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Si uno come caviar
en vez de hamburguesas, debería generar excremento
de mejor calidad. Esa es la conclusión
que yo saco luego de ver The Human Centipede
II (Full Sequence). En muchos aspectos
es un filme mas logrado que el original, con algunas
decisiones creativas acertadas y saturado de shocks
impresionantes que terminan por intimidar al espectador
- algo que no ocurría en absoluto con
la primera película -. Por contra, no
hay mucho más que eso. Es un catálogo
de cosas repulsivas que lo encajona de lleno en
el género de la porno tortura, como
si el único fin del show fuera provocar la
repulsión de la platea.
Es difícil catalogar al director y guionista
Tom Six. Yo creo que el tipo tiene talento, pero
no es muy bueno marcando límites o redondeando
sus propias ideas. Partamos de la base de que
la idea de crear un ciempiés humano - tal
como los presenta la película - es
una idiotez absoluta. Lo era en el primer
filme, lo sigue siendo en éste.
Y esa idiotez es la que arruina la secuela, aunque
parezca un contrasentido. Acá Six toma
un camino totalmente diferente y novedoso: no
se trata de un científico loco cometiendo
experimentos aberrantes, sino de un deficiente
mental que ha visto la primera película
y se ha obsesionado con desarrollar en la vida
real un engendro de esos - varios seres humanos
encadenados fisicamente a través de sus
aparatos digestivos, y mutilados de tal forma
que sólo pueden caminar a gatas como si
fuera un animal gigante -. A partir de allí
Six entra en una especie de metaficción
- al estilo de Scream
o La Ultima Pesadilla
de Freddy -, en donde algo creado por
el cine se vuelve real. Incluso Six tiene la brillante
ocurrencia de traer a una de las actrices de la
pelicula original (haciendo de ella misma), la
cual es engañada por el desquiciado protagonista
(quien se encuentra obsesionado con ella desde
que vió el filme) y termina siendo colocada
como la cabeza del ciempies humano. Otro punto
brillante es la reinterpretación del experimento,
que ahora es puramente sexual (y que, como concepto,
resulta mucho más coherente y fácil
de asimilar). Martin goza viendo todos esos
cuerpos desnudos enlazados entre sí, y
goza viendo como se transmiten entre si sus propias
heces y desperdicios. En el fondo todo esto
no es más que la materialización
de una fantasía escatológica.
Los puntos a favor se siguen acumulando, esta
vez con la elección del protagonista. El
aspecto de Laurence R. Harvey es impresionante
- es un obeso de ojos saltones y mirada completamente
enferma, como si fuera una versión ultra-degenerada
de Peter Lorre -, y gracias a él El
Ciempies Humano II (Secuencia Completa)
resulta efectiva. El tipo no duda en pasearse
en indecentes slips frente a cámara,
mostrando toda su obscena anatomía y dejando
una repulsiva huella mental en la mente del espectador.
Este sí que es un hombre con el cual
no querríamos estar ni un momento a solas.
Lamentablemente todo esto termina siendo desperdiciado
por la estupidez de la premisa. Vale decir: si
hubieran quitado al ciempies humano y hubieran
tratado a la historia como la crónica de
un desquiciado asesino serial, quizás Tom
Six hubiera podido dar a luz un clásico
al estilo de Henry,
Retrato de un Asesino. Las condiciones estaban
dadas - gran protagonista, impactantes ataques
del asesino, violencia extremadamente gráfica,
logrado clima de tensión -, pero Six
las arroja por la borda cuando llega a la última
media hora e insiste con abrochar - literalmente
- a doce personas juntas, fusionando la boca de
uno con el culo de otro.
El gore es extremadamente gráfico,
y eso que se trata de un filme rodado en blanco
y negro - sino, el almuerzo del mes pasado
ya habria salido a tomar la luz fuera de mi estómago
-. En un momento Martin decide martillar los dientes
de un tipo en primerísimo plano; en otro,
aplica una serie de masivas inyecciones de laxante
para provocar una explosión de caca
que salpica la cámara y lo pone en éxtasis;
incluso hay una bizarra secuencia en donde una
de las victimas (que estaba embarazada) logra
escapar, dando a luz a bordo del auto en que se
está fugando y pisando al bebe (que acaba
de parir) entre su pie y el acelerador. Oh
si; y éste es sólo un botón
de muestra de todas las atrocidades que tiene
reservadas The
Human Centipede II (Full Sequence).
El Ciempies Humano II (Secuencia Completa)
impacta, de eso no hay duda. También es
indiscutible que tiene su cuota de aciertos. Pero
no deja de ser una película hueca, simplemente
porque la historia carece de propósito.
Admito haber pasado 90 minutos shockeantes, pero
dudo que hayan sido 90 minutos entretenidos o
siquiera recomendables (aunque sea por curiosidad).
Si en otras ocasiones hablábamos de filmes
baratos y los comparábamos con hamburguesas,
The Human Centipede
II (Full Sequence) vendría
a ser la versión cinematográfica
de un picante taco mexicano, el cual no alimenta
pero tampoco pasa desapercibido, simplemente porque
quema e irrita todos los lugares por donde pasa. |