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TRAMA : El Dr. Bruce Banner trabaja en secretas
investigaciones acerca de nanotecnología junto
con su ex-novia, la Dra. Betty Ross. La idea es que
nano organismos expuestos a radiación gama son
capaces de regenerar tejidos vivos. Pero ocurre un accidente,
y Bruce Banner se interpone en un estallido de rayos
gama mientras salva a un compañero del laboratorio.
Increíblemente Banner sobrevive, pero comienza
a sufrir transformaciones en su cuerpo, las que tienen
lugar cuando se enfurece y se termina por convertir
en un descomunal ser superpoderoso. Mientras tanto el
padre biológico de Bruce, el Dr. David Banner,
lo contacta y le informa de que él es fruto de
experimentos que ha realizado en su cuerpo, y que en
la gestación le han sido traspasados genéticamente.
Pero David Banner tiene ocultas intenciones para con
Bruce, ya que desea extraer el secreto de su poder y
asimilarlo, para poder desatar su venganza contra los
militares que le enviaron a prisión por 30 años
- entre ellos el general Ross, el padre de Betty - y
poder dominar el mundo.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Hulk (la mole) nació como The Incredible
Hulk en 1962 de la mano del patriarca de la Marvel,
Stan Lee, y el dibujante clásico del género
Jack Kirby. En sus inicios el origen y comportamiento
de la criatura era bastante diferentes. Hulk era gris,
se contagiaba gracias a una exposición de rayos
gamma que absorbía para proteger a su compañero
Rick Jones, y el monstruo sólo aparecía
al atardecer. De hecho se creaba una suerte de deuda de
Jones hacia Banner, que hacía que los dos se transformaran
en fugitivos de la justicia y que el joven ayudara al
científico en sus aventuras, amén de que
Hulk conservaba suficiente inteligencia de Bruce como
para razonar y hablar. Pero el comic no fue un éxito
y la serie se canceló tras seis entregas, después
de lo cual Hulk pasó a las huestes de héroes
secundarios de la Marvel como guest star en
otras tiras.
Recién en 1968 volvería a primer plano,
con tira propia, y con el color verde por todos conocido.
La tira se mantendría en producción hasta
el día de hoy pero, como suele suceder en el
mundo de los comics, degeneraría en todo tipo
de variantes disparatadas. Hulk tendría varias
personalidades que aparecen de acuerdo al humor de Banner
(Hulk unificado, Hulk salvaje, Hulk demonio, etc), y
por qué no, de acuerdo al humor de los guionistas
y directivos de turno de la Marvel según
el estado de las ventas. Así que Hulk fue capturado,
enviado a otros planetas, poseído por espíritus
demoníacos, relanzado como super héroe
y un sinfín de otros delirios. No es un tema
nuevo en el mundo de la historieta - la DC Comics
ha hecho dislates semejantes con su saga de Mundos
Infinitos donde cada personaje tiene multiples versiones
-.
La naturaleza de Hulk proviene de raíces muy
clásicas; es Jeckyll y Hyde mezclado con algo
de la bella y la bestia. Es un anti héroe y un
personaje trágico en todo sentido de la palabra,
lo que encuadra muy bien con el perfil habitual de la
Marvel. Pero a diferencia de otros super héroes
que reniegan de su condición (pero la pueden
controlar), en el caso de David Banner / Hulk lo suyo
es sencillamente una condena. No difiere mucho su naturaleza
de la de, por ejemplo, el Hombre Lobo, donde
el individuo se transforma más allá de
sus deseos y carece de control sobre su alter ego
.
Quizás por su naturaleza de anti héroe
es que el perfil de la historieta siguió, a partir
de 1968, una línea editorial antimilitarista
- el relanzamiento del personaje coincide con el recrudecimiento
de la guerra de Vietnam y el acaloramiento de los ánimos
públicos sobre el conflicto -, donde su antagonista
habitual es el General Thunderbolt Ross, el padre de
su ex novia Betty, y Hulk vivía combatiendo contra
el ejército americano que quería atraparlo.
La historieta probó ser exitosa y en 1977 terminó
por ser adaptada para la televisión en la popular
serie The Incredible Hulk (1977 - 1981), con
Bill Bixby como el Dr. Banner (renombrado como David)
y Lou Ferrigno como el gigante verde. A finales de los
setentas la Marvel andaba con problemas de fondos
y comenzó a licenciar de manera económica
los derechos cinematográficos sobre sus personajes,
lo que generó una oleada masiva de adaptaciones
mediocres (como la serie de Spiderman). The
Incredible Hulk resultó ser bastante aceptable
en cuanto a calidad y probó ser un éxito
en los ratings, si bien aquí el personaje era
mucho menos heroico y terminaba por ser una variante
de la clásica serie El Fugitivo (1963
- 1967), sin los super villanos de turno.
