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USA, 2004 : con las voces de
Craig T. Nelson (Bob Parr / Mr Increible), Holly Hunter (Helen Parr
/ Elastigirl), Spencer Lewis (Dash Parr), Sarah Vowell (Violet Parr),
Jason Lee (Buddy Pine / Syndrome), Samuel L. Jackson (Lucius Best
/ Frozone), Elizabeth Peña (Mirage), Brad Bird (Edna Mode)
Director - Brad Bird, Guión - Brad Bird, Musica - Michael
Giacchino |
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TRAMA : En una ciudad poblada de super
héroes, Bob Parr se desempeña bajo la personalidad secreta
de Mr. Increíble. Pero rescatando a un suicida termina siendo
demandado judicialmente por éste. La oleada de juicios es imparable,
con lo cual la ciudad decide ponerle fin a la era de los super héroes,
y los mismos terminan siendo reubicados con identidades secretas mediante
un programa federal, con la promesa de nunca más volver a utilizar
sus poderes. Parr se encuentra ahora casado con quien fuera Elastigirl,
y poseen tres hijos que también poseen habilidades especiales.
Con su viejo amigo Frozone cometen correrías nocturnas rescatando
personas, pero la vida no es la misma. Pero un día recibe una
singular oferta, donde una corporación le pagará una
cuantiosa suma de dinero con tal de liberar a una isla secreta de
numerosos robots prototipo que se han salido de control. Abandonando
su trabajo en una compañía de seguros, Mr. Increíble
vuelve a las andadas sin saber que todo es una trampa tendida por
un viejo némesis de su pasado como super héroe. |
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Los Increíbles es un producto de Pixar, la compañia
que incendió las pantallas en 1995 con Toy Story, demostrando
al mundo lo que se puede hacer con la animación digital en
el mundo de los cartoons.
En general todos los productos de Pixar son de muy buenos
para arriba; innovadores en lo técnico, espléndidamente
guionados, y con una dirección que roza la perfección.
Pero después de Toy Story 2 (1999) y Monsters Inc.
(2001), algo de mojo se les ha perdido a la compañía
digital. No es que los productos hayan bajado la calidad - por el
contrario, es difícil que Pixar produzca un filme
malo, y hasta ahora no ha sucedido -; pero hasta el 2001 todos sus
filmes funcionaban perfectamente para toda la familia. Adultos y
niños disfrutaban espléndidamente sus películas.
El tema es que a partir de Buscando a Nemo (2003) la Pixar
empezó a polarizar sus filmes. Y si Buscando a Nemo
es una aventura decididamente infantil, el filme siguiente - que
es el que nos ocupa - es completamente adulto.
No es que Los Increíbles contenga sangre ni nada
shockeante - si bien hay algunos personajes que mueren en el medio
-; hay que aclarar bien este punto. En Nemo, como espectador
me aburrí pero los niños la disfrutaron. En Los
Increíbles me enganché mucho más pero la
platea infantil terminaba por dormirse entre las largas escenas
de exposición hasta el momento de las explosiones y persecuciones.
Este es lo que podríamos llamar el dilema de las marcas
y vehículos fílmicos usados para una idea versus la
platea que busca como destinatario de dicho producto. Es un problema
similar al de 20.000
Leguas de Viaje Submarino - otro producto Disney que
sin duda aburre a la platea infantil, pero fascina a los adultos
-. Acá la presencia de Pixar, Disney y animación
computada suena a la misma tradición de Toy Story.
El tema es que el filme, por el contrario, es mucho mas denso y
rico en ideas que supera ampliamente lo que un público infantil
podría digerir.
Y es que si Los Increíbles hubiera sido filmado con
actores de carne hueso y escenarios reales, bien podría ser
una película de género enfocada a adultos. Con algunos
pequeños cambios éste debería haber sido el film
que Los 4 Fantásticos no fué (la película
de Tim Story es descomunalmente blanda y carente de interés);
los personajes prácticamente tiene los mismos poderes que la
familia Richards; la trama con los super robots desplegados en las
ciudades es más propio de la tira de la Marvel; e incluso
la tridimensionalidad e interacción de los personajes es millones
de años luz superior al decepcionante film del equipo fantástico.
Hasta Syndrome tiene más personalidad que el Dr. Doom.
Pero hay muchos guiños al género; el supuesto romanticismo
en el diseño artístico del film (autos, edificios,
mobiliarios parecen salidos de un catálogo de art deco,
o bien de las tiras animadas de Superman de los años
40); también toma un par de ideas de la historieta de culto
Watchmen donde en el futuro los super héroes están
proscriptos. Hay muchas ideas muy ricas en el film, y el guión
como la dirección - de Brad Bird, el creador de The Iron
Giant - son muy buenos. El tema es que el libreto se preocupa
mucho más en analizar las posibilidades de la situación
- la proscripción de los superhéroes, su vida familiar
en el anonimato, los lazos sentimentales - que en intentar alivianar
estos propósitos y darle más humor y ritmo. Para un
filme destinado a adolescentes y / o adultos funciona, para un film
infantil no. Obviamente cuando llegan las secuencias de acción
son descomunales - Pixar sigue exhibiendo su prodigioso manejo
de la técnica, que ningún estudio hasta ahora puede
igualar - y altamente entretenida, pero buena parte de la película
se empecina en el análisis introspectivo de la familia Parr.
Hay cierto desbalance que lastra al filme y hace que no todos los
públicos puedan apreciarlo (o disfrutarlo) por igual.
Sigue siendo un formidable film, pero sus aristas tienden más
a ser una película para fans de las historietas que para
todo el público. Es inteligente, está bien construido,
pero le falta la chispa que hacía que las películas
de Toy Story funcionaran para todos. |
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