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Canada / USA, 1981 :
Don Francks (Grimaldi / co piloto / barbaro), Caroline
Semple (chica), Richard Romanus (Harry Canyon), Al Waxman
(Rudnick), Harvey Atkin ( alien / asesino), John Candy
(sargento de policía / Dan / Den / robot), Glenis
Wootton Gross (prostituta), Marilyn Lightstone (prostituta
/ reina), Jackie Burroughs (Katherine), Martin Lavut (Ard),
August Schellenberg (Nort / Taarak), John Vernon (fiscal),
Eugene Levy (Sternn / reportero / Edsel) Director
- Gerald Potterton y otros, Guión - Dan O´Bannon,
Len Blum & Dan Goldberg |
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TRAMA : Un astronauta llega a la Tierra y le
trae de regalo un extraño meteorito a su hija.
Pero el meteoro cobra vida, matando a todos y enfrentándose
con la niña. El objeto dice llamarse el Loc-Nar,
y es la representación máxima del mal
en la galaxia. Inmediatamente le comienza a narrar a
la niña algunas de las desventuras que ha provocado
: así se suceden diversos segmentos como un adolescente
que es enviado por el Loc-Nar al otro extremo de la
galaxia y transformado en un formidable guerrero que
debe liberar a un planeta; un bombardero de la segunda
guerra mundial donde el Loc-Nar se aparece y convierte
a toda su tripulación muerta en zombies; un taxista
de la Nueva York del futuro, que se ve envuelto en una
conspiración para robar el preciado objeto; y
la historia de Taarna, la última de una raza
de guerreras y guardianes del universo, que deberá
acudir a combatir en un planeta a hordas de salvajes
bárbaros contagiados por la maldad del Loc-Nar.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Heavy Metal es un proyecto canadiense de animación
basado en el comic francés de culto Metal Hurlant.
Entre los rubros técnicos del film figuran varios
rostros conocidos como John Candy, John Vernon y Eugene
Levy en las voces, además de Ivan Reitman en el
rol de productor.
Por años, en la era previa al video VHS, Heavy
Metal se constituyó en un clásico
de culto de los viernes a la medianoche. Muchas salas
pequeñas sobrevivieron y proyectaron durante
años filmes como éste y como otros clásicos
por el estilo como Pink Floyd - The Wall o The
Rocky Horror Picture Show durante las trasnoches
de los viernes, siempre con enorme afluencia de público.
En gran parte el éxito se debió al carácter
adulto de los contenidos de los filmes mencionados -
lo que arrastraba un gran caudal de público adolescente
-, pero también (y no seamos ingenuos) por su
naturaleza lisérgica. Así como en su momento
pasó con 2001 - donde
buena parte del público se "dopaba"
y experimentaba con las imágenes del film como
si fuera un "viaje" -, los mismo ha pasado
con otras obras basadas en una fantasía exarcebada
y gran delirio visual.
Pero sería injusto restarle méritos a Heavy
Metal, calíficandolo como un film popular sólo
por la parte lisérgica de su público. En
todo caso, si bien no es una obra muy redonda - como todo
film por segmentos, éstos varían bastante
en cuanto a su calidad de argumento y dirección
-, tiene el mérito de haber roto barreras impuestas
por el prejuicio. Existen antecedentes en la animación
adulta como Felix the Cat de Ralph Bakshi, pero
en ningún caso llegó a la masividad (y el
status de culto) que supuso Heavy Metal. Uno incluso
podría arriesgar a decir que todo el animé
japones de los años 80 a esta parte le debe una
enorme influencia a este film de animación y, en
especial, a la apertura de puertas que marcó Heavy
Metal.
Los segmentos son dispares. En general la mayoría
de la imaginería visual es de culto - hay secuencias
enteras que bien podría ilustrar media docena
de posters colgados en el cuarto de cualquier adolescente
-. Pero a diferencia de otras películas similares
- p.ej. Barbarella -,
al menos aquí se le da una mayor substancia,
lo que no lo deja en un simple compilado de hermosas
imágenes.
La presentación es formidable, es un ejemplo
de delirio, con el astronauta llegando a la Tierra en
su Corvette lanzado desde el espacio, y desencadenando
el hilo central del film - el Loc-Nar, la esfera
que representa la maldad pura del universo -.. Pero
a partir de allí las historias que se siguen
van con altibajos. El segmento de Harry Canyon
- el taxista de la Nueva York del futuro - es la obvia
fuente que debe haber tomado Luc Besson para El Quinto
Elemento, pero tanto la animación como la
historia son algo desprolijas y sin demasiada substancia.
Del mismo modo, el segmento Den (con el adolescente
transformado en guerrero) está ok, pero no termina
de impresionar. Tanto éstos como Sternn
(el corrupto que está por ser enjuiciado en la
estación espacial) o el viaje de los aliens drogones
van de lo mediano a lo correcto, sin dejar mayor impresión
que una buena imaginería visual.
Donde el film logra sus mejores momentos son en las
secuencias escritas por Dan O´Bannon - el creador
de Alien -, que son el inicio y B-17,
y el segmento final escrito por Len Blum & Dan Goldberg
(Taarna). En esas secuencias en que el film se
toma en serio a sí mismo es donde consigue sus
mejores bazas.
Lo particularmente fascinante es la proliferación
de desnudos gratuitos, escenas de sexo y tripas a granel.
Desde el punto de vista del horror, las escenas de O´Bannon
son formidables y sorpresivas, pero lamentablemente
son muy breves. A lo sumo la escena final - el capítulo
de Taarna - dispone de una duración aceptable
como para darle profundidad a la historia que narra
y proveer algunos momentos de shock - como el combate
final de Taarna con el líder de los poseídos
por el Loc-Nar -. Aquí resulta obvia las influencias
de Robert E. Howard - el creador de Conan
- sobre el género. Uno podría decir que,
en todo caso, no deja de ser una fantasía masculina
sobre heroinas ligeras de ropas matando a diestra y
siniestra, pero al menos la silente guerrera posee suficiente
carisma para dejar una impresión memorable en
el público.
A pesar del paso del tiempo, Heavy Metal sigue
resultando fascinante, más allá de que
es una película muy despareja. Es posible que
esto suceda como suele pasar con otros filmes, por una
cuestión de nostalgia impregnada en la visión
del largometraje. En buena parte, los filmes de culto
lo son simplemente porque nos retrotraen una fotografía
de nuestra adolescencia, cuando pudimos verlos por primera
vez. Como cápsulas del tiempo, por 90 minutos
volvemos a revivir nuestra excitación adolescente
al ver a hermosas guerreras desnudas surcando los cielos
y destrozando demonios con su espada.
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