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TRAMA : La actriz Heather Lagenkamp - protagonista
de la exitosa saga de terror Pesadilla en lo Profundo
de la Noche - es asediada por un acosador que se hace
pasar por Freddy Krueger, el monstruoso asesino estrella
de la serie. La obsesión con Freddy provoca alteraciones
en el clima de la familia Lagenkamp, en donde su hijo
Dylan comienza a tener manifestaciones esquizofrénicas
debido a la falta de sueño, diciéndole
a su madre que el asesino lo acosa mientras duerme.
Pero cuando el marido de la actriz fallece en un misterioso
accidente de auto - y su cuerpo parece haber sido destrozado
por una garra -, Heather comienza a sospechar de que
Freddy es una presencia real, y tanto ella como Dylan
comienzan a temer por sus vidas. La única solución
posible parece ser recurrir a Wes Craven - director
y autor de la saga -, quien puede tener la respuesta
al enigma de cómo derrotar a Freddy Krueger en
el mundo real.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Si uno considera al grueso del género de terror
de los años 80 a esta parte, es inevitable llegar
a la conclusión que está dominado por el
horror para adolescentes. Mientras que antes el cine de
terror se basaba en historias y construcción de
personajes - villanos que eran muchas veces memorables
-, a partir de Halloween de John Carpenter el género
terminaría por volcarse en una especie de relatos
de relleno que servían de excusa para una serie
de secuencias sangrientas. No importa cuán estúpida
sea la trama, ni que tan inverosímil fuera el asesino
/ monstruo de turno, lo que importaba era que las secuencias
de shock fueran de alto impacto y estuvieran bien coreografiadas.
La inmensa mayoría de filmes de terror de los
últimos 30 años son prácticamente
descartables, y suelen ser clones mutuos de algún
éxito taquillero que, a lo sumo, incorporaba
alguna variante al género. El problema es que
el género terminaría por descender en
calidad hasta el peor momento de su historia, y adoptaría
una estructura idéntica a la pornografía.
Mucha charla idiota, malos actores, historias imbéciles,
un momento de acción, otra vez charla idiota,
personajes estúpidos, un nuevo hachazo por allá,
etc, etc. Nada que los hiciera memorables.
Freddy Krueger es otro de los tantos clones de Michael
Myers que terminaría por surcar las pantallas.
Asesino inmortal acosador de adolescentes. Pero
la gran novedad de la creación de Wes Craven era
de que el asesino estaba muerto y acosaba a sus víctimas
desde los sueños. Más allá de si
esta es o no una premisa estúpida, lo cierto que
terminaba por combinar las sangrientas matanzas a lo Halloween
con ideas propias de la Dimensión
Desconocida - en el mundo de los sueños Freddy
era capaz de generar todo tipo de ilusiones y mundos,
y aplicar la física como se le diera la gana -.
Por todo ello, es que la saga de Freddy entra más
bien en el mundo del cine fantástico que en el
género del terror. Amén de su delirio creativo
en cada secuencia onírica en donde atacaba Freddy,
el guión - y Robert Englund - aportaban suficiente
carisma al villano como para hacerlo disfrutable. Lo cual
no quita que cuando la historia transcurría en
el mundo real, el libreto soliera caer en el mismo nivel
de idiotez mental que los filmes de terror ya nos tienen
acostumbrados.
En La Nueva Pesadilla de Freddy, Wes Craven
regresa a retomar su propia creación. Como ya
hemos dicho en otra oportunidad, el título de
maestro para algunos nombres conocidos del género
de horror suele quedar muy grande. A lo sumo es un puñado
de gente que ha tenido algunos éxitos en un género
signado por la mediocridad - quizás George A.
Romero sea el más inteligente de todos ellos
-; y la misma sobrevaloración le cabe a Craven.
Wes Craven padece de todos los defectos que suele indicar
el fastuoso título de maestro del terror - excelente
para concebir escenas, mediocre guionista, pésimo
director cuando la historia entra en carriles dramáticos
-. Aquí Craven se despacha con una premisa fabulosa
- un personaje de ficción comienza a acosar a
actores, directores, técnicos y productores que
han estado involucrados en la producción de sus
películas -, pero es puesta en escena de la manera
más mediocre posible. Es inimaginable lo que
un guionista realmente brillante - léase Kevin
Williamson, el mísmo que daría a luz la
trilogía de Scream con el mismo Craven
- podría haber hecho con la premisa. Lamentablemente
Wes Craven en solitario no es Williamson, y se nota.
Los problemas con La Nueva Pesadilla de Freddy
son muchos. Comenzando con el nivel actoral que es horrible.
Heather Lagenkamp es mediocre incluso para interpretarse
a sí misma; y la adición del niño
Miko Hughes como el hijo de la actriz es definitivamente
abominable - cuando su personaje de Dylan empieza a
hacer voces y a poner miradas siniestras es como para
prenderle fuego al DVD -. Ni siquiera el resto de los
secundarios es creíble - ni John Saxon ni Robert
Englund como ellos mismos -, y el único rescatable
es el mismo Wes Craven, que al momento de dar una explicación
intelectual de lo que sucede - el materializa sus
pesadillas en los guiones, y parece haber liberado algo
demoníaco con Freddy - le pone una cuota
de dignidad a la historia. Pero con malos actores la
trama se desvirtúa y las pésimas perfomances
distraen de lo que realmente es su esencia. El otro
problema es que la trama en sí no está
bien ejecutada. Craven insiste en tirar una situación
tras otra, pero todo parece estar filmado a las apuradas,
sin posibilidad de generar tensión, con malos
personajes y diálogos terribles y, lo que es
peor, toda la premisa central termina por desvirtuarse.
Pasada la sorpresa inicial, el argumento del filme bien
podría haber sido una nueva película de
Pesadilla... sin el concepto inicial de los actores
reales acosados por el personaje de ficción.
Al centrarse exclusivamente en Heather Lagenkamp, el
libreto desperdicia otras oportunidades - que acosara
a Saxon, a Englund - que podrían haberlo enriquecido.
Para colmo, Freddy aparece muy poco y cuando lo hace
es muy light. Sólo hay una buena secuencia
en todo el film y es el escape de Dylan en medio de
la carretera. Pero al retacear la presencia del villano
y quitarle frases pintorescas (y desparramo de tripas),
toda la historia queda reducida a una especie de obra
de terror intelectual, donde el horror ficticio se ha
convertido en real y se tejen teorías de cómo
ha sucedido.
La Nueva Pesadilla de Freddy es una enorme oportunidad
desperdiciada. Mediocre ejecución en todos sus
aspectos, actores terribles, poca sangre. Es una verdadera
lástima ya que, a pesar de su baja calidad, la
saga de Pesadilla... había dado a luz
a un personaje realmente carismático del género
de terror; e involucrarlo en un proyecto tan ambicioso
como éste era más que interesante. Con
un guión más pulido y un mejor director,
hubiera resultado en una obra maestra. |