Pero después de la serie (y tres telefilmes que
siguieron) el personaje pasó a cuarteles de invierno
hasta que viniera el nuevo desembarco de la Marvel
en la pantalla grande a partir de Blade
(1998) y X-Men (2000), las que
terminaron siendo verdaderos tanques en la taquilla. Recién
para el 2003 se concretaría el proyecto, bajo la
inusitada dirección de Ang Lee.
Ang Lee es un director de cine arte de origen taiwanes
cuyo film previo fue el aclamado Wu Xia Crouching
Tiger, Hidden Dragon. Resulta sorprendente que Lee
hubiera elegido una película tan comercial como
Hulk como siguiente estamento de su carrera.
En general las incursiones en un género fantástico
de directores de cine arte son propiciadas por los estudios
como manera de inyectar aire fresco al material, y el
antecedente más notable es la sucesión
de directores que pasaron por la saga de Alien.
Acá Ang Lee parece haber nacido para el género,
ya que pergueña un film realmente original, añadiendo
numerosos elementos nuevos en lo visual y lo narrativo
a la clásica historia del monstruo verde. Gran
parte del film está concebido en forma de viñetas
de comic - lo mejor que se ha visto como adaptación
de un comic en sus propios términos desde la
dispar Dick Tracy (1990) -, y Lee le imprime
un ritmo envidiable a la trama.
Pero el mayor aporte de Lee es el darle una densidad
sicológica inusual a lo que debería ser
una trama pasatista. No es muy diferente del enfoque
siniestro usado por Tim Burton en Batman
(1989), donde los personajes poseen oscuras intenciones
y se termina por dar un enfoque casi forense de la mente
criminal. En particular el personaje de David Banner,
que resulta ser un villano absolutamente deleznable
y demente, capaz de realizar los peores sacrilegios
con tal de acceder a la verdad de sus experimentos.
El papel de Nick Nolte está formidablemente actuado,
en especial sobre su obsesión con su verdadero
hijo - Hulk - y su desprecio por David. Pocas
veces se ha visto un caracter tan nefasto en la pantalla
de un film de super héroes.
Aquí está Glenn Talbot, otrora lugarteniente
del general Ross en la historieta, y reciclado aquí
como el industrial malvado de turno, que también
se erige como otro personaje detestable. Y las relaciones
entre el general Ross y su hija están excelentemente
escritas, del mismo modo que las pesadillas que atormentan
a Bruce. Si uno se atiene al guión, uno claramente
podría argumentar que es el mejor filme de super
héroes de la historia, con una trama realmente
balanceada y profunda, villanos terribles y un héroe
a prueba de balas.
Pero lo que le quita mérito - sin rebajar la
calidad del filme - son dos cosas que le juegan en contra.
En primer lugar es el personaje de Bruce Banner, que
totalmente apático. No es problema de la interpretación
de Eric Bana, que es buena y que es un actor que ha
demostrado posteriormente tener capacidad de sobra para
manejar personajes dramáticos, sino que el libreto
lo transforma en un papel tan profundamente herido en
lo sicológico, tan reprimido y torturado que
no resulta de nuestra simpatía - es decididamente
un discapacitado en lo emocional, frío, aislado
y distante -. Sin duda cuando Hulk explota de furia
y arrasa todo, vuela miles de metros con cada salto,
y revolea helicópteros y tanques resulta disfrutable,
pero nunca la audiencia termina por estar enteramente
con él por una cuestión del hermetismo
con que está delineado su alter ego. El otro
inconveniente es Hulk mismo, que a pesar de su plasticidad
de movimientos, se ve absolutamente artificial. No es
un problema de presupuesto sino de la elección
artística de Lee para que se vea como un dibujo,
pero el personaje resulta tan irreal que es imposible
no pensar que es un CGI.
Sin dudas es un filme excelente, pero el problema es
que el personaje principal no termina por resultar interesar
a la platea simplemente porque es distante y, cuando
estalla en toda su furia, se ve simplemente falso. Es
cuestión de ver cuál será el enfoque
del nuevo director de la saga, Louis Leterrier, cuando
estrene en el 2008 la secuela The Incredible Hulk. |