Director
- Gabriele Salvatores, Guión - Gabriele Salvatores,
Musica - Mauro Bagani & Federico De Robertis
TRAMA : Solo es un individuo que se encuentra
atrapado en una especie de paradoja temporal, donde
siempre se encuentra hablando con una prostituta a través
de un videofono cuando llega un asesino y lo mata. Después
de repetir varias veces esa secuencia, termina por reaccionar
y elimina al homicida, sólo para descubrir que
él es el personaje de un videojuego conocido
como Nirvana, y que esta es sólo la primera
etapa. Cuando el programador de Nirvana, Jimi
Dini, se encuentra puliendo los aspectos finales del
juego, Solo logra comunicarse con él. Jimi descubre,
para su sorpresa, que un virus ha atacado al juego y
ha provocado que Solo tenga vida propia. Decidido a
ayudarlo, deberá borrar el software que se encuentra
en los servidores de la corporación Okasama Starr,
antes del lanzamiento al mercado que se hará
en tres días. Para ello saldrá a contactar
a un "angel" - un hacker retirado -, apodado
Joystick, con la promesa de que también robe
fondos ilegales de la corporación (y los cuales
no serán denunciados frente a la policía).
Pero a su vez Joystick es el unico nexo con Lisa, la
ex amante de Jimi que lo ha abandonado y lo ha sumido
en una profunda depresión. Tras Lisa y los servidores
de Okasama, Jimi y Joystick deberán enfrentar
a los asesinos de la corporación, que desean
proteger los intereses de ésta a toda costa.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
.
compilado
de escenas de Nirvana (1997)
Nirvana viene de la mano de Gabriele Salvatores.
Salvatores es un director de cine arte cuyo mayor logro
es Mediterráneo (1991), film por el cual
ganó el Oscar a la mejor película extranjera.
Pero después de ello, comenzaría una etapa
experimental, de la cual Nirvana es el primer film.
Esta es una de esas gratas sorpresas que a veces uno
descubre en el cable. A decir verdad, uno no tenía
ni noticias de la existencia del film de no ser un nombre
anónimo en la grilla de programación del
canal. Y con Christopher Lambert en el cast,
uno asume lo peor. Después del desastre que fue
Highlander II (1992), Lambert se sumergió
en toda una serie de aventuras fílmicas que fueron
a parar directo a video, y que iban desde la sci
fi más berreta hasta el plagio flagrante
de títulos más conocidos (como Fortress
o Resurrection, por citar algunos ejemplos).
Un gran derrumbe para quien fuera una estrella hot
en su momento.
Y aún con las expectativas en cero, Nirvana
es una de esas perlitas olvidadas en el tiempo. No es
una obra maestra y, de hecho, la trama principal tiene
bastantes fallos, pero sin dudas es un guión
muy inteligente en cuanto al clima futurista que construye.
Es un típico anime, solo que filmado con
actores; con lo cual tiene todas las virtudes y los
defectos del género. Mientras que la trama está
plagada de referencias cyberpunk, por el otro
lado demanda la atención constante del espectador
y la historia no siempre se desarrolla de un modo muy
claro. Pero aún así representa un auténtico
descubrimiento y un film que merece ser revalorizado.
La principal virtud de Nirvana pasa por la densa
elaboración de una sociedad futurista basada completamente
en la informática. El dinero es software, los hackers
son los criminales del bajo mundo, y las corporaciones
de sistemas son la versión adinerada y estilizada
de la mafia. Existen juegos ilegales donde piratas informáticos
se ven sometidos a sesiones de hacking a bancos y otras
instituciones de alta seguridad (y si logran acceder a
la base de datos, gana las apuestas); Joystick es un hacker
en desgracia, que debió vender sus ojos para sobrevivir
y ahora tiene unos implantes visuales baratos que le permiten
ver en blanco y negro (y se rompen a cada rato); las discotecas
tienen detectores de software en vez de armas; existen
robo de identidades electrónicas, así como
implantes cerebrales de mini discos duros; y la gente
utiliza drogas para ampliar su mente mientras se conecta
al ciberespacio. Y mientras todo esto pasa en el mundo
real, donde Jimi se la pasa deprimido y peleando con la
computadora central que maneja toda su casa (que, incluso,
lo mandonea, como un Hal 9000 femenino), está
el personaje del juego de realidad virtual que ha cobrado
autonomía y le reclama al programador que lo libere
de este castigo. Es particularmente interesante que Solo
- el caracter virtual del videogame - constantemente intenta
convencer a otros personajes del mismo que se trata de
un juego y que las acciones se repiten una y otra vez,
sin éxito.
Pero aún con toda la cantidad y detalle de ideas
que propone el film, hay algo que falla ligeramente,
y es cierto clima de falta de seriedad (o autoparodia)
con que se lo toman los protagonistas. Uno no ve a Jimi
atormentado por la suerte de Solo; ni siquiera vemos
a la dupla central demasiado preocupada por los asesinos
de la corporación japonesa, o bien de los problemas
que le trae la falta de dinero real: en un momento intentan
pasar un chip de dinero falso en una estación
de servicio, y el despachante virtual les informa que
se han dado cuenta de la estafa y les han llenado el
tanque con acido sulfúrico; acto seguido, la
Policía se comunica con ellos, diciendoles que
en cinco minutos un helicóptero llegará
a arrestarlos, así que "tírense
al suelo y espérenlos, culo para arriba".
El humor que pretende vender Salvatores falla un poco,
o bien suena algo descolocado. Pero salvo eso y un par
de problemas del guión, es un fascinante compendio
de conceptos cyberpunk encastrados de modo muy
inteligente.
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