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USA, 1951 : Cesar Romero (mayor
Joe Nolan), Hillary Brooke (Marla Stevens), Chick Chandler
(teniente Danny Wilson), John Hoyt (Michael Rostov), Acquanetta
(nativa) Director -
Sam Newfield, Guión - Orville H. Hampton &
Richard H. Landau, sobre una historia de Carroll Young
TRAMA : Década del 50.
Científicos norteamericanos se encuentran experimentando
con un cohete impulsado por un motor atómico.
Las pruebas superan las expectativas pero el misil se
sale de control y termina por estrellarse en algún
lugar remoto del Pacífico. El mayor Joe Nolan
recibe la misión de ubicar el aparato, siendo
acompañado por los ingenieros y técnicos
que diseñaron el cohete. Mientras sobrevuelan
una de las posibles zonas de impacto, el avión
en que viajan comienza a sufrir una fuerte interferencia
magnética, la que paraliza los controles del
avión y los obliga a efectuar un aterrizaje de
emergencia. Así es como llegan a una isla que
no figura en los mapas, la cual parece poblada por animales
prehistóricos. Los científicos de la misión
creen que la radiactividad existente en la isla tiene
que ver con el fenómeno de preservación
de las especies... pero así mismo provoca una
inestabilidad sismica que puede hacer crisis en cualquier
momento. Ahora Nolan y sus hombres deberán hallar
el cohete y huir de la isla antes que la misma explote
en mil pedazos.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Algunas series B de los 50 son más digeribles que
otras, y ese es el caso de El Continente Perdido.
Producción barata, efectos especiales patéticos,
cast competente. La diferencia estriba en que, como la
producción carecía de recursos para mostrar
cosas medianamente interesantes en pantalla, todo el ritmo
radica en los diálogos que dispara el libreto.
Por suerte los mismos tienen su gracia y permiten que
uno de olvide del resto de las atrocidades del filme.
Definitivamente los libretistas no tenía el
Libro Gordo de Petete a mano, así que
toda la historia está plagada de mala ciencia.
Cohetes con motores atómicos (QC!),
radiactividad alta que no es dañina (la explicación
es que "el uranio no ha sido industrializado,
por lo cual no es peligroso") (QC - 2!),
magnetismo tan alto que puede tirar abajo a un avión
en pleno vuelo y crear una nube verde alrededor de una
isla (QC - 3!), y toda una sarta de disparates
siderales, dichos con cara de póker por parte
de los protagonistas. Para tener una idea, nuestros
héroes son atacados por brontosaurios,
los cuales todo el mundo sabe que eran vegetarianos
y pacíficos (¿cómo? ¿no
vieron Jurassic Park?).
Como puede verse, a los guionistas les importaba un
pito hacer la más mínima labor de investigación
previa para darle algo de veracidad científica
a la trama.
A todo esto se suma un mecánico que hace las veces
de anodino comic relief,
el cual mete bocadillos idiotas siempre que puede. Por
suerte sus intervenciones son pocas y no termina por arruinar
demasiado las cosas. Toda esta gente habla y habla, escala
rocas, vuelve a hablar y así todo el tiempo.
Se caen en una isla, se topa con la única nativa
de la zona, y al menos ésta les indica el lugar
donde puede estar el cohete y desaparece, evitándonos
absorber algún patético romance tropical.
En realidad todo El Continente Perdido (el que
resulta ser una isla, bah) parece haber sido
concebida como un collage de cosas que quedarían
bien en un trailer. Pongamos un cohete, dinosaurios
y volcanes que explotan. El cohete es stock
footage de bombas voladoras V2 (el cual fue explotado
hasta el paroxismo por el 99% de los filmes de ciencia
ficción de la época), los dinosaurios
parecen ser los sobrantes de alguna cajita feliz
de la promo Jurassic Park (la animación
stop motion es horrenda), y al menos los FX de
los volcanes están coreografiados de manera decente.
Y aún con todo esto, El Continente Perdido
resulta entretenida. Siempre pasan cosas en la pantalla,
Cesar Romero (el Guasón!!)
es un héroe simpático y hasta John Hoyt
(un tipo que hizo de villano toda su carrera, empezando
con Cuando los Mundos Chocan)
hace de buen tipo.
No sé si es recomendable, pero uno puede matar
90 minutos de su tiempo con esta película sin
tomarle rencor. Quizás ese día estaba
de humor para ver una antigualla así,
o como sea, pero terminó por parecer un entretenimiento
light y pasable. |