentemente - del caso.
Acompañado por el detective Ponton (que es un
hombre de confianza de Dreyfus), Clouseau comienza a
rastrear el paradero de la Pantera Rosa, el diamante
que pertenecía a Gluant y que desapareció
de su mano al momento de ser asesinado. El rastro del
diamante lo llevará hasta el verdadero asesino
del entrenador, a pesar de todas las increíbles
torpezas que comete en el camino.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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La Pantera Rosa es el apogeo de la carrera de Blake
Edwards, un brillante director de cine que se especializaba
en comedias de calidad en los años sesenta. En
aquel momento (1963), Edwards era posiblemente el director
más poderoso de Hollywood : tenía bajo el
cinturón clásicos como Días de
Vino y Rosas, Desayuno en Tiffany, Operación
Petitcoat o la popular serie de TV Peter Gunn.
Los sesentas serán una época de oro para
Edwards, hasta su lento e inevitable declive en los 70
y 80.
Pero es preciso admitir que La Pantera Rosa
no es el mejor filme de Blake Edwards. Sin duda es el
más popular, pero tampoco es un modelo de excelencia.
La Pantera Rosa era en realidad un vehículo
cinematográfico para David Niven, pero el show
terminaba siendo robado por un cómico inglés
poco conocido llamado Peter Sellers, que en su papel
secundario había terminado por opacar a todo
un impresionante elenco internacional. Clouseau no es
el protagonista del film (lo es Sir Charles Lytton /
El Fantasma), pero la gente aguardaba impaciente las
escenas donde aparecía Sellers. Su actuación,
la memorable música de Henry Mancini y la espectacular
secuencia animada de los créditos son ya clásicos.
Edwards resultó impactado por Sellers, y más
tarde elaboró un vehículo cinematográfico
exclusivo para su lucimiento, que fue la muy superior
Un Disparo en la Oscuridad
(1964). Pero el filme, de algún modo, no obtuvo
la respuesta esperada. En A Shot in the Dark
es donde se presentan todos los personajes que componen
el mito moderno de Clouseau - el ayudante torpe en la
policía, el demencial mucamo Kato, el delirante
jefe Dreyfus -. Cuando la carrera de Edwards y Sellers
comenzaba a declinar seriamente es recién entonces
en que la dupla decide retomar la saga con una continuación
directa del original - El Regreso de la Pantera Rosa
- en 1975, siendo otra entrega de buena calidad.
Pero después iniciaron una suerte de depredación
de la serie, con películas cada vez peores aunque
populares en taquilla. Cuando Sellers fallece en 1980,
esto no impide que Edwards siga explotando la saga con
seudo sustitutos hasta llegar a la abominable El
Hijo de la Pantera Rosa en 1993, con Roberto Benigni
como el hijo de Clouseau. Mención aparte, debe
recordarse el extraño experimento de Inspector
Clouseau (1968) con Alan Arkin como el detective
de marras, y sin que Sellers ni Edwards participaran
creativamente del proyecto.
Con lo cual llegamos al 2006 donde se anuncia una nueva
versión con Steve Martin, y con Shawn Levy en el
control creativo, lo que no resultaban buenos indicios
sobre la suerte del film. Esta dupla ya había probado
suerte con Más Barato con Docena, que había
resultado ser una comedia espantosa. Y Levy en su haber
tiene títulos como Just Married o Big
Fat Liar, que son ejemplos de atrocidades cinematográficas.
También mucha gente puso el grito en el cielo por
el sacrilegio de reinterpretar a Clouseau (salvo Alan
Arkin, nadie más aparte de Sellers se había
metido en la piel del personaje). Pero esto último
es una tontería : después de El Regreso
de la Pantera Rosa el resto de los filmes ya eran
abominaciones filmadas, donde sólo los chispazos
de gracia de Sellers salvaban las papas del fuego.
Lo cierto es que esta versión 2006 de La
Pantera Rosa es mucho mejor de lo esperado. A su
favor recupera buena parte de la gracia perdida de la
saga - es el mejor filme desde 1975 -, pero a su vez
cae en todos los defectos que ha demostrado la serie
desde El Regreso de la Pantera Rosa. Vale decir,
no hay una historia mínima seguida con cierta
coherencia, y todo resulta ser una serie de sketches
encadenados. El descubrimiento del asesino de Gluant
es totalmente patético y trivial.
Tampoco es una remake, aunque es una re-imaginación
del personaje y de la historia. Ya no están las
princesas, la mística o el reino de Lugash; el
diamante pertenece ahora a un entrenador de futbol.
Si se quiere, se lo puede interpretar como una suerte
de precuela. Tampoco está Kato, y de los personajes
restantes, Jean Reno compone al ayudante habitual de
Clouseau aunque su rol es más cínico y
por momentos parece revivir cosas del célebre
mucamo chino. Está también Dreyfus, pero
hasta allí llegan las coincidencias.
El tema pasa porque el guión no termina por
decantarse en cuanto al tono a seguir. Los papeles de
Jean Reno y Kevin Kline son realmente tristes : al francés
se lo ve realmente incómodo secundando a Martin.
Y en cuanto a Kevin Kline, que es un comediante excelente,
se lo ve fuera de lugar, en lo que debería ser
un claro error de casting.
Donde las cosas resultan algo mejor es en el protagonismo
de Martin. Es cierto que los primeros minutos del filme
son bastante terribles, pero de a poco comienza a desarrollar
su propia personalidad y este Clouseau comienza a diferenciarse
del de Sellers. Lo que ocurre es que Martin por momentos
sintoniza a Sellers y le sale mal, y cuando cae en las
locuras propias de Martin es cuando consigue sus mejores
bazas. Mucho de los gags del filme no son más
que re-imaginaciones y versiones extendidas de otros
ya vistos en la serie : desde Clouseau jugando con el
globo terráqueo, hasta aprendiendo inglés,
o haciendo desastres en el baño y cayendo a través
de los cielorrasos. Pero dentro de los errores y aciertos,
hay unos cuantos que dan en el blanco y resultan incluso
memorables : la pronunciación de "yo
quiero una hamburguesa", el interrogatorio
en el estudio de grabación, o la versión
a la Clouseau de policía bueno / policía
malo son hilarantes.
Es una película mucho mejor de lo que uno pensaba.
Argumentalmente no existe, pero los gags intermedios
funcionan en su mayoría muy bien. Martin no será
Sellers, pero creo que Clouseau no ha caído en
tan malas manos. E incluso tiene algunas escenas memorables,
con lo cual no sería extraño que tenga
un valor remanente de culto. Existen planes para una
secuela, y debo admitir que no me desagradaría
verla. |