USA, 2009 : Kristen Stewart
(Bella Swan), Robert Pattinson (Edward Cullen), Billy
Burke (Charlie Swan), Anna Kendrick (Jessica), Taylor
Lautner (Jacob Black), Michael Sheen (Aro)
Director
- Chris Weitz, Guión - Melissa Rosenberg, sobre
la novela La Saga de Crepúsculo: Luna Nueva de
Stephenie Meyer
TRAMA : Bella y Edward prosiguen
con su romance, aún sabiendo de la naturaleza
vampírica del joven. Pero en un incidente en
unra reunión familiar de los Cullen - donde Bella
se corta y accidentalmente incita la sed de sangre de
los vampiros -, ha motivado que Edward decida alejarse
de ella y mudarse a Europa. Bella, desesperada, empieza
a jugar con la muerte, ya que con ello siente la presencia
de su amado Edward. Pero Jacob Black, el joven indio
amigo de la muchacha, comienza a relacionarse con ella
y la chica empieza a estabilizarse emocionalmente. Sin
embargo las cosas se saldrán de control cuando
descubra que Jacob es en realidad un hombre lobo; y
que los licántropos tienen un odio asesino hacia
los vampiros. Con su corazón dividido entre dos
amores y la aparición de viejos enemigos, la
vida de Bella quedará en peligro.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de La Saga de Crepúsculo: Luna Nueva
Luna Nueva es la secuela de Crepúsculo,
el hit taquillero del 2008. Al parecer el filme de Catherine
Hardwicke funcionó mejor en video que en la taquilla
(donde ya le había ido muy bien), y sembró
una masiva recomendación boca a boca. Esto terminó
por generar una enorme expectativa que motivó que
Luna Nueva arrancara con una recaudación
extraordinaria de 141 millones de dolares en su primer
fin de semana, rompiendo los antiguos records de estreno
que sustentaban Batman:
El Caballero De la Noche y los filmes de Harry
Potter. Es obvio que las plateas se atestaron con
muchachas enamoradas de Robert Pattinson; pero la impresionante
perfomance de boletería no termina de camuflar
de que es un filme mediocre y muy inferior a la Crepúsculo
original.
Ciertamente el primer filme me había gustado
mucho, más allá de sus defectos. Como
este vampiro no era un monstruo atemorizante, había
terminado en convertirse en una historia de amor entre
una chica tímida y un superhéroe a lo
Superman, que tenía
una buena porción de ternura. En la secuela,
los personajes mantienen el carisma intacto y ese es
el atractivo de la película. Pero si ya habíamos
dicho en el primer filme que la historia fantástica
de fondo era algo floja, acá directamente es
terrible. Luna Nueva ha terminado por transformarse
en un culebrón adolescente que bordea lo ridículo
y con detalles de mal gusto.
El primer tercio está ok, y todo parece indicar
de que el filme va a seguir los mismos carriles de Crepúsculo.
El problema es la escritora del libro original, Stephenie
Meyer, que no tiene idea de cómo generar drama,
y se manda un estofado de aquellos. Después
de que Bella se corta accidentalmente en su fiesta de
cumpleaños en casa de Los Munsters, los
vampiros se les hace agua la boca por la anfitriona.
Edward decide que es mejor cortar por lo sano, y decide
mudar a su familia a otro lado, antes que su parentela
convierta a su novia en el postre de la cena. Y a partir
de allí, la película empieza a descarrilarse
lentamente hasta que al final agarra toda velocidad
y se estrella contra un muro. Rebuscado e incoherente
son calificativos suaves para identificar lo que ocurre
con el resto de la historia.
El problema fundamental del filme es que genera conflicto
dramático sacando cosas absurdas de la galera.
La tierna relación entre Bella y el joven indio
Jacob (que siempre está semidesnudo, como si fuera
la publicidad de una revista gay) empieza bien
hasta que se revela que el muchacho es un hombre lobo.
Mal día para dejar la zoofilia; primero
vampiros y después lobos. Esto no sería
tan malo, estúpido o ridículo si después
de hacer la revelación y presentarse como una amenaza
para la vida de Bella, la manada de muchachos lobos no
se transformara en un grupito de cachorros simpáticos
que le piden disculpas a la muchacha por haber querido
fagocitársela en algún momento. No conforme
con ese giro idiota, el guión se empeña
a mostrar de que Bella está devastada e intenta
suicidarse a cada rato, ya que es la única manera
de tener visiones de su amado Edward. Eso sin contar con
el deseo ferviente de que la muerdan y la conviertan en
vampiro para toda la eternidad. Para colmo Robert Pattinson
está ausente en el 75% del filme y reaparece sobre
el final, con otro giro absurdo y rebuscado; porque esta
gente va y viene de Europa como si estuviera a la vuelta
de la esquina, y porque la historia precisaba mostrar
algún tipo de clímax aunque suene idiota.
Luna Nueva podría haber hecho las cosas
mucho mejor. Desde el primer filme (en donde habían
detalles que daban para pensarlo), podrían haber
seguido un camino interesante poniendo a los indios
como cazadores de demonios (o de vampiros) y hubiera
sido más coherente y menos estúpido que
transformarlos en lobizones. El resto de la historia
hubiera sido similar per se habría desarrollado
mejor. Pero entre los lobos, el aberrante mensaje de
que las chicas abandonadas por sus novios solo encuentran
consuelo en la muerte, y el rebuscado viaje a Europa,
Luna Nueva se transforma en un aborto cinematográfico.
Entiéndanme: los personajes están bien
hechos y los dialogos oscilan entre lo muy bueno y lo
ridículo, pero la historia de fondo es abismal.
Y por esta trama miles de adolescentes cachondas
pagaron 141 millones de dolares para verlo. Realmente,
es algo que no vale la pena.
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