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USA, 2008 : Hayden Christensen
(David Rice), Jamie Bell (Griffin), Samuel L. Jackson
(Roland), Rachel Bilson (Millie Harris), Michael Rooker
(William Rice), Diane Lane (Mary Rice) Director
- Doug Liman, Guión - David S. Goyer, Simon Kinberg
& Jim Uhls, basados en la novela homónima
de Steven Gould, Musica - John Powell |
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TRAMA : David Rice es un adolescente cuya familia
ha quedado destrozada después que su madre lo
abandonara a los cinco años de edad. Pero un
día David descubre que posee la habilidad de
teletransportarse al lugar que desee. Tomando dinero
de la boveda de un banco, David escapa de la casa donde
vive con su padre alcoholico y decide vagar por el mundo,
dándose una vida de millonario. Pero a los 23
años, cansado de ser un nómade, regresa
a su pueblo natal para encontrarse con Millie, un amor
de su adolescencia. Sin embargo las cosas no salen como
lo esperado, ya que tras su pista se encuentra el agente
Roland de la NSA, cuya única misión es
localizar a los "saltadores" y matarlos. David
y Millie deberán correr por sus vidas mientras
Roland y su equipo de asesinos los rastrean en diferentes
lugares del planeta.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Esta película está basada en la novela Jumper
(1992) de Steven Gould. Pero, a decir verdad, sólo
toma algunos conceptos y después decide explorar
libremente algunas de las posibilidades de la premisa,
creando su propia mitología. Para ello el libreto
cuenta con el respaldo de David S. Goyer, responsable
máximo de algunas de las mejores adaptaciones de
historias de superhéroes de los últimos
años como Blade, The
Crow o Batman Inicia;
y en el sillón del director está Doug Liman,
el creativo que diera a luz Sr. y Sra Smith y la
exitosa La
Identidad de Bourne.
Y a pesar de la reunión de talentos, Jumper
no termina siendo un film tan pulido como debería.
Existen diferencias notables con el libro de Gould,
comenzando por la madre de David que lo abandona en
la adolescencia, el muchacho que escapa de su padre
abusivo y comienza a realizar pequeños actos
de heroísmo, hasta la muerte de la madre a manos
de terroristas aéreos, tras lo cual David comienza
a realizar trabajos eventuales para la inteligencia
americana, cosas que directamente no figuran en la película.
Como puede verse, el relato de Gould es bastante más
modesto que el del film, pero está mejor redondeado.
Aquí en cambio Liman, Goyer y Cia han decidido
crear algo más épico planeado como una
saga... con el problema de que el relato queda amputado
al final de la película, dejando a los espectadores
a la espera de la secuela pertinente. No es que Jumper
termine de manera tan trunca como, por ejemplo, Kill
Bill vol. 1, pero al menos un par de historias quedan
inconclusas.
En Jumper el protagonista David Rice puede teletransportarse
a cualquier parte, al mejor estilo de Nightcrawler
en X-Men 2. Basta con que mire una foto o imagine
el interior de algo, y ya está allí. No
es una premisa harto interesante, aunque la película
pone empeño en ir agregándole algunos detalles
que no lo hagan rutinario - como por ejemplo, teletransportar
autos u objetos en movimiento, e incluso edificios -.
Esto también sirve para construir las escenas de
acción, que van de lo correcto a lo muy bueno,
y que incluso generan algunas secuencias muy graciosas
de la película. Los FX están más
que ok, y uno no puede quejarse en ese sentido.
Los problemas del film pasan por otros aspectos, en
especial el dramático, que directamente no funciona.
Aquí hay una familia destrozada por el abandono
de hogar de la madre, hay un chico con problemas de
personalidad que descubre sus superpoderes y decide
irse, y después se encuentra viviendo la gran
vida de un modo absolutamente egoísta. No sólo
todo esto está contado a la carrera (y no da
tiempo para sentir algo por el personaje), sino que
carece de profundidad como si fueran simples mecanismos
del guión para que, a los 15 minutos, veamos
a Hayden Christensen viviendo como un millonario. Por
ejemplo, uno queda totalmente en ascuas para definir
si el padre de David es realmente un mal tipo, y en
general toda la impresión que da es que se trata
de un adolescente crecido, mal criado y egoísta.
Conociendo el alcance de sus poderes, David puede ver
escenas de una inundación por la TV sin siquiera
inmutarse o salir corriendo a ayudar a esa gente en
apuros. A todo esto se le suma la relación con
el amor de su adolescencia que está narrada de
una manera muy tosca - Millie viaja y permanece un montón
de tiempo con David sin increpar seriamente cómo
un chico de 23 años puede llevar semejante vida;
cuando pregunta algo de esto, ya está en Roma
con él y en un hotel 5 estrellas -.
Y siguiendo con los elementos rústicos de la
historia, el otro factor es la supuesta mitología
detrás de todo el asunto. Aquí hay una
guerra subterránea entre Saltadores y
Paladines (una especie de inquisidores que van
asesinándolos por todo el mundo desde épocas
inmemoriales) que es mencionada al pasar, pero a la
que nunca se le da una explicación profunda como
amerita. De hecho, uno nunca sabe si los Paladines son
una secta o tienen alguna condición especial
que los diferencie de humanos comunes. Sumemos a esto
lo brevísimo de la historia de la madre de David,
y podrá verse que todo el cariz dramático
del argumento resulta realmente brusco, como si al film
le faltaran partes.
La actuación tampoco es muy pulida. Samuel L.
Jackson hace de un villano pálido simplemente
por falta de buenas líneas de diálogo;
Hayden Christensen sigue siendo tan duro como en sus
días en Tatooine y, salvo la buena perfomance
de Jamie Bell como el inestable Griffin, nadie en el
elenco parece tener demasiada sangre en las venas.
Donde Jumper funciona es como entretenimiento
pasatista. Las cosas siempre están en movimiento,
y hay un par de escenas notables, en especial cuando
David se encuentra con Griffin que es otro Saltador
que no anda muy bien en sus cabales. Pero al final el
film termina por ser frustrante en varios sentidos,
ya que hay historias y conceptos que daban para mucho
más y que la producción decidió
reservar codiciosamente para una secuela. |