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TRAMA
: La negociación de un tesoro arquelógico con
el magnate chino Lao Che fracasa a causa de la traición de
éste, e Indiana Jones debe huir de China, siendo acompañado
por el pequeño Short Round y la cantante Willy Scott. Pero
Che ha saboteado el avión, y Jones y sus acompañantes
descienden forzosamente en la India, en un poblado donde son recibidos
y agasajados. Los lugareños piensan que Indiana viene a cumplir
una profecía, la de liberar a la villa del poder del mal
que se ha establecido en la zona y que ha culminado con el robo
de las piedras sagradas Shankara que protegía al pueblo y
el secuestro de todos los niños. Indiana Jones y su séquito
partirán al palacio Pankot, para descubrir que el regente
del lugar se encuentra bajo el poder de una tenebrosa secta que
realiza sacrificios humanos.
NOTA : como siempre, desarrollamos este sitio
desde fans hacia fans del buen cine. Por ello, se pueden mencionar
partes del film que pueden develar el final (spoilers), pero asumimos
a esta altura que los lectores han visto el film o se encuentran
familiarizados con la historia. |
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Indiana Jones y el Templo de la Perdición es la segunda
película de la saga iniciada en Los Cazadores del Arca Perdida.
Aunque la historia es una suerte de precuela (ubicada años
antes de las andanzas de Indy tras el Arca de la Alianza), temáticamente
no guarda ningún nexo con el film original, salvo el presentar
al mismo protagonista central.
Bastante se ha criticado a Indiana Jones y el Templo de la Perdición
por comparación con el film previo. Ciertamente Los Cazadores
del Arca Perdida es un film más sólido en ideas
y mejor construido narrativamente, donde el personaje se encontraba
al servicio de la historia. La idea de Lucas y Spielberg era relatar
una historia de aventuras a la antigua, realzada con la inventiva
y los efectos especiales de hoy, además de contar con todo
el misticismo que suponía la empresa de averiguar, encontrar
y rescatar el Arca de la Alianza. Comparado con ello, esta secuela
es más liviana y fue tildada de mediocre por la crítica
(mas allá de la impresionante respuesta del público),
de ser una simple montaña rusa al servicio de los efectos
especiales. Es injusto desmerecer a Indiana Jones y el Templo
de la Perdición; simplemente el tono de la aventura es
diferente, y ahora es la historia la que se encuentra al servicio
del personaje.
Si Los Cazadores ... homenajeaba el tono del viejo cine
de aventuras (como algunos filmes de Stewart Granger - Harry
Black y el Tigre, Las Minas del Rey Salomon), el Templo
de la Perdición homenajea a las versiones baratas de
los mismos: a los seriales. Era común que en los seriales
como los de la Republic, el héroe quedara en situaciones
de peligro extremo y escape imposible, pendientes a resolver en
la emisión siguiente (proyectada en la próxima semana).
Esto es lo que en inglés se le conoce como cliffhangers
(el héroe queda "colgado" de una situación);
y el Templo de la Perdición es una serie desenfrenada
de cliffhangers.
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Pero además de eso, el film adopta cierta estética
comic y busca explotar (y erigir) la figura de Indiana Jones
como mito cinematográfico. Hay numerosas escenas en que el
personaje se encuentra en pose, que están construidas como
la viñeta de una historieta. Sin ir más lejos, cuando
Shorty Round sube a la montaña a contarle novedades (no demasiado
trascendentes) a Indy, éste se para sobre un cielo nocturno
impecable con estrellas fugaces de fondo; cuando decide descansar
en el viaje en el avión rentado de Lao Che, inclinando su
sombrero; cuando ingresa en el cabaret de Lao Che, donde sólo
vemos su mano en la baranda; o, también, cuando Willy se
cae en el riachuelo y Jones se acerca en el lomo del elefante. Cada
fotograma es una estampa heroica. Uno puede decir que Spielberg
le ha tomado admiración y cariño a Indiana Jones,
y ha construido un film para los fans. Lo ha impregnado de manerismos
heroicos, de poses duras, lo explota como héroe. Incluso
esta concepción de comic se refleja en adosarle a
Shorty Round, el chico que lo acompaña en sus aventuras (un
sidekick, al estilo Robin de la historieta Batman,
o el niño que sigue a Dick Tracy en la historieta
del mismo nombre). En general uno ha visto decenas de films que
han intentado vender la estampa carismática del héroe,
y después que entra en acción esa imagen se desmorona
miserablemente (posiblemente por falta de talento en la dirección).
Los imitadores de Indy (como la versión moderna de Las
Minas del Rey Salomón con Richard Chamberlain) o Capitán
Sky y el Mundo del Mañana, por citar algunos ejemplos,
han intentado sin éxito que compremos un héroe que
después resulta anodino, sin carisma o poco heroico. Y hablo
de las frases, las posturas, la fotografía que se usa en
cada escena en donde está el personaje. Un ejemplo que se
me ocurre ahora de personaje que el director se esfuerza por presentar
en poses fashion, con frases filosas y una estética cuidada
- y que termina por cumplir la admiración que prometen que
obtendrán de la platea - es el Terminator
de James Cameron. O Neo en Matrix.
Pero si bien Indiana Jones y el Templo de la Perdición
están concebidos para el culto, no todo en el film funciona.
Las escenas de acción son magistrales (en especial, la secuencia
en la mina), pero los diálogos no son de lo mejor - este es
un momento interesante para pensar si las mejores películas
de George Lucas no son las escritas por Lawrence Kasdan; su ausencia
en el libreto se nota -. El blablablá entrecortado de
Shorty Round no es comprensible, no agrega demasiado y hasta a veces
es molesto. Si el personaje hablara normalmente o dijera algo interesante
sería mejor. Y el papel de Willy Scott es realmente terrible.
Está concebido como el prototipo de la rubia idiota, ajena
a los peligros que la rodean y preocupada por las uñas o la
estética (en oposición a la machona Marion del primer
film). Algunos de sus parlamentos son lamentables, pero termina por
resultar digerible gracias al ángel que posee Kate Capshaw
- en manos de otra actriz, posiblemente hubiera resultado abominable
y odiado por el público-. Harrison Ford explota todo su carisma
como Indy, y se nota que el elenco la pasa en grande con la historia.
Es más pasatista y menos profunda que Los Cazadores del
Arca Perdida. Sin embargo, es un entretenimiento sólido,
con Spielberg al máximo de su creatividad. El equipo regresaría
en una última entrega (hasta el momento) en Indiana Jones
y La Ultima Cruzada, un film mucho menos inspirado, y con un
reciclado de ideas de Los Cazadores ..., que empezaría
a demostrar que Steven Spielberg no sirve para filmar secuelas.
Los filmes de la saga de Indiana Jones son:
Los
Cazadores del Arca Perdida (1981), Indiana
Jones y el Templo de la Perdicion (1984), Indiana
Jones y la Ultima Cruzada (1989), e Indiana
Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (2008) |
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