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Canada, 2007 : Robert Englund
(profesor Gordon Crowley), Trevor Matthews (Jack Brooks),
Daniel Kash (consejero Silverstein), David Fox (Howard),
Dean Hawes (Emmet), Rachel Skarsten (Eve) Director
- Jon Knautz, Guión - John Ainslie & Jon
Knautz
TRAMA : Cuando era niño,
el joven Jack presenció cómo sus padres
eran asesinados por un monstruo. Ahora Jack ha crecido
y trabaja como plomero, mientras asiste a infructuosas
terapias para el tratamiento de sus ataques de furia.
Por consejo del terapeuta termina por anotarse en unas
clases nocturnas sobre química, dictadas por
el profesor Crowley. Pero Crowley ha dado por error
con un corazón hechizado, el cual se ha apoderado
de él y lo ha empezado a convertir en un monstruo.
Y ahora Jack deberá enfrentar todos sus miedos
y canalizarlos para combatir la criatura, antes que
se devore a todos los alumnos de su clase.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Jack Brooks, Monster Slayer es una de esas peliculitas
pequeñas que aparecen directo a video y empiezan
a generar un lento pero creciente boca a boca. Es un filme
canadiense producido por Jon Knautz y Trevor Matthews,
quienes se repartieron los roles de director / guionista
y actor respectivamente. La dupla ya había rodado
un corto con ribetes fantásticos (Still Life,
que data del 2005 y se puede ver en YouTube), y
éste es su primer largo. Y si bien la producción
es modesta y la narración es de combustión
algo lenta, Jack Brooks, Destructor de Monstruos
tiene un delicioso sabor serie B que hacía rato
que uno no degustaba. Este es el filme que debería
haber sido Mi Nombre es Bruce,
en vez de la bazofia que terminaron rodando. Con la excepción
de Trevor Matthews (que pone su mejor esfuerzo), el resto
resulta ideal para una típica aventura disparatada
de Bruce Campbell.
Seamos realistas. La anécdota no es lo más
original del mundo. Los efectos especiales son realmente
baratos. El filme no es excesivamente cómico,
mete un chiste con gracia aquí, allá,
y a las perdidas. Pero al menos no se toma en serio
a sí misma, tiene buenas perfomances y tiene
bastante desarrollo de caracteres. A pesar de su poca
experiencia Trevor Matthews está más que
ok en el papel principal, aunque le falte un poco de
carisma como héroe. En realidad el director Jon
Knautz intenta hacer una especie de Evil
Dead en una escuela secundaria nocturna, y Matthews
sintoniza a Campbell de a ratos. Pero la frutilla del
postre es Robert Englund. Es curioso notar que hace
40 años había un puñado de leyendas
vivientes del terror como eran Boris Karloff, Christopher
Lee, Peter Cushing, Bela Lugosi (bah, ya muerto para
esa época), Lon Chaney Jr, etc. Y después
que se retiraron / murieron, el único reemplazo
que apareció fue Englund y su Freddy
Kruger, lo que lo convierte
en el único actor moderno que se puede
considerar como una gran figura del horror (el otro
sería Doug Bradley de la serie Hellraiser,
pero sus perfomances en otras cintas de género
han sido más esporádicas). Aquí
Englund la pasa bomba como el profesor distraído
que empieza a convertirse en uan especie de demonio
mutante y hambriento todo el tiempo. Al final hace chanchadas
de todo estilo (tal como Evil
Dead), y no dejan de tener su gracia. Y el canadiense
Matthews aparece sobre la hora para destrozar los monstruos
del título.
Jack Brooks, Monster Slayer es perdonable y
disfrutable porque tiene cierto encanto. Será
el tono exagerado que terminan de jugar los actores
con una cara completamente seria, o será que
el Jack Brooks del título es un tipo agradable
con unos ataques de cabreo que resultan cómicos...
pero hay algo en el ambiente que a uno lo pone con onda
para paladear al filme. Y, mientras esperamos la secuela
- que la va a haber -, les aconsejo que la alquilen.
Vale la pena. |