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USA, 1997 : Miguel Ferrer (Richard
Dees), Julie Entwisle (Katherine ‘Jimmy’ Blair),
Dan Monahan (Merton Morrison), Michael K. Moss (Dwight
Renfield), John Bennes (Ezra Hannon), Elizabeth McCormack
(Ellen Sarch) Director
- Mark Pavia, Guión - Mark Pavia & Jack O’Donnell,
basados en el cuento homónimo de Stephen King
TRAMA : Los editores del tabloide
The Inside View han descubierto, entre líneas
de los titulares, una serie de violentos homicidios
cometidos en pequeños aeródromos del estado
de Maine. El cínico reportero Richard Dees es
asignado al caso, ya que posee licencia de piloto y
puede llegar con facilidad a las zonas de los sucesos.
Todas las pistas apuntan al dueño de un pequeño
Cessna negro, el cual se ha visto en cada uno de los
lugares del crimen. Pero Dees no tardará en descubrir
que el homicida es en realidad un vampiro, el cual parece
interesado en que el periodista siga el rastro de sus
sangrientos asesinatos.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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The Night Flier está basada en un cuento
que Stephen King escribiera para un compilado de relatos
de los grandes maestros del horror en 1988 y que, con
el tiempo, terminaría por incluir en su propia
selección de cuentos Nightmares and Dreamscapes
de 1993. Aquí llega esta adaptación de manos
de Mark Pavia, un director desconocido y cuya obra ha
sido muy esporádica. Luego de The Night Flier
Pavia tardaría 14 años para rodar su siguiente
película, Sick Nick, la que verá
la luz en el 2011. Lo cual es una lástima, ya que
aquí Pavia demuestra que tiene talento de sobra
tanto para la dirección como para la escritura
de guiones, y El Aviador Nocturno termina por convertirse
en una de las pocas adaptaciones de Stephen King que vale
realmente la pena.
Seamos sinceros: la mayoría de las historias
de terror son estupideces camufladas por los talentos
narrativos de sus respectivos autores. En el caso de
Stephen King el grado de estupidez a veces roza lo estratosférico,
y todos los defectos de sus historias quedan patentes
en las adaptaciones chatas y/o demasiado lineales -
como la terrible Los Tommyknockers,
de quien nos ocupamos en esta misma fecha -, cuyos directores
y/o guionistas carecen del talento de disimular sus
faltas o de elaborar el imprescindible clima de credibilidad.
En mi opinión personal King era un autor bastante
bueno que se ha convertido en un escritor terrible,
copiandose de sí mismo hasta el exceso y generando
bodrios cada vez mayores en voluminosos libros del tamaño
de una Biblia. Por contra, el hecho de que The Night
Flier fuera un cuento le da suficiente vía
libre a los guionistas como para expandir y mejorar
la idea original de King - que en el fondo sigue siendo
sideralmente estúpida: ¿cómo
hizo un vampiro para adquirir un avión y comprar
combustible? ¿cómo vuela de día
si el avión tiene todas las ventanillas tapialadas?...
y así, un millón de preguntas -, lo que
se termina de agradecer. El resultado final es un relato
intenso y minimalista, en donde uno sigue a tres personajes
carismáticos a lo largo de una historia sencilla
e interesante.
Quizás el mayor encanto que tiene El Aviador
Nocturno sea que termina por vivirse como un capítulo
de Kolchak: The Night Stalker,
sólo que Darren McGavin ha sido reemplazado por
un periodista mucho más amoral y cínico
como el que resulta ser el personaje de Miguel Ferrer.
La narración en off, las conclusiones,
las entrevistas a los personajillos de los pueblos que
visita, el juego del gato y el ratón con el vampiro,
son material propio de la serie de culto de Dan Curtis.
Por su parte, la perfomance de Miguel Ferrer es excelente
- es otro soldado de trinchera de la serie B tal como
Lance Henriksen, que son una delicia de ver en el papel
que sea -, y aunque el tipo sea detestable - fotografía
a los muertos recién frescos, teatraliza escenas
del crimen, etc -, uno no termina por odiarlo. Además
los razonamientos de su personaje son fascinantes, y
se sienten como las conclusiones propias de un periodista
con verdadera calle. (dato para la trivia: Richard Dees
era el mismo reportero que acosaba a Johnny Smith en
La Zona Muerta de Stephen King).
El mayor problema que tiene El Aviador Nocturno
es que nunca termina de revelarse el misterio detrás
del villano. En otro filme (o en la serie de Kolchak)
el periodista habría descubierto la historia de
origen de la criatura, cosa que aquí no pasa. El
otro punto es el final, que es bastante extraño.
Da la impresión que en realidad toda la historia
se ha centrado en el periodista, y de cómo éste
ha sido acosado por una de las aberraciones a las que
persigue para su periódico sensacionalista. Uno
no pedía que Dees se transformara en un héroe,
pero sí en que tuviera un destino distinto al que
le toca en el film. El resultado final es raro, quizás
no muy lógico, y diferente al del cuento (que al
menos tenía un poco más de coherencia, con
un Dees enloquecido y atrapado por la policía como
sospechoso de los crímenes).
The Night Flier es muy recomendable. Hay muy
buenas actuaciones y un gran clima. Los diálogos
son muy buenos, y el filme entretiene de gran forma.
El director y guionista Mark Pavia ha sacado aceite
de las rocas, y obtuvo lo mejor que pudo de un cuento
de Stephen King, lo cual es decir demasiado.
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