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USA, 2007 : Mark Wahlberg (detective
Max Payne), Mila Kunis (Mona Sax), Beau Bridges (BB Hensley),
Chris ‘Ludacris’ Bridges (teniente James Bravura),
Olga Kurylenko (Natasha Sax), Chris O’Donnell (Jason
Colvin), Donal Logue (detective Alex Balder) Director
- John Moore, Guión - Beau Thorne, basado en
el videogame homónimo de Remedy Entertainment
& 3D Games
TRAMA : El detective Max Payne
se encuentra asignado a la sección de Casos Sin
Resolver desde el traumático asesinato de su
esposa y su hijo. Desde entonces, sale todas las noches
a cazar sospechosos que le puedan dar pistas sobre la
muerte de su familia. Pero Payne logrará descubrir
indicios que le revelarán que la corporación
Aesir - para la cual trabajaba su esposa - se encuentra
íntimamente ligada con su asesinato y con la
comercialización de una misteriosa droga llamada
Valikiria.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Max Payne es la adaptación a la pantalla
grande de un shoot´em up en tercera persona
creado por Remedy Entertainment y 3D Games
en el 2001. Poseía buenos gráficos y un
clima extremadamente violento. Pero lo singular del juego
es que el protagonista podía acceder a dosis de
adrenalina cada tanto, lo que habilitaba al jugador a
ralentizar el tiempo y manejar balaceras en cámara
lenta - léase el efecto bullet time inventado
por Matrix -. Ahora llega esta
versión filmica de la mano de John Moore, responsable
de la remake 2008 de La Profecía.
Ciertamente Max Payne es un filme muy interesante
desde el punto de vista visual. La película tiene
un look desaturado de colores que le da una imagen
muy particular, y por momentos asemeja la óptica
verde que se vivía en Matrix cuando Neo
hacía sus correrías en el mundo virtual.
Además a uno le da la impresión de que
hay escenas generadas con decorados digitales - cuando
Donal Logue recoge a Mark Wahlberg en una avenida en
plena nevada, el look de la ciudad es completamente
irreal y fascinante -. Además la premisa sobre
la droga Valkiria da lugar a una imaginería
visual fabulosa, en donde los drogados alucinan con
visiones de demonios alados surcando cielos en llamas
que resultan estupendos. En el aspecto fotografía,
es una película estéticamente bella.
El problema es que Max Payne no tiene mucho más
para ofrecer, aparte de sus fascinantes efectos visuales.
Es un film plomizo, en gran parte debido a que su historia
es una catarata de clichés propia de un policial
directo a video. No hay ningún tipo de suspenso
en la trama, y apenas Mark Wahlberg pisa el edificio de
la corporación Aesir, ya sabemos cómo
viene la mano y quienes son los villanos. No hay demasiada
investigación - Payne al punto A y recoge pruebas
para ir al punto B, donde encuentra pistas que lo llevan
a C,... y así -, y las interpretaciones son maderosas.
Incluso está Mila Kunis - de That 70´s
Show -, quien se roba la película en los segmentos
en que aparece, pero el guión tiene el mal tino
de mantenerla en el aguantadero la mayor parte del tiempo.
Kunis tiene carisma y misterio, y sobrepasa sobradamente
al resto del cast. Mark Wahlberg es un héroe anodino
y, por más que su filmografía insista en
ello, no sirve para figura de acción.
El tema pasa porque Max Payne no intenta hacer
nada nuevo, más allá de sus figuras aladas
- que parecen un engaño de marketing para
atraer a un público que piense que el film trata
sobre algún tema sobrenatural -. Se conversa
demasiado sobre lo obvio, los personajes entran y salen
sin demasiada coherencia con el resto de la historia,
ni siquiera hay demasiada acción, y al relato
no le interesa en absoluto la lógica. Personajes
cargados con decenas de balas en su cuerpo regresan
de la muerte como si nada - vean la secuencia post créditos
-; nadie va a juicio, aparecen caracteres de la nada
en la penúltima hora... Está tan mal escrito
el guión que al público no le interesa
en absoluto Payne ni el resto de sus aliados y enemigos.
Es un filme que, sacando lo visual y los seudo demonios
alados, podría haber sido una típica aventura
de vengadores anónimos de los 80 con Chuck Norris
o Steven Seagal en el rol principal.
Si le sobra el tiempo y el dinero, alquile Max Payne.
Pero salvo que no haya nada mejor en su videoclub, déjela
pasar. No se perderá de nada. |