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ésta
es una foto que me tomó mi esposa; ok, es
algo teatral pero nadie puede negarme que se ve
muy cool |
Ya
algo habíamos anticipado en nuestra sección
de SSSM sobre
cómo nos habíamos conectados con el mundo
de 007. Pero quedaba pendiente decir algo acerca de nuestra
pasión sobre el cine fantástico y el séptimo
arte en general. No es que pretenda de que exista una
legión de fanáticos de uno, pero puede haber
a quién le interesa conocer un poco más
sobre la persona que redacta las líneas de este
portal. Cuando era chico y
vivía en Uruguay, solía ir a la librería
Ruben que estaba (y todavía creo que está)
en mitad de Tristán Narvaja, la calle donde se
hace la feria popular uruguaya más conocida a
nivel Internacional. Como era una librería de
canje, había libros y revistas por toneladas,
que provenían de México, Argentina y España...
pero también había revistas yanquis, y
una de las que más me llamaba la atención
era Famous Monsters of Filmland (sí, la
de Forrest J. Ackerman, el creador de Vampirella).
Recuerdo haber visto en esas páginas las fotografías
de filmes como Octaman y It´s
Alive (la del bebé mutante), e inmediatamente
quedé fascinado.
A esto se sumaron otros factores.
En mi casa se hablaba mucho de cine, y tanto mi madre
como mi tío se acordaban de las tardes de vermut
(el programa doble de las tardes de los cines de antes)
de su juventud, en donde proyectaban películas
como El
Hombre de los Ojos de Rayos X, Robinson
Crusoe en Marte y El
Monstruo de la Laguna Negra entre otra parva de
títulos. Por suerte parte de esos filmes pude
verlos en mi infancia, gracias a que la TV uruguaya
solía pasar películas de la década
del 60 como parte de su programación corriente.
Allí ví Kolchak,
el Cazador Nocturno, Trilogía
del Terror y No
Tengas Miedo a la Oscuridad (que me dieron montones
de pesadillas y terminé durmiendo con mi abuela).
Cuando me vine a vivir a la Argentina
llegué justo en la época de la euforia
del video hogareño. El problema era que los títulos
que a mí me interesaban (del 60 y 70) no aparecían
en las estanterías de los videoclubes. Me debo
haber anotado en decenas de ellos hasta que descubrí
un día un video especializado - Mondo Macabro,
en la galería cerca de Corrientes y Talcahuano
en Buenos Aires - y allí me hice una panzada
de películas. Imaginen mi fervor para alquilar
(y ver) cosas como Godzilla,
Rey de los Monstruos en japonés y sin traducción!.
Mientras tanto, mi esposa y yo veníamos
transitando por un período difícil. Por
suerte su Cáncer desapareció tan rápido
como surgió, pero venía la etapa complicada
de las quimioterapias. Para que Cris no quedara aislada
dentro del departamento tantos meses, se me ocurrió
instalar Internet, y allí ella comenzó
a socializar a través del chat, como una especie
de terapia. Mientras tanto yo iba haciendo mis primeros
pininos con el diseño web, y se me ocurrió
armar la primera página de cine que fué
The M Files, dedicada exclusivamente a James
Bond.
Los años pasaron, nos volcamos
cada vez más a Internet como forma de trabajo,
y los sitios fueron creciendo. Fue entonces cuando decidí
formalizar el portal de James Bond, alojándolo
en un dominio propio. Así fue como nació
SSSM hasta el
día de hoy, evolucionando del material escrito
de The M Files.
Pero una vez que pulí los contenidos
y el diseño, vi de que había mucho margen
de maniobra en el portal. Tener un sitio sólo
para publicar la review de los filmes de 007
cada dos años no tenía sentido, y sinceramente
odiaba la idea de transformarlo en algo parecido a Mi6.co.uk,
en donde publican diariamente trivialidades como si
Sean Connery se torció un tobillo jugando al
golf. Decidí abrir Arlequin en el 2005,
y creció a ritmos agigantados en estos años.
