|
USA, 1994 : Brad Johnson (Ted),
Chelsea Field (May), James Naughton (Frank), Jan Rubes
(Karl), Tippi Hedren (Helen) Director
- Alan Smithee (Rick Rosenthal), Guión - Ken
Wheat, Jim Wheat y Robert Eisele, basados en el cuento
de Daphne du Maurier
TRAMA : Ted y May son un joven
matrimonio que decide irse a vivir a la Isla de las
Gaviotas - un paraje aislado en la costa norteamericana
- para poder reconstruir su vida luego del fallecimiento
de uno de sus hijos. Pero Ted comienza a notar la inusual
cantidad de aves que rodea al lugar. Cuando uno de los
oficiales guardacostas aparece muerto, empieza a sospechar
que los pájaros pudieron haber sido los responsables.
Y pronto las aves comenzarán a mostrar signos
de inusual agresividad, atacando en masa a los habitantes
de la zona.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
Después de que Alfred Hitchcock falleciera en 1980,
Hollywood - lenta pero inexorablemente - comenzó
a perderle el miedo y el respeto hacia la imponencia de
su legado, y empezó a cometer todo tipo de sacrilegios
posibles con tal de desarrollar secuelas y remakes
y empaquetarlas como cajitas felices para consumo
masivo. Desde las secuelas de Psicosis, la remake
de Gus Van Saint del mismo film, hasta esta innecesaria
seudo continuación del clásico Los
Pajaros, los ataques por asalto a la filmografía
de Hitchcock se han sucedido sin cesar. El último
sacrilegio parece ser la próxima remake
de The Birds, con Naomi Watts en el rol estelar
y Martin Campbell - Goldeneye,
Casino
Royale - en la silla del director.
Los Pajaros II: El Fin del Mundo es un film
para cable dirigido por Rick Rosenthal, quien fuera
asistente de John Carpenter en la original Halloween
y que incluso filmara alguna de sus secuelas. Aquí,
por desavenencias con la producción o bien por
respeto a Alfred Hitchcock, Rosenthal se desliga de
los créditos y firma con el génerico nombre
de Alan Smithee. Y cuando Alan Smithee figura
como director, uno ya puede anticipar que se trata de
un film con problemas. El seudónimo popular usado
por directores enfurecidos con los cortes finales que
les han dado a sus películas suele ser una gran
señal sobre fondo rojo para alertar sobre filmes
malditos.
Los Pajaros II: El Fin del Mundo no tiene demasiado
de secuela, salvo algunas referencias incidentales. Tippi
Hedren está en el cast, pero en un rol completamente
distinto al original - acá es la dependiente de
un supermercado, y no la rica heredera que flirteaba con
Rod Taylor en el film de Hitchcock -; las locaciones figuran
que tienen lugar en una isla, aunque en realidad el pueblo
y la casa que habitan Brad Johnson y su familia son los
mismos (de Bodega Bay) que el clásico de 1963;
y en un momento se hace una ligera alusión a que
30 años atrás ocurrió algo similar.
Pero, apartando eso, la película tiende a seguir
los mismos clisés que creara Tiburón
de Steven Spielberg. La Isla de las Gaviotas bien podría
ser Amity, y Brad Johnson ocupa el rol de Roy Scheider;
incluso el ataque inicial tiene lugar en el mar, y Johnson
es el único que formula la teoría correcta
mientras que los otros hacen oídos sordos. Hay
un alcalde necio en el mismo papel que Murray Hamilton;
y hasta el libreto sería más fiel a las
raíces literarias de Jaws que el clásico
de Spielberg, incluyendo un romance clandestino de la
esposa del protagonista, algo que en la novela de Peter
Benchley figuraba y que el guión original de Jaws
había exorcisado.
Pero Los Pajaros II: El Fin del Mundo es un
film realmente chato. No tiene la elegancia de los procedimientos
previos que Hitchcock había elaborado en el primer
film ni buenos actores, ni siquiera un guión
inspirado. No es necesariamente un mal film, pero es
uno que carece de talento. Hay un trasfondo dramático
de telenovela que no le interesa a nadie - matrimonio
en crisis después de la pérdida de un
hijo que decide mudarse a un lugar aislado para recomenzar,
pero la esposa termina bajo las garras de su jefe -,
y en el medio la idea de la naturaleza descontrolada
es incluída con pega pega. De hecho, la
escalada de los ataques y la evolución de las
teorías de los protagonstas van a los saltos
y no termina por ser demasiado coherentes. Brad Johnson
comienza a alegar que los pájaros están
descontrolados desde muy temprano y con pocas pruebas;
y al momento del ataque de las aves, no hay demasiada
tensión en los mismos. Ciertamente el film recrea
algunas tomas del original pero tiene la decencia de
hacerlo por escasos fotogramas; por ejemplo cuando las
niñas son atacadas en su dormitorio hay una toma
desde el piso hacia la cara de una de las chicas que
es idéntica al ataque en la escuela de la película
de Hitchcock; también hay otra manguera de combustible
desbocada que genera un incendio; y nuevamente las aves
hacen guardia en las barandas metálicas de un
set de juegos infantiles de parque. Pero a uno le da
la impresión que si el director hubiera sido
otro (con mas ganas y talento), quizás la película
hubiera resultado en algo mucho mas potable. Con otro
cineasta que podara los clichés, desarrollara
una evolución gradual del descubrimiento de la
naturaleza agresiva de los pájaros y pusiera
más garra en las escenas de los ataques, el film
podría haber terminado con mejor puntaje. Uno
nota que hay un par de escenas con buenas ideas de fondo
pero completamente desperdiciadas - el asalto al faro,
el ataque final al pueblo -; y desde el principio, que
uno ya ve a miles y miles de aves merodeando a la isla,
la cinta pierde todo interés en desarrollar un
suspenso creíble. El espectador precisaba una
escalada de indicios antes de ver toda la carne puesta
al asador desde el vamos.
Los Pajaros II: El Fin del Mundo es pura rutina
de cable. No es mala, tampoco está muy inspirada.
Simplemente la falta de talento atenta contra ella.
|