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Francia / Alemania / Canada
/ Bélgica, 2009 : Jared Leto (Nemo Nobody), Diane
Kruger (Anna), Sarah Polley (Elise), Toby Regbo (Nemo
adolescente), Natasha Little (madre), Rhys Ifans (padre)
Director - Jaco Van Dormael,
Guión - Jaco Van Dormael
TRAMA : En el futuro la humanidad
habrá vencido a la muerte, y la gente contempla
los últimos días del último mortal
a través de las cadenas de televisión.
El anciano de 118 años, llamado Nemo Nobody,
comienza a relatar a los periodistas la historia de
su vida. Pero el reportero comienza a asombrarse ante
la crónica de Nemo sobre todas las vidas posibles
que pudo haber vivido. De cómo pudo haberse casado
con alguna de las tres niñas que le gustaban
en la infancia, qué hubiera pasado si sus padres
no se hubieran separado, o el gran amor que pudo haber
vivido con su hermanastra luego que su madre volviera
a formar pareja. Pero ... ¿cuál de ellas
es la historia verdadera de Nemo Nobody?
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Otro ataque por asalto a la neurona. Otro tipo que
se cree un auteur y dispara una catarata de insufribles
pedanterías. A esta altura yo mismo me asusto,
porque siento que me estoy convirtiendo en un amargado
que destroza películas. Pero a su vez, reviso engendros
como Mr. Nobody y me convenzo de que no estoy muy
equivocado. Una gran factura técnica, impecables
efectos especiales y una buena idea de fondo no camuflan
una puesta en escena que bordea lo intolerable. Hay maneras
en que un autor puede acercar su idea al público,
siendo tanto sofisticado como accesible. Pero aquí
no ocurre nada de eso y, a medida que se acerca el final,
el filme se vuelve frustrante y absurdo.
Un divague se puede hacer con altura. Pero cuando termina
siendo un ejercicio de estilo en donde sólo el
director entiende lo que pasa, uno termina asumiendo
de que el autor se ha puesto en una posición
de superioridad intelectual que denota soberbia. ¿Es
tan dificil ser inteligente y masivo?. ¿O
será que ponerse críptico es el recurso
de los mediocres para camuflar sus propias limitaciones
intelectuales?. A esta altura estoy convencido
que hay idiotas que se creen artistas y hay idiotas
que los siguen porque creen que el tipo es un iluminado
(pero no entienden un cacso de su obra, o se
despachan con sus propias interpretaciones delirantes).
Estos autores desarrollan obras pedantes con seudo pretenciones
artísticas que entran en una nueva categoría
a la que he bautizado como Cinema Merde. Tanto
Tetsuo el Hombre de Hierro,
Alphaville como Adios,
Querida Luna son dignos integrantes del Cinema
Merde. Ahora se suma Mr. Nobody.
Metan en una licuadora a El
Extraño Caso de Benjamin Button y Corre,
Lola, Corre, y tendremos una idea de qué
va Mr. Nobody. Acá tenemos a otro actor
recargado de maquillaje y haciendo de viejo, narrando
su vida pasada. O sus numerosas vidas posibles pasadas.
Cómo vivió en una familia normal... o
cómo fué abandonado por su madre. O cómo
vivió con su madre y ésta se volvió
a casar, y Nobody se terminaría por enamorar
de su media hermana... o como Nobody se casó
con la japonesita del jardín de infantes, o con
la sicótica de la secundaria....
Hay momentos en que Las Vidas Posibles de Mr. Nobody
da la impresión que va a transformarse en una especie
de viaje intelectual en el tiempo. El protagonista habla
del tiempo como una dimensión en expansión
desde el Big Bang, y que es la única que no se
puede doblar o retroceder. Y uno puede asumir que hubo
un momento crucial en la vida de Nobody en donde la realidad
se partió en dimensiones paralelas, las cuales
terminan por coincidir en este anciano de 118 años
que espera la muerte en una ciudad futurista. Por momentos
Las Vidas Posibles de Mr. Nobody tiene escenas
oníricas de alto vuelo, como la visión de
cuadrillas de helicópteros apilando bloques de
océano (!) para construir el mar, y que los edificios
son una fachada de cartón pintado; o secuencias
como toda la palabrería científica de turno
sobre el tiempo, la física, las dimensiones, etc,
disparada a una velocidad superior a la capacidad de asimilación
del espectador promedio. Y, lo peor de todo, es que esto
no ayuda en lo más minimo a explicar lo que ocurre.
De las decenas de historias posibles que el relato
dispara, hay un par que son emocionantes como el amor
frustrado del protagonista con la hermanastra, o la
relación con su padre parapléjico (Rhys
Ifans, el villano del próximo reboot de
Spiderman). Por contra, hay otras que son abominables
como la interminable secuencia con la depresiva Sarah
Polley que, para colmo, aparece en un momento en que
uno pide a gritos que el filme termine... y sigue
y sigue. Dos horas 20 minutos es un disparate de
duración, y uno no se asombra cuando ve que esta
película que costó 50 millones de dolares
recaudó algo menos de 3 millones. Sigan solventando
a estos genios a medio cocinar... así les va
a ir a los productores.
Las Vidas Posibles de Mr. Nobody tiene algunos
momentos y hay un par de buenas ideas de fondo, pero
la puesta en escena deja mucho que desear. No es sintética,
no es clara, y se enreda aún más sobre
el final. He aquí a un director engolosinado
con su idea y expandiéndola hasta un grado tal
que le resulta imposible controlar. Y, tal como dice
en un momento Jared Leto, este es un ejemplo típico
de cine francés, en donde nadie habla, pasan
muchas cosas y se entiende muy poco. |