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No soy demasiado fan de Stephen King (y de tantas otras cosas...!).
A mi juicio, las mejores novelas de King son las de su primera época
como Carrie, Cujo, Christine, etc. hasta que
comenzó a sacar libros a mansalva y del tamaño de guías
telefónicas. Pero de esa tanda brillante, mi cuento favorito
es sin lugar a dudas La Niebla (The Mist), que data
de 1980 y que fuera publicado en el compilado Dark Forces.
Siempre me pareció una pequeña obra maestra: compacto,
aterrador y con un clima envidiable. Casi como el Duro
de Matar de las obras de terror, donde todo el clima de pesadilla
queda restringido a un único escenario.
Una de las cosas que más me ha sorprendido es que The
Mist haya pasado inadvertida para los productores de Hollywood
durante todos estos años. En esencia tiene el clima propio
de un film serie B de los cincuenta, con criaturas monstruosas asolando
la Tierra. Incluso la aparición de la niebla es bastante
similar a la que sucedía en la secuencia inicial de El
Increíble Hombre Menguante - uno podría afirmar
que King se ha inspirado en dicha escena -. Mientras el tiempo ha
pasado, unos se han confundido pensando que The Fog (de John
Carpenter) era una adaptación del cuento, pero aunque parte
de una premisa parecida termina por desenvolverse como una historia
muy diferente. Ahora por fin, en el 2008, podremos apreciar el clima
de pesadilla que Stephen King relataba en el cuento.
El proceso de llevar The Mist a la pantalla fue lento. Ya
desde antes de 1994, Frank Darabont había propuesto llevar
el cuento a la pantalla, pero no era un director muy conocido. Sorprendentemente
Darabont se ha transformado en un especialista en Stephen King,
adaptando The Shawshank Redemption y The Green Mile
- incluso se ha bromeado con esto, diciendo que Darabont era especialista
en el subgénero más pequeño del mundo: novelas
carcelarias de Stephen King -, que son dos obras "serias"
del autor, y por las cuales el director ha obtenido un enorme reconocimiento.
Y más sorprendente aún es que Darabont - un cineasta
eminentemente dramático - haya decidido incursionar en el
terreno fantástico y de terror por el cual King es más
conocido. Recién pudo comenzar con el libreto de The Mist
a fines del 2004, y el rodaje se demoró hasta el 2007.
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Como film, The Mist no sólo captura la esencia del
cuento de Stephen King de manera excelente, sino que en ningún
momento pareciera que la anécdota estuviera demasiado estirada,
teniendo en cuenta que se trata de un cuento de 133 páginas.
En todo caso lo que hace Darabont (que es director y guionista)
es redondear los personajes, dándole mayor profundidad dramática.
Pero todas las escenas del cuento están aquí: la disputa
con el vecino, la sorpresa de la llegada de la neblina al supermercado,
la fanática religiosa - la Sra. Carmody es interpretada por
Marcia Gay Harden, quien es más joven que el perfil del personaje
en el cuento y que resulta un cambio adecuado, ya que hay varias
escenas violentas con ella y hubieran resultado más chocantes
con una mujer de más edad -, la secuencia en la entrada de
servicio, el escape hasta la farmacia... Está todo. A lo
sumo lo que Darabont agrega de su autoría es un tramo donde
se explica el origen de la niebla - que en el cuento estaba sugerido
-, y un drástico cambio del final del cuento. Pero es una
adaptación impecable.
Si bien hay escenas de violencia, no es un film particularmente
sangriento, como suele suceder con la última oleada de películas
de terror. En todo caso, más que un filme de horror y
gore, funciona como una película de paranoias. Por supuesto,
los críticos norteamericanos ya se han despachado con su
comparación con el 11 / Setiembre, pero es absurdo. En otros
filmes fantásticos (como La
Guerra de los Mundos de Spielberg), el nexo con la caída
de las Torres Gemelas es directo. Aquí, en cambio, es un
particular estudio de la reacción de la gente frente a lo
desconocido y al peligro, entre lo racional (Drayton), lo impulsivo
(Norton) y la sicosis religiosa (Sra. Carmody). Es cierto que existen
momentos en que el personaje de la Sra. Carmody bordea el clisé,
pero Darabont se preocupa de limitarlo. Mientras que en otros filmes
del estilo de cine catastrofe - sin ir más lejos, Poseidon
- resulta común ver como las masas de individuos se dividen
(la gente que tiene planes idiotas, los racionales que terminan
por salvarse, los locos que creen que todo está perdido)
y generan los mismos perfiles que los personajes de The Mist,
Darabont pule a los roles de manera de que no sean simples clones
de todo lo que uno ha visto anteriormente. Drayton no es un idealista
sino un individuo que quiere simplemente salvar a su hijo. La Sra
Carmody no es sólo una fanática religiosa que podría
sermonear a todos con un lenguaje pristino; Gay Harden transforma
al personaje en algo viral, que maldice, escupe veneno y contagia
a los demás. Las reacciones de la gente son naturales, entre
el escepticismo y la intolerancia. Y la evolución del drama
es consistente, donde después de la confirmación de
la amenaza - los primeros ataques -, la gente comprende que el desenlace
de la situación es cuestión de tiempo y se le dispara
la desesperación de las más diversas maneras. Es por
ello que el director hunde más el cuchillo en crear un denso
clima de tensión dentro del supermercado que en las esperadas
secuencias de efectos especiales - donde un cineasta corriente pondría
más hincapié -. Ciertamente existen algunas secuencias
para el sobresalto como la incursión a la farmacia contigua
al supermercado. Pero en general todo se basa en el asedio de la
niebla, el terror oculto entre las sombras que rodea al supermercado,
y en la reacción de la gente frente a lo desconocido. Tal
como dice uno de los dependientes, el 70% del local está
cubierto por ventanales; es como si la multitud fuera espectadora
de los horrores que aguardan asaltarlos de un momento a otro.
El elenco está correcto, pero hay un par de destacados como
son Toby Jones y la veterana Frances Sternhagen; el cajero del supermercado
y la maestra retirada, que detrás de su apariencia inofensiva
resultan letales a la hora de combatir cuerpo a cuerpo a las criaturas.
Marcia Gay Harden escupe veneno y patetismo, y el resto cumple con
sus roles con eficacia.
(alerta: tibios spoilers)
Lo que resulta sorprendente es el final. Es dramáticamente
devastador y de una valentía enorme por parte de Darabont
- Stephen King aplaudió el cambio, si bien suena como un
giro de tuerca demasiado cínico -. Uno puede afirmar, sin
lugar a dudas, que el cineasta debe haber exigido por contrato tener
el último corte del film. Sin dudas es una de las cosas que
hacen memorable a la película. (fin
de spoilers). Lo triste es que The Mist tuvo un
tibio resultado en la taquilla (recaudó apenas el doble de
su presupuesto de 17 millones de dolares), lo que es de lamentar
porque la mayoría de críticos norteamericanos la consideran
la mejor película de horror del 2007. |
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