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USA, 1972 : Divine (Divine /
Babs Johnson), Mink Stole (Connie Marble), David Lochary
(Raymond Marble), Mary Vivian Pearce (Cotton), Danny Mills
(Crackers)
Director - John Waters, Guión
- John Waters
TRAMA : La bizarra Divine es
considerada la persona más perversa del mundo.
Pero el matrimonio de Raymond y Connie Marble está
dispuesto a darle batalla y arrebatarle el título.
Mientras que Divine vive en una modesta casa rodante
y está dando extravagantes fiestas todo el tiempo,
los Marble se dedican a secuestrar chicas para embarazarlas
y vender sus hijos a parejas de lesbianas. Ahora los
Marble han comenzado a sabotear la fama de Divine, cometiendo
actos cada vez más infames y llegando incluso
a incendiar la casa rodante de la diva; pero ésa
ha sido la gota que ha rebasado el vaso, y ahora Divine
se encuentra en un sendero de venganza, rastreando a
los Marble para humillarlos y matarlos.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Cuando John Waters filmó Pink Flamingos
en 1972, estaba decidido a superar sus propios límites
en materia de transgresión. Al argumento le metió
travestis excedidos de peso, coprofagia, incesto, sexo
explícito, exhibicionismo, violaciones y dos millones
de atrocidades más. El resultado final fue un éxito,
ya que la película se transformó rápidamente
en objeto de culto en el circuito under. Y, aunque
hoy haya muchos que la continúen venerando, en
lo personal creo que Pink Flamingos es un pedazo
de basura. Ok, tiene sus momentos, pero no deja de ser
un divague aburrido plagado de momentos atroces.
La obra de Waters no deja de ser un gusto adquirido;
hay quienes la odian instantáneamente, y hay
quienes la adoran y la siguen hasta el fin de sus días.
En lo personal no soy un especialista de Waters pero
lo que he visto me ha gustado - desde cosas muy correctas
como Cry Baby o Hairspray
hasta delirios extremos como Desperate
Living -, y admito que mis expectativas eran
altas al ver Pink Flamingos. A final de cuentas,
éste es el filme que lanzó la carrera
de Waters hasta llegar a ser el ícono cultural
que hoy es.
Pero Pink Flamingos es un filme demasiado errático.
El problema no son las escenas extremas - que son
precisamente en donde se luce Waters, incluyendo un
rídiculo fellatio entre madre e hijo, un ano
parlante, una orgía entre un hombre, una mujer
y un pollo, y otras cosas por el estilo -, sino
que las mismas son demasiado escasas y en el medio hay
toneladas de divague repetitivo. Aquí hay un
matrimonio de degenerados (David Lochary y la deliciosa
Mink Stole de Desperate Living) que quieren obtener
el título de ser "las personas más
perversas del planeta", el cual le pertenece
a Divine. Como esta gente no tiene límites de
ningún tipo decide embarcarse en una guerra personal
con el enorme travesti, lo cual involucra difamaciones
varias y atentados contra su casa. Y como Divine no
se anda con chiquitas, decide irse a las armas y termina
secuestrando y asesinando a los infractores delante
de los flashes de la prensa. Otra que Asesinos
por Naturaleza.
Los problemas de Pink Flamingos pasan porque toda
esta gente habla demasiado y muy poco de lo que dice tiene
gracia. Da la sensación de que los actores improvisan
todo el tiempo, siguiendo algunos lineamientos generales
de Waters como para que la acción avance de una
escena a la otra. Pero el 90% de los parlamentos es aburrido
y reiterativo, y carece del sentido alegórico que
Waters le ponía a sus personajes en otras obras.
Uno podría establecer que los Marble representan
la visión malvada y perversa de la sexualidad mientras
que Divine es la libertad pura, el disfrute pleno sin
cargo de consciencia; pero a mitad de camino Divine mata
a un par de policías y se los devora crudos, con
lo cual el personaje pierde la pureza de su esencia. A
esto se suman escenas de relleno que se hacen eternas,
como la obsesión por los huevos que mantiene la
obesa y semi desnuda madre de Divine.
Pink Flamingos es muy dispar y carente de objetivo.
Ok, es absurda, es naif, es provocadora, pero
¿con qué propósito?. Y si
bien es cierto que uno puede hallar atisbos del estilo
que Waters terminaría por madurar en los años
siguientes, el resultado final es insatisfactorio. Como
comedia no divierte y está plagada de momentos
interminables.
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