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Ya hemos comentado en su momento que Matrix
es el gran clásico de ciencia ficción de los 90. Es
comparable a Star Wars, Blade
Runner o El Señor de
los Anillos (entre otros selectos), filmes que en los 70, 80 o
2000 se han establecido como pilares en la historia del cine, estableciendo
nuevas temáticas, nuevos lenguajes cinematográficos
y nuevos niveles de calidad en cuanto efectos especiales. Pero la
característica sobresaliente de Matrix era su rasgo
de sci fi pensante, que permitía su relectura en múltiples
niveles. El éxito a nivel público y crítica animó
(o empujó) a los hermanos Wachowski a despacharse con una trilogía.
Y si bien pasaron 4 años entre el original y las dos secuelas,
algo se perdió por el camino, y pareciera que las ideas hubieran
necesitado de más tiempo para depurarse. Toda la linealidad
del concepto y el modo didáctico en que Matrix había
explicado el mismo, termina por ser tirado por la borda en Matrix
Recargado. Ciertamente Recargado no es un mal film -
la acción es delirante, y hay ideas muy inteligentes desarrolladas
en el film -, pero parece extasiarse en las acrobacias y olvidarse
de explicar a nivel comprensible la trama que desea que los espectadores
compremos. No sólo eso; complica la historia a niveles exhorbitantes,
sin un prólogo que haga más digerible las cosas para
una platea que tiene un recuerdo vago del primer film, desarrollado
4 años antes. Da la impresion que los hnos Wachowski se comienzan
a enredar con sus propias ideas - el camino a seguir resulta vago
-, pero dentro de todo, al ser la segunda entrega de una trilogía,
merecía el beneficio de la duda.
Pero, lamentablemente en la tercera parte, las cosas van peor.
Tampoco resulta ser un mal film - la acción resulta espectacular
-, pero en cuanto a conceptos es definitivamente frustrante. Ya
directamente los directores han abandonado a su suerte a la platea,
la historia sobre el destino de Neo sigue un derrotero totalmente
extraño, las ideas se complican a grados extremos, y - por
lo que siempre será recordada Revoluciones - tiene
un final absolutamente anti climático. Será original,
pero es totalmente ilógico. Y por momentos uno hubiera querido
que los hermanos Wachowski hubieran adoptado una receta más
standard para dejar satisfecho al público.
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Revoluciones tiene cosas absurdas. Neo se encuentra en coma,
pero a su vez está vivo en la Matrix, atrapado en una estación
de subte (Mobil Ave = Limbo) que es controlada por el Merovingio
(a quien vimos en Recargado)
y que es una suerte de pasaje entre el mundo real y la Matriz. Pero
resulta inexplicable. Es cierto que los directores pretenden de
que la historia siga una suerte de paralelismos con la Divina
Comedia (la estación de tren sería una especie
de purgatorio, donde los programas / personas que rompen las reglas
aguardan el juicio de regresar a la Matriz o ser depurados), pero
nunca queda claro por qué el Merovingio posee tal poder -
él es el creador de la estación -. ¿El Merovingio
es un programador con poder, un mortal o un programa renegado de
la Matrix, al estilo del Oráculo?. No hay respuesta;
la más probable es que se trata de un simple dispositivo
del guión para generar secuencias de acción y cliffhangers
(como dicen los americanos a esas secuencias de suspenso donde los
héroes quedan en peligro hasta el próximo capítulo).
Uno piensa en la injustificada (pero excelente) persecución
en la autopista de Recargado,
y está causada por acciones del Merovingio. Y acá
hay un duelo a la Mexicana donde Trinity fuerza al Merovingio a
decirle donde tiene a Neo. Resulta totalmente estúpido para
un programa (o persona) con semejante poder, carece de sentido aún
dentro de las reglas que quiere armar el film. Simplemente, es un
tema mal resuelto.
También está el tema de la relación Trinity -
Neo, que en Matrix Recargado no
funcionaba, y acá resulta patético (en un momento, los
hindúes de la estación de tren le dicen a Neo que ven
amor en sus ojos (!)). Y es que directamente entre Reeves y Moss no
hay química. En general, la saga ha intentado darle alguna
carnadura a estos personajes, pero los resultados son lamentables.
