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Italia, 1971 : Terence Hill
(Trinity), Bud Spencer (Bambino), Farley Granger (mayor
Harriman), Elena Pedemonte (Judith), Steffen Zacharias
(Jonathan) Director -
E.B. Clucher (Enzo Barboni) , Guión - Enzo Barboni
TRAMA : Trinity es un legendario
pistolero conocido por su rapidez con las armas, por
lo cual se ha ganado el apodo de "la mano derecha
de Dios". En su peregrinaje por el oeste norteamericano,
termina por arribar a un pueblito en donde el poderoso
terrateniente local - el mayor Harriman - se encuentra
presionando a un grupo de inmigrantes evangelistas para
que abandone sus tierras y así apoderarse de
ellas. Pero su mayor sorpresa es toparse con su hermano
Bambino - un cuatrero buscado por la ley -, quien ha
terminado por oficiar como sheriff local tras dispararle
accidentalmente al oficial que venía a ocupar
el cargo. Bambino se encuentra a la espera del resto
de su banda para largarse de allí y dar un golpe
en el rancho del mayor Harriman, robándole su
gran cuadrilla de caballos; pero a medida que pasa el
tiempo, los dos pistoleros terminarán por ponerse
del lado de los inmigrantes y acabarán en una
guerra privada con Harriman.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Los años setenta marcarían el declive del
spaghetti western, y pronto el género empezaría
a buscar nuevas variantes para poder renovarse, lo cual
estiraría su vida útil unos años
más. En esa búsqueda de alternativas surgirían
los western en tono de comedia, del cual el exponente
más importante sería Me Llaman Trinity
en 1971. El filme tendría un suceso enorme y lanzaría
al estrellato a sus dos protagonistas, los que trabajarían
juntos durante 12 películas. La mayoría
de ellas terminarían por ser rebautizadas e incluir
el nombre de Trinity o Bambino en el título - aunque
no fueran secuelas oficiales de este filme -, simplemente
como recurso publicitario y demostrando la enorme popularidad
que Hill y Spencer habían obtenido con este hit
de 1971.
Esta es la primera aparición conjunta de Mario
Girotti (Terence Hill) y Carlo Pedersoli (Bud Spencer).
Ambos habían comenzado como extras, y venían
con una carrera ascendente en la filmografía
italiana. Bud Spencer - que con el tiempo se transformaría
en un hombre renacentista, trabajando como director,
escritor, productor, incursionando en la política,
recibiéndose de abogado, patentando inventos
y teniendo una exitosa carrera como nadador olímpico
- ya había llamado la atención en el western
internacional El Ejército de Cinco Hombres
en 1969 (en donde compartía cartel con Peter
Graves y Tetsuro Tamba). Por su parte Terence Hill ya
había participado en roles de importancia en
El Gatopardo (1963) y Dios Perdona ... Yo
No (1967). Y entre tanto el cerebro de todo esto,
Enzo Barboni (o E.B. Clutcher) era un director de fotografía
que venía probando suerte para remontar un proyecto
western propio. En 1970 había logrado concretar
Ciakmull - L'uomo della vendetta; y con el visto
bueno de los productores, presentó el libreto
de Me Llaman Trinity, la que terminaría
por rodar al año siguiente.
Pero a decir verdad, Me Llaman Trinity es bastante
menos graciosa de lo que uno recuerda. Posiblemente sea
porque la fórmula aún estaba en pañales,
pero la mayor parte del tiempo funciona como un western
standard y serio. No hay tantas peleas, y cuando ocurren,
son bastante breves. Incluso una de las más extendidas,
con Terence Hill aporreando pistoleros en un viejo almacén,
carece bastante de los tradicionales "juegos de manos"
que se convertirían en la marca de fábrica
de toda la serie. Hay otros elementos que sí están,
como los gags sobre las comidas o el desparramo
masivo que hace Bambino con toneladas de pistoleros; pero
incluso en un momento sorprendente Bud Spencer termina
por batirse a duelo con unos matones del mayor Harriman
- lo cual usualmente sería una escena jugada por
Terence Hill en los filmes posteriores; a Spencer siempre
le tocaban en suerte las peleas a puñetazo limpio
-. Pero cuando no hay acción, el filme se ralentiza
demasiado, e incluso las escenas con el grupo de inmigrantes
evangelistas se extienden hasta la eternidad.
La dupla central demuestra tener una excelente química;
el problema es el resto de los secundarios, que son
muy blandos. Farley Granger es un villano completamente
anónimo, y posiblemente por su seudo status de
única estrella norteamericana en el cast,
termina por salvarse del castigo merecido al momento
del climax.
Aún con sus problemas - duración excesiva,
necesidad de una edición más ajustada
para mantener el ritmo, escasos momentos de comedia
-, Me Llaman Trinity es un entretenimiento potable.
No es tan graciosa como uno presume, pero tiene todos
los elementos incipientes que harían exitosa
la fórmula durante años. |