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Países Bajos, 2009 :
Dieter Laser (Dr. Heiter), Ashley C. Williams (Lindsay),
Ashlynn Yennie (Jenny), Akihiro Kitamura (Katsuro)
Director - Tom Six, Guión
- Tom Six
TRAMA : Lindsey y Jenny son
dos turistas americanas en viaje de vacaciones por Alemania.
Pero su auto se avería en un camino apartado
y, al salir a buscar ayuda, se extravían. Luego
de varias horas terminan en la casa del Dr. Heiter,
el que promete ayudarlas pero termina por drogarlas.
Las chicas se despiertan en el sótano de la mansión
del doctor, en donde Heiter le explica que las ha raptado
para experimentar con ellas (y con un joven asiático
que también ha secuestrado) y así poder
crear un "ciempiés humano": un siamés
creado quirúrgicamente, compuesto de tres seres
humanos unidos por sus sistemas digestivos - uno detrás
del otro -. Y ante el horror de las chicas y el muchacho,
el demente médico comienza a operar, creando
una de las horribles aberraciones jamás imaginadas
por el ser humano.
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(Le pido disculpas a los lectores por la cantidad de
francés que pueda emplear en la redacción
de esta review... pero es que no hay demasiadas maneras
de tratar el tema sin usar términos directos).
Permítanme comenzar contando una pequeña
anécdota. Hace unos años yo trabajaba
como empleado administrativo en una librería,
y teníamos un jefe de personal muy jodón,
que solía aprovechar la ausencia de los dueños
para practicar su hobby favorito, que era tomar el diario,
pispear el rubro 59, y empezar a llamar por teléfono
a los saunas y prostíbulos para pedir cotización
por sus servicios. Era algo así como tener
una linea hot pero gratuita. Y me acuerdo un día
en que llamó a un sauna y, mientras preguntaba
el minucioso detalle de tal o cual servicio, se trabó
y terminó por preguntar si las chicas le harían
un servicio "bucoanal" (en realidad
quería preguntar otra cosa más standard,
pero el término fue lo primero que se le ocurrió).
La mujer del otro lado de la línea (obviamente
acostumbrada a todo) no sólo se lo cotizó,
sino que le empezó a inventar las características
del servicio con lujo de detalles mientras todos en
la oficina nos desparramábamos de risa.
El Cienpiés Humano (Primera Secuencia)
es una experiencia cinematográfica bucoanal.
No sólo por la naturaleza de la criatura de marras
sino porque empieza bien y termina para la mier...
Debo felicitar de todo corazón al director
y guionista Tom Six por todo el revuelo y la inteligente
campaña boca a boca que ha armado en torno al
filme, lo que lo hace parecer más atroz y bizarro
de lo que realmente es. Uno lee las críticas
que refrendan con letras mayúsculas de que se
trata de una experiencia muy fuerte, no apta para estómagos
débiles, ... y un montón de idioteces
más. O yo ví la película
equivocada, o esta gente jamás fue al cine.
De ninguna manera The Human Centipede es una
experiencia revulsiva como El Mas Allá,
Canibal Holocausto, o siquiera como la secuencia
de Salo, los 120 Días de Sodoma en donde
Pier Paolo Pasolini mostraba a un personaje forzando
a una chica a comer excremento con una cucharita.
Por el contrario, cuando la criatura queda formada,
despierta más risa que horror; es como si
tres personas hubieran participado en una orgía
y hubieran quedado abotonadas oralmente de alguna manera
bizarra.
La primera parte no deja de ser un cliché tras
otro. Turistas americanos perdidos en Europa que llegan
a la casa de un perverso, el que las atrapa y empieza
a experimentar con ellas (obvio que Six se ha aprendido
de memoria Hostel). Eso no quita
de que haya momentos en que el filme tire un par de chistes
de humor negro como para demostrar de que el director
es lo bastante inteligente como para no tomarse demasiado
en serio semejante argumento idiota. Que el demente
doctor Heiter había experimentado antes, creando
un ciempiés perruno (con tres Rottweiller!),
y que después el Fido mutante se le murió
y lo enterró en el jardín con una lápida
que dice "mi amado perro triple" es sólo
una de esas joyitas. Y es que en realidad uno tiene la
secreta esperanza de que el filme tome algún camino
de ese estilo, con un humor retorcido y extravagante,
como una versión fumada de Re-Animator
o algo similar - la interpretación de Dieter Laser
como el científico loco de turno es excelente y
da con el tono justo que requiere la película -.
El problema es la criatura en sí, que aparece
en plena mitad del filme, y que es decepcionante. Cuando
uno piensa en un ciempiés humano (disculpen,
eso es algo en lo que pienso todos los días!)
imagina algo mucho más aberrante y tortuoso,
como cabezas seccionadas, gente unida por sus troncos,
una sola persona muy larga y con seis brazos y piernas,
etc. No en tres tipos que se besan el trasero, usan
pañal, y parecen la fantasía fetichista
de cualquier aficionado a la coprofagia. Es tan
ridícula la puesta en práctica que, más
que horror, provoca risa. El asiático queda en
la delantera y, en un MOMENTO DE ALTO IMPACTO EMOCIONAL,
le pide disculpas a las chicas de atrás porque
va a echarse un garco. Entre esa escena y la
de la operación (que cortan algo de piel y sacan
un par de dientes) es a todo lo que se reduce el shock
del filme.
Hasta ese momento The Human Centipede (First Sequence)
venía más o menos bien. El problema es
cuando Tom Six deja de imitar a Hostel
y a toneladas de filmes de científicos locos
perdidos en Europa y con acento extraño, y empieza
a probar un camino propio. El buen médico construyó
a la criatura como un simple reemplazo de su Rottweiller
triple (incluso quiere que el asiático y las
chicas le laman las botas o le alcancen el diario!),
lo cual es soberanamente idiota. Cuando estaban sueltos
o ahora que están unidos, el trío de victimas
tuvo numerosas oportunidades de escaparse o de vengarse
del doctor y no las aprovecharon. Está la remanida
visita policial a la casa del doctor - averiguando por
las chicas desaparecidas - en donde teóricamente
el suspenso crece. Y figura el obligatorio escape del
laboratorio en el momento menos pensado. Pero en donde
The Human Centipede (First Sequence) se hunde
más profundo que el Titanic, es con su final.
En el momento en que las víctimas tienen todo
para vengarse del científico, cometen idioteces
incalificables. Es un climax escrito para el tuje.
Sin dudas Tom Six va a ganar mucha plata con esto.
En Internet hace rato que se viene hablando de la película
(que sólo se puede ver en un servicio pay
per view on line). Hay muchos idiotas como yo
que van a ir a verla. Y sin dudas se va a convertir
en un filme de culto, simplemente porque su premisa
es bizarra. Pero ni siquiera es una película
potable: se termina por tomar demasiado en serio a sí
misma, carece de shock y el último acto es monumentalmente
idiota. Como el curro ya está hecho,
Six anunció proximamente The Human Centipede
(Full Sequence), con doce personas encadenadas del
trasero a la boca (o sea, un masivo ATM - ass
to mouth -, como dicen los yanquis). Y salvo que
invente algo mucho mejor que esto, dudo mucho de que
sea recomendable. |