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USA / Alemania, 2009 : Ben Foster
(Cabo Bower), Dennis Quaid (Teniente Payton), Antje Traue
(Nadia), Cam Gigandet (Cabo Gallo), Cung Le (Manh), Eddie
Rouse (Leland), Norman Reedus (Shepard) Director
- Christian Alvart, Guión - Travis Malloy
TRAMA : En el futuro la Tierra
estará superpoblada y se lanzarán sondas
para descubrir planetas habitables en otros lugares
de la galaxia. Una de las misiones logra dar con el
lejano planeta Tanis, cuyas condiciones de vida son
ideales. Hacia allá parte la gigantesca nave
Elysium, cargando 60.000 colonos terrestres. Debido
a la inmensidad del trayecto, toda la tripulación
ha sido sometida a un estado de sueño criogénico.
Ahora el cabo Bower se ha despertado antes de tiempo,
y encuentra a la nave hecha pedazos y sin energía.
Despertando al teniente Payton, ambos se ponen en campaña
para reactivar el reactor. Pero Bower terminará
por descubrir que una raza de criaturas mutantes ha
infestado la nave, devorando a la mayoría de
la tripulación y comprometiendo seriamente la
misión del Elysium. Y con el tiempo en su contra,
deberá llegar al reactor antes de que éste
haga una reacción en cadena.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Pandorum es un modesto filme de sci fi que
viene de la mano de Christian Alvart, quien había
llamado la atención con su thriller Caso 39.
Aquí se prende a este proyecto producido por Paul
W.S. Anderson, especializado en adaptaciones de comics
y video juegos como Mortal Kombat y Alien
vs Depredador. Lamentablemente la película
se hundió estrepitosamente en la taquilla - escasa
publicidad, lapidación masiva por parte de la crítica
-, con lo cual terminó sepultada en video al mes
de haber pasado por los cines. Aún cuando todos
los dedos la apuntan por ser un clon de Alien,
Pandorum está mucho mejor hecha de lo que
parece. No es el bodrio que todos afirman.
Aquí hay una nave gigantesca enfrascada en una
misión muy larga hasta el otro confín
del universo. Debido a la duración del viaje,
hay un cronograma de oficiales rotando al mando - que
cubren sus turnos un par de años y despiertan
a la camada siguiente -. Las cosas comienzan mal para
el cabo Bower cuando descubre que ha sido despertado
fuera de su turno, y que, para colmo, la nave se encuentra
seriamente dañada. Por si fuera poco, hay hordas
de mutantes reptando por todos los niveles de la Elysium,
y encima padece los síntomas de un estado de
stress post criogénico al cual el guión
le llama Pandorum - caracterizado por la pérdida
de la memoria reciente y, en los casos susceptibles,
el comienzo de un estado paranoico -.
Ciertamente no hay mucho de original si uno empieza a
analizar, e incluso el libreto empieza a tener unos huecos
de lógica enormes a medida que se acerca el final.
Pero éste resulta ser uno de los tantos casos en
que un director diestro hace unos actos de prestidigitación
lo suficientemente hábiles como para que la platea
se olvide de los baches de coherencia del libreto. Más
que Alien, el filme parece una versión 2.0
del no hit de Paul W.S. Anderson Event Horizon,
al cual se le han agregado unas gotas de atmósfera
propia del videojuego Doom (no de la película
basada en él). Tipos locos al mando de la misión,
criaturas reptando por toda la nave, el héroe armado
con una linternita y corredores eternos sumidos
en la oscuridad. De vez en cuando la luz devela algo...
que no debería estar allí.
Mientras Ben Foster se mantiene corriendo, la cosa
es entretenida. Los bichos están bastante bien
hechos, los efectos son buenos y las peleas son movidas.
Los problemas pasan cuando los protagonistas paran para
avanzar con la exposición de la historia, la
que empieza a mostrar la hilacha a medida que avanza.
Por ejemplo, no queda para nada claro de dónde
salieron las criaturas. El cabo Bower descubre que ha
dormido muchísimo más tiempo que lo esperado,
pero difícilmente eso baste para que se trate
de un salto evolutivo de parte de la tripulación.
Y cuando el síndrome de Pandorum del título
hace acto de presencia, no termina de tener mucho sentido.
Es como si el libreto quisiera despacharse con un giro
al estilo de Sexto Sentido, pero cuanto más
lo analiza uno, menos lógica tiene.
Eso no quita de que Pandorum sea entretenida.
Christian Alvart crea un muy buen clima, y eso compensa
los problemas de la historia. Para mí, eso me
basta para pasar una hora y media de mi vida sin aburrirme.
Pandorum compensa bien el precio de un alquiler
sin que uno termine por quejarse demasiado por la irregularidad
del material. |