Ni la historia de Neo - Trinity, o las historias personales de la
tripulación de Morpheus generan algo de humanidad para estos
personajes. Consumen tiempo de proyección, y no aportan interés
por el destino de dichos caracteres. Y además, porque en este
tipo de obras tan conceptuales, es imposible generar tridimensionalidad
a los personajes. Son peones en una teoría que intentan desarrollar
los directores, amén de las secuencias de acción que
incluyen en una historia apretada.
Es por eso que cuando llega la secuencia de la irrupción
de las máquinas en Zion, el film pasa a una categoría
similar a un videojuego. No resulta de interés qué
caracter vive o muere. Es cierto que la secuencia es descomunal,
pero los personajes no dejan de ser un clisé - la esposa
de Link, antibelicista, que debe ir a la guerra; el novato que hace
un acto heroico a último momento; el capitán aguerrido;
la piloto intrépida; el comandante pesimista -, además
de que, en los tiempos muertos, continúan con su bla bla
bla sobre elección, destino y mesianismo, que no dicen
nada nuevo y lastran al film.
En cuanto a las ideas, hay algunas interesantes. Smith es ahora
un Némesis de Neo, similar en poder. Es un intento de contrarrestar
el desbalance de la presencia del Elegido. Neo ahora tiene tanto
poder que puede entrar a la Matrix sin conexión, y puede
ejecutar sus poderes en el mundo real. Smith, contagiado con parte
del "código" de Neo - cuando tuvieron contacto
en el primer film - ha mutado, es un renegado y funciona como un
virus, que se expande, contagia, asimila a los demás. Si
Neo tiene poderes en este mundo, no suena ilógico que Smith
haya podido pasarse al mundo real tomando un cuerpo. Y si cada cuerpo
que asimila es la muerte cerebral (y por ende física) de
un humano, es lógico que el virus Smith representa una amenaza
para la Matrix (estaría matando a las baterías humanas).
Cuando en un momento, Smith asimila al Oráculo, es cuando
llega al pico del poder. Y la prueba de que es una amenaza, es ver
como transforma al mundo virtual en un escenario apocalíptico.
Pero donde Revoluciones termina por desbarrancarse, es en
la llegada de Neo a la Ciudad de las Máquinas. A mí
se me ocurren algunos finales : uno standard, con Neo destruyendo
todo y liberando a la humanidad. Otro, muy creativo, es que las
máquinas pasaran a tener su propia Matrix, y vivieran en
un mundo virtual donde creen que aun tienen el poder - mientras
la humanidad se libera, y esta nueva Matrix fuera dominada por Neo
-. Quizás aquí se hubiera precisado un guión
standard, o uno escrito por Alejandro Jodorowski (como había
pensado algo así para Duna), con
un Neo omnisciente dominando todo como un Dios. En cambio, los hnos
Wachowski optan por un final terriblemente ambiguo - Neo le ofrece
a las máquinas una tregua a cambio de liberarla del virus
Smith -, que resulta altamente insatisfactorio. No sólo uno
espera una secuencia descomunal en vez de una simple pelea de artes
marciales. Espera un triunfo resonante. Y por el contrario, el film
termina en forma deprimente, con Neo como una especie de Jesús
que ha dado la vida por la humanidad, pero sin lograr resultados
totales - seguirán los humanos siendo criados como baterías
viventes; las máquinas continuan dominando; ¿los
humanos que han quedado vivos en Zion no seguirán liberando
personas? -. No sólo es pésimo conceptualmente
y desmerece los méritos que podía tener el film. Es
un final tan abierto y que deja tantas interrogantes - ¿para
una segunda trilogía? - que termina por hundir a la saga.
Amén de la secuencia final, donde uno llega a pensar que
toda esta batalla es en realidad un duelo de bandos - el bien y
revolucionario, liderado por el Oráculo; y el mal y el orden,
que representa el Arquitecto - donde los humanos son simples peones
en una batalla por el dominio de la Matrix. Cualquiera fuera el
caso, es definitivamente frustrante.
La saga de Matrix se compone de : Matrix,
Matrix Recargado, y Matrix
Revoluciones |
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