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URSS, 1980 : Leonid Bekshtaev
(Belov), Gennadiy Shkuratov (Goris), Anatolij Mateshko
(Tamarkin), Vitaliy Doroshenko (Sagansky), Ludmila Smorodina
(Dementyeva) Director
- Vasili Levin, Guión - Alexey Leonov & Valentin
Selivanov
TRAMA : Varias misiones espaciales
han terminado en tragedia cuando se han acercado a una
nube de energía cósmica a la que han llamado
el Bucle de Orión. Sus radiaciones enloquecen
y terminan por matar a los cosmonautas. El problema
ahora es que el Bucle de Orión se dirige
hacia la Tierra, arribando en menos de 22 meses. Los
soviéticos han lanzado una misión espacial,
cuya nave utiliza escudos protectores de alta tecnología,
para sondear la nube y descubrir una manera de combatirla.
Pero al acercarse a la misma comienzan a ser contactados
por una inteligencia extraterrestre, la cual se presenta
como hologramas de amigos y familiares de los cosmonautas.
Al parecer las intenciones de los alienigenas son pacíficas,
pero las desgracias siguen ocurriendo... y los cosmonautas
deberán decidir si todo esto no se trata de un
engaño para apoderarse del planeta Tierra.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Uno sospecha desde el vamos que un filme quiere vender
pescado podrido cuando la secuencia pre títulos
está cargada de testimonios de personajes famosos
hablando sobre la importancia trascendental del tema que
va a tocar la película. Uno de ellos es el héroe
del espacio Alexey Leonov - el primer cosmonauta en
caminar en el espacio en 1965 -, el que aquí
figura como co-autor del guión (y si bien Leonov
pintaba y escribía libros de ciencia, dudo bastante
de que sea el verdadero responsable de este pastiche).
Pasados dichos momentos nos metemos en un culebrón
poco inspirado y cargado de escenas ridículas.
Es como si la larga tradición cinematográfica
soviética - cargada de epopeyas espaciales rimbombantes
- hubiera hecho lugar a un episodio mal producido de Cosmos:
1999, con el agregado de que toda la película
parece un pastiche de ideas tomadas de filmes anteriores
y de mejor calidad.
Lejos quedó la magia de los efectos especiales
que dieran renombre a la industria soviética
del cine en los años 50 y 60. Éstos se
ven peores, más antiguos y baratos, como salidos
de una película italiana de sci fi. La
nave es un mamotreto que parece un martillo volador
(aludiendo al escudo de la URSS), y los interiores son
dispares. Hay corredores futuristas, y habitaciones
que parecen vulgares oficinas.
Orion´s Loop parece la versión
soviética de Viaje
a las Estrellas: La Película, mezclada con
gotas de Solaris
y hasta de 2001, Odisea del Espacio.
Mi teoría es que alguno de los guionistas (¿Leonov?)
tuvo el privilegio de viajar a occidente en aquella
época, se vió algunos de los títulos
ante mencionados, y quedó tan impresionado que
decidió hacer su propia versión de los
mismos. No hay nada malo con ello - hay toneladas
de grandes filmes que se han inspirado en otros, expandiendo
sus ideas o dándole un giro de tuerca novedoso
a lo que ya era conocido -, pero para eso se precisa
talento. Y aquí el problema es la ejecución,
que es lenta e insípida. Esta gente va por el
espacio, dispuestos a combatir la nube espacial que
se acerca a la Tierra, a bordo del Enterprise...
no, perdón, el Phaeton. El elenco
se compone de cinco actores estoicos hasta la médula,
incapaces de reirse ante un chiste (además que
no los hacen). El detalle bizarro es que están
asistidos por cinco robots iguales a ellos - el libreto
dice que es para que "no se sientan tan solos";
para mí sería algo torturante ver a un
cyborg con mi cara -. Como la cinematografía
fantástica soviética tiene una baja tasa
de mortalidad, los que van pereciendo por tandas son
los robots, lo que no nos provoca ni una lágrima
ya que son piezas de metal (¿se entiende?).
De todos modos es un detalle sicológicamente
retorcido, ya que los cosmonautas van viendo cómo
sus gemelos electrónicos van muriendo uno a uno.
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Al mejor estilo de Ilya en Star
Trek, empiezan a ser contactados por los alienigenas
en versiones holográficas humanoides, las que toman
la forma de parientes y amigos. Resulta ser que esta gente
proviene del décimo planeta del Sistema Solar,
el cual explotó hace mucho tiempo pero alcanzaron
a mudarse a otro mundo en una galaxia lejana. Ahora estos
aliens irradian naturalmente una potente energía,
por lo cual deben aplicarles a los humanos escudos especiales
para no dañarlos (algo así como factor
solar 9 millones, para tener una idea). El conflicto
viene porque hay uno de los cosmonautas que piensa que
todo es una trampa y quiere exterminar a los aliens. Ya
que choca con todo el mundo (el elemento en discordia
del guión), perece por su propio odio al intentar
desactivar a Hal 9000... perdón,
la computadora maestra de la nave. Mientras tanto los
aliens dicen que la nube espacial es una especie de preservativo
gigante (un Tulipán king size),
el cual va a envolver a la Tierra justo a tiempo antes
que un virus cósmico llegue al planeta y extermine
a la humanidad.
Aceptar toda la sanata inicial - como que ésta
es una obra seria que trata sobre el posible primer
contacto con una inteligencia extraterrestre - suena
a chiste. El filme es chato, lento y aburrido. Los conflictos
están pegados con saliva a la trama de fondo,
y parecen más de un episodio de una serie de
TV. Para colmo carece de los usuales discursos épicos
del cine soviético de sci fi, los cuales daban
un tono colorido a las películas. Y el final
debe ser uno de los más insípidos que
jamás haya visto.
A menos de que le sobren 90 minutos de su tiempo, deje
pasar a Petlya Oriona. Tiene un fuerte tufillo
a ideas de segunda mano, manejadas sin inspiración
alguna. Yo suelo aceptar el cine soviético, con
sus virtudes y defectos, pero esta película es
torpe, pesada, y carece absolutamente de vuelo artístico.
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