Bueno, esa es la historia... pero
¿qué tiene de fascinante el cine
fantástico?. En un principio es cine
completamente escapista, porque crea universos diferentes
al que vivimos actualmente. Hay cine fantástico
de acción y hay cine fantástico eminentemente
intelectual. En todos los casos hay una construcción
elaborada de ideas que puede resultar más o menos
satisfactoria. Hay gente que inventa cosas desde cero
y otras que se dedican a reciclar conceptos ya creados
- los vampiros, las invasiones alienígenas, etc
-.
Podría seguir durante horas
y horas analizando sobre qué es cine fantástico,
pero he llegado a la conclusión de que la definición
no es lo que le importa a nuestros visitantes. El
90% de la gente que lee este portal lo hace porque quiere
reencontrarse con un recuerdo de su infancia o adolescencia.
Así como yo tardé años para
conseguir y ver El
Monstruo Está Vivo (It´s Alive) - cuya
fotografía había visto en la librería
Ruben hace más de 30 años -, a
otra gente le sucede lo mismo. Internet brinda unas
posibilidades invaluables de conseguir esas películas
raras que uno siempre quiso ver o que ya había
visto y quería revisitar. En el fondo, el cine
fantástico no es más que una excusa para
revisitar al niño de imaginación salvaje
que llevamos adentro. |
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Odio las críticas tradicionales seudo intelectualoides.
Primero, creo que hay que hablarle a la gente en
un lenguaje que se entienda. Segundo, porque
soy enemigo de los críticos omniscientes.
No hay nadie que haya podido ver todos los filmes que
existen (y se producen continuamente) desde que los
hermanos Lumiere inventaron el cinematógrafo.
Eso de calificar en términos absolutos
- si Citizen Kane es el 100%, el resto de los
filmes nunca puede equipararlo - es una completa
idiotez.
En primer lugar no soy crítico de carrera; en todo
caso, soy un conocedor medianamente experto. En
segundo lugar, pienso que debe haber críticos
por género y no críticos multipropósito.
Eso da cierta especialización y una modesta autoridad
sobre el tema. Y en tercer lugar, soy un enemigo acérrimo
de los criticos pagos que hacen panfletos publicitarios
sobre bazofias cinematográficas a cuyos estudios
no pueden ofender para no perder sponsors. Lo de
nuestro portal es crítica independiente y medianamente
razonable. Vemos los árboles del bosque aún
en los filmes más baratos y patéticos, siempre
y cuando tengan ideas potables.
Por ello es que aquí calificamos de acuerdo
a las expectativas que genera cada película.
Es como una especie de orgasmómetro, de
acuerdo a si fue entretenida, estuvo bien hecha y si
tuvo ideas para discutir. Calificamos en "atómicos"
porque esta página se basa en la revisión
de material radiactivo. Cuando a un filme de Godzilla
le damos cinco atómicos no estamos diciendo que
sea mejor que Citizen Kane; simplemente decimos
que, comparado con el resto de la saga de Godzilla
y otros filmes de monstruos gigantes, esa película
es excelente para sus propios standares.
Si tiene cuatro o tres atómicos significa que
hay algunas fallas importantes que arruinan la experiencia.
Y un atómico o dos se traduce en un filme indigerible.
Aún así, no somos los reyes de la formalidad.
Plan 9 del Espacio Exterior
puede tener cinco atómicos perfectamente,
ya que es tan bizarra que resulta superdivertida.
Aquí pretendemos dar un plus a las críticas,
citando historias del rodaje, del personaje y de la
obra adaptada a la pantalla grande. Y cuando emitimos
nuestra opinión, termina resultando sólo
eso: un punto de vista. Aquí no llevamos
de las narices a nadie, simplemente tiramos una soga
para que la gente pueda razonar con nosotros sobre los
valores de una película. A veces hay subtextos
que no todos ven, y que sirven para enriquecer la experiencia.
Y, cuando la película es mala, le hundimos el
cuchillo sin piedad.
El cine es para disfrutar. Y el cine fantástico
fue hecho para liberar la imaginación. Hay un
enorme porcentaje de él que es descartable; pero
basta encontrar una joyita escondida para amigarse nuevamente
con el género y transformar a la experiencia
de ver cine en una formidable. |