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USA, 1954 : Richard Carlson
(Dr David Reed), Julia Adams (Kay Lawrence), Richard Denning (Dr Mark
Williams), Nestor Paiva (Capitan Lucas), Antonio Moreno (Carl Maia),
Whit Bissell (Dr Edwin Thompson), Ricou Browning (criatura en escenas
submarinas, Ben Chapman (criatura en escenas en tierra) Director
- Jack Arnold, Guión - Harry Essex & Arthur Ross, sobre
una historia de Maurice Zimm, Musica - Joseph Gershenson |
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La Universal Pictures siempre fue
la casa del terror. Comenzando desde los años treinta, con
sus producciones clásicas de Drácula
y Frankenstein, siguiendo por La
Momia y el Hombre Lobo, los
estudios de Carl Laemmle siempre sobrevivieron a último momento
gracias a algún hit del género.
Conociendo que el horror era la panacea de sus problemas financieros,
la Universal siempre intentó
ampliar su panteón de monstruos clásicos, sin demasiado
resultado. Ya en los 40 y los 50 las secuelas de vampiros, licantropos
y toda la troupe de monstruos estaba bordeando el agotamiento del
público, y no faltaría mucho para que se iniciara
la decadencia - desde el enfrentamiento de monstruos entre sí
(monsters bash)hasta su inclusión en comedias como
la saga de Abbott y Costello -.
En los 50, con el despertar de un nuevo subgénero - los
monstruos atómicos, iniciada con El
Monstruo de los Tiempos Remotos -, el estudio intentaría
subirse al género revitalizado con algunas obras originales.
Y de todos los experimentos de la Universal,
el único que se sumaría al panteón clásico
de monstruos sería Gill Man,
el apodo con que se le conoce a la criatura de la laguna negra.
La idea comenzó a raíz de algunos descubrimientos
hechos en Sudamérica sobre peces prehistóricos que
se consideraban extinguidos - un argumento que es mencionado
en el film -. Al proyecto se le sumó Jack Arnold, que
venía de dirigir un hit de la sci fi como
It Come From Outer Space (1953). Arnold comenzaría
con este film a cimentarse una merecida fama de maestro del género,
algo que lamentablemente se diluiría en los 60 gracias al
desprecio de los estudios por la sci fi y lo fantástico.
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Y si bien El Monstruo de la Laguna Negra
es un clásico, lo es gracias a Arnold, que logra superar
un guión terrible. Es realmente rutinario y lleno de personajes
de stock, con el agravante que al héroe - el Dr. Reed - le
dan ganas a uno de matarlo cada vez que abre la boca. Es un personaje
espantoso, petulante y lleno de la charlatanería científica
altruísta de los cincuenta - que todo se estudia por el bien
de la humanidad; que a la criatura hay que dejarla vivir, y un largo
etcétera -. Sinceramente los primeros minutos del film son
bastante horribles, cargados de clisés y sin ningún
personaje como la gente. El primer ataque de la criatura es realmente
muy torpe, además de que los expedicionarios hablan absolutamente
ajenos a las muertes ocurridas, a tener que enterrar a los ayudantes
- claro, para ellos los brasileros no son seres humanos -
y siguen adelante con su búsqueda de los fósiles.
Cuando Reed saca de la galera la idea de ir a la laguna negra a
buscar los restos que faltan - la excusa del guión para que
los humanos se encuentren con la criatura -, a uno se le ponen los
pelos de punta y piensa sinceramente si en realidad uno está
viendo un típico film clase Z o la fama de la película
es totalmente inmerecida.
Pero por suerte está Jack Arnold. Ni bien los personajes se
callan y empiezan a zambullirse, es cuando el director puede comenzar
a improvisar sobre el pobre libreto. Y a partir de allí, todo
el film cambia y se redime. Primero por la presencia de Julia Adams,
con su cuerpo de Playmate en traje
de baño. Segundo por las excelentes escenas submarinas, donde
el monstruo nada a la par de la chica pero en las profundidades -
una secuencia sutilmente erótica -. El film comienza a tomar
un muy buen ritmo, con un par de giros inesperados - el acoso del
monstruo encima del barco, la persecución de la tripulación
tras la criatura -, y algunas de escenas de ataques muy bien dirigidas,
con bastante tensión.
El Monstruo de la Laguna Negra
no es más que otra adaptación de la
Bella y la Bestia - tal como King
Kong - con algo de La Momia.
Aquí está la civilización que llega al paraje
virgen, y que termina por arrasar a las criaturas que viven allí.
El ataque inicial al campamento es en realidad gratuito - hay que
demostrar que el monstruo es el villano y no una víctima
-. Está la captura y el intento de traerlo a la civilización;
está el rapto de la chica y la obsesión del monstruo
con ella. De la momia toma la forma humanoide, el cargarla en brazos,
el tener su recinto privado - la cueva -. Lo que añade Arnold
aquí es el ida y vuelta - monstruo y humanos se atacan mutuamente,
ninguno mantiene una actitud pasiva -. Si se quiere, las represalias
del monstruo son totalmente justificables, ya que lo balean y lo
arponean mientras intenta defender su territorio.
Hay algunos rostros secundarios conocidos, como Richard Denning
(figurita repetida de la TV, Hawaii 5-0),
y Whit Bissell (El Tunel del Tiempo).
Pero todos actúan en piloto automático, y las líneas
van de lo rutinario a lo terrible. Hay que agradecer a Jack Arnold
por triunfar sobre un guión mediocre, y aportar clase y estilo
al film. |
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