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Canada / USA, 1981 :
Don Francks (Grimaldi / co piloto / barbaro), Caroline Semple (chica), Richard
Romanus (Harry Canyon), Al Waxman (Rudnick), Harvey Atkin ( alien / asesino),
John Candy (sargento de policía / Dan / Den / robot), Glenis Wootton Gross
(prostituta), Marilyn Lightstone (prostituta / reina), Jackie Burroughs (Katherine),
Martin Lavut (Ard), August Schellenberg (Nort / Taarak), John Vernon (fiscal),
Eugene Levy (Sternn / reportero / Edsel) Director - Gerald Potterton
y otros, Guión - Dan O´Bannon, Len Blum & Dan Goldberg |
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Heavy Metal es un proyecto canadiense de animación basado
en el comic francés de culto Metal Hurlant. Entre los rubros técnicos
del film figuran varios rostros conocidos como John Candy, John Vernon y Eugene
Levy en las voces, además de Ivan Reitman en el rol de productor. Por
años, en la era previa al video VHS, Heavy Metal se constituyó
en un clásico de culto de los viernes a la medianoche. Muchas salas pequeñas
sobrevivieron y proyectaron durante años filmes como éste y como
otros clásicos por el estilo como Pink Floyd - The Wall o The
Rocky Horror Picture Show durante las trasnoches de los viernes, siempre con
enorme afluencia de público. En gran parte el éxito se debió
al carácter adulto de los contenidos de los filmes mencionados - lo que
arrastraba un gran caudal de público adolescente -, pero también
(y no seamos ingenuos) por su naturaleza lisérgica. Así como en
su momento pasó con 2001 - donde buena parte del
público se "dopaba" y experimentaba con las imágenes del
film como si fuera un "viaje" -, los mismo ha pasado con otras obras
basadas en una fantasía exarcebada y gran delirio visual.
Pero sería injusto restarle méritos a Heavy Metal, calíficandolo
como un film popular sólo por la parte lisérgica de su público.
En todo caso, si bien no es una obra muy redonda - como todo film por segmentos,
éstos varían bastante en cuanto a su calidad de argumento y dirección
-, tiene el mérito de haber roto barreras impuestas por el prejuicio. Existen
antecedentes en la animación adulta como Felix the Cat de Ralph
Bakshi, pero en ningún caso llegó a la masividad (y el status de
culto) que supuso Heavy Metal. Uno incluso podría arriesgar a decir
que todo el animé japones de los años 80 a esta parte le debe una
enorme influencia a este film de animación y, en especial, a la apertura
de puertas que marcó Heavy Metal.
Los segmentos son dispares. En general la mayoría de la imaginería
visual es de culto - hay secuencias enteras que bien podría ilustrar media
docena de posters colgados en el cuarto de cualquier adolescente -. Pero a diferencia
de otras películas similares - p.ej. Barbarella
-, al menos aquí se le da una mayor substancia, lo que no lo deja en un
simple compilado de hermosas imágenes.
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La presentación es formidable, es un ejemplo de delirio, con el astronauta
llegando a la Tierra en su Corvette lanzado desde el espacio, y desencadenando
el hilo central del film - el Loc-Nar, la esfera que representa la maldad
pura del universo -.. Pero a partir de allí las historias que se siguen
van con altibajos. El segmento de Harry Canyon - el taxista de la Nueva
York del futuro - es la obvia fuente que debe haber tomado Luc Besson para El
Quinto Elemento, pero tanto la animación como la historia son algo
desprolijas y sin demasiada substancia. Del mismo modo, el segmento Den
(con el adolescente transformado en guerrero) está ok, pero no termina
de impresionar. Tanto éstos como Sternn (el corrupto que está
por ser enjuiciado en la estación espacial) o el viaje de los aliens drogones
van de lo mediano a lo correcto, sin dejar mayor impresión que una buena
imaginería visual.
Donde el film logra sus mejores momentos son en las secuencias escritas por
Dan O´Bannon - el creador de Alien -, que son el inicio y B-17,
y el segmento final escrito por Len Blum & Dan Goldberg (Taarna). En
esas secuencias en que el film se toma en serio a sí mismo es donde consigue
sus mejores bazas.
Lo particularmente fascinante es la proliferación de desnudos gratuitos,
escenas de sexo y tripas a granel. Desde el punto de vista del horror, las escenas
de O´Bannon son formidables y sorpresivas, pero lamentablemente son muy
breves. A lo sumo la escena final - el capítulo de Taarna - dispone de
una duración aceptable como para darle profundidad a la historia que narra
y proveer algunos momentos de shock - como el combate final de Taarna con el líder
de los poseídos por el Loc-Nar -. Aquí resulta obvia las influencias
de Robert E. Howard - el creador de Conan
- sobre el género. Uno podría decir que, en todo caso, no deja de
ser una fantasía masculina sobre heroinas ligeras de ropas matando a diestra
y siniestra, pero al menos la silente guerrera posee suficiente carisma para dejar
una impresión memorable en el público.
A pesar del paso del tiempo, Heavy Metal sigue resultando fascinante,
más allá de que es una película muy despareja. Es posible
que esto suceda como suele pasar con otros filmes, por una cuestión de
nostalgia impregnada en la visión del largometraje. En buena parte, los
filmes de culto lo son simplemente porque nos retrotraen una fotografía
de nuestra adolescencia, cuando pudimos verlos por primera vez. Como cápsulas
del tiempo, por 90 minutos volvemos a revivir nuestra excitación adolescente
al ver a hermosas guerreras desnudas surcando los cielos y destrozando demonios
con su espada.
Heavy Metal (1981) es un film
de animación basado en el comic francés Metal Hurlant - Heavy
Metal 2000 es su secuela |
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