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Mexico, 1968 : Maura Monti (la
Mujer Murciélago), Roberto Cañedo (Dr. Eric
Williams), Héctor Godoy (Mario Robles), David Silva
(número 1), Crox Alvarado (inspector), Armando
Silvestre (Tony Roca)
Director - René Cardona,
Guión - Alfredo Salazar
TRAMA : Varios luchadores de
catch han desaparecido en México, y la policía
ha decidido llamar al Bureau Internacional de Investigaciones,
quienes han acudido a su agente secreto más eficiente
- la luchadora conocida como la Mujer Murciélago
-. La heroína descubre que han extraído
líquido de la glándula pineal en todos
los cadáveres, y ello la lleva hasta el lujoso
yate de un siniestro neurocirujano llamado Eric Williams.
Y es que Williams se encuentra experimentando para alterar
genéticamente las hormonas humanas, implantarlas
en los peces y desarrollar una nueva raza de seres híbridos.
Ahora Williams se ha obsesionado con atrapar a la Mujer
Murciélago y utilizarla en sus experimentos,
convirtiéndola en una mujer pez ... una amenaza
que nuestra heroína deberá evitar mientras
desbarata los demenciales planes del científico.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Yo refunfuño cada vez que elijo un título
del "cutre" cine fantástico mexicano
... y siempre termino divirtiéndome como un loco.
Es cierto que sus ideas son disparatadas y sus presupuestos
risibles, pero tienen una energía adolescente inigualable.
Lo único que existe en el mundo y medianamente
se le parece es el cine fantástico japonés.
La Mujer Murciélago es otro ejemplo del
cine de wrestlers mexicano. Esto es, tomen un
luchador de catch, dénle atributos de
superhéroe y envíenlo a combatir los villanos
más sicotrónicos que se les ocurran. El
molde los impuso El Santo, el enmascarado de plata
(pongámonos de pie con una mano sobre el corazón),
y la verdad es que es una fórmula efectiva. A
mí me hubiera gustado que el género hubiera
seguido avanzando hasta convertirse en algo más
maduro y sofísticado - algo parecido a las
aventuras animadas del Hijo del Santo, producidas
por Cartoon Network -, pero a finales de
los 70 el rubro había entrado en decadencia,
y la producción de títulos empezaría
a menguar hasta casi desaparecer.
Acá los productores mexicanos mezclaron wrestlers
y superhéroes, decididos a explotar la euforia
del momento desatada por la serie Batman
(1966). Pero en vez de hacer su propio encapotado, apuntaron
al personaje de Batichica, ya que resultaba más
sexy y fácil de vender. El asunto es que, ya
sea a propósito o de carambola, esta gente se
topó con un punto débil en los derechos
del personaje y la DC Comics terminaría
por perder un par de intentonas judiciales para evitar
que filmes como éste - o como el engendro
yanqui El Salvaje Mundo de Batwoman (1966)
- siguieran su curso y obtuvieran distribución
(y ambos títulos siguen editándose hasta
el día de hoy sin ningún tipo de problema
legal).
Aquí la influencia de la tira de la DC
es más que evidente: la Mujer Murciélago
anda de capita, máscara y bikini -
cosa que nunca pasó en las historietas -,
y el uniforme es gris, azul y dorado tal como los colores
oficiales del encapotado. Incluso hay un par de detalles
más, como que la chica es una millonaria dedicada
a combatir el crimen y que usa el uniforme para esconder
su identidad, la cual sólo conocen un par de
agentes del orden. Pero dejando de lado ese detalle,
no hay nada que la diferencie de una aventura standard
del Santo.
No hay bati-gadgets ni la chica es la super detective
que pretenden vender, y peleando no resulta muy convincente
que digamos.
Aun así, La Mujer Murciélago resulta
muy entretenida aunque termine siendo intrascendente.
Aquí hay una producción muy generosa, pensada
posiblemente para disparar alguna franquicia cinematográfica
que nunca se pudo concretar. Las locaciones de Acapulco
son fantásticas y hay una cuidada fotografía
submarina. El villano vive en un ampuloso yate, y hasta
hay un monstruo bastante bien diseñado, aunque
no deja de ser la versión pobre de El
Monstruo de la Laguna Negra. Pero, para los standares
mexicanos, La Mujer Murciélago es como Lo
Que El Viento Se Llevó del género de
wrestlers. Hay dinero de sobra y se ve en la pantalla.
Lamentablemente lo que termina de fallar es lo más
barato, que son las ideas. Hay un villano que quiere
inventar una raza de hombres peces - vaya uno a saber
para qué -, y se dedica a extraer la glándula
pineal de wrestlers, ya que son hombres fuertes
y decididos. La heroína - que está
ok, aunque no es tan linda ni tan esbelta ni tan carismática
- lleva la pista hasta el yate del villano, y lo que
sigue el resto del tiempo es un sinfín de tonterías:
los buenos, que no quieren llamar a la policía
para abordar el yate ya que carecen de pruebas (!!!),
y el villano que podía haber zarpado hace 50
meses pero sigue en Acapulco ya que quiere convertir
a la Mujer Murciélago en la mujer-cornalito.
Ya que la segunda mitad del filme es un duelo de incompetencias
entre buenos y malos, terminan triunfando los primeros
por un golpe de suerte más que por una ocurrencia
propia. Lo que compensa este torpe juego del gato y
el ratón es que el auteur René
Cardona es muy bueno filmando, le da ritmo a la historia
y las cosas pasan rápido como para no aburrirse,
lo cual no quita de que la segunda mitad de La Mujer
Murciélago no deje de ser una pavada sideral.
Si a usted le gustan las películas de wrestlers
mexicanos, La Mujer Murciélago es una
entrada floja aunque entretenida (en el sentido sicotrónico
de la palabra). Con ese presupuesto podían haber
hecho algo un poquito mejor. Igual se deja ver y es
recomendable, ya que siempre hay algo en pantalla con
lo cual uno se puede entretener.
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