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USA, 1963 : Julie Harris (Eleanor
Lance), Claire Bloom (Theodora), Richard Johnson (Dr John
Markway), Russ Tamblyn (Luke Sanderson), Lois Maxwell
(Grace Markway), Rosalie Crutchley (Sra Dudley)
Director - Robert Wise, Guión
- Nelson Gidding, basado en la novela The Haunting
of Hill House de Shirley Jackson
TRAMA : La mansión Hill
- que perteneciera a la familia Crain - ha permanecido
cerrada durante años. Debido a su trágico
historial de desgracias, la mansión ha ganado
la fama de estar embrujada. El investigador paranormal
John Markway decide realizar una pesquisa acerca de
la veracidad de los rumores, contando con la ayuda de
dos mujeres con experiencias paranormales, las que le
pueden asistir a develar los misterios de la misma.
Pero Eleanor Lance, quien se encuentra visiblemente
perturbada al momento de llegar a la mansión,
comienza a percibir una presencia indeseable y fantasmal
que la desea a ella. Y ahora, poco a poco, Eleanor está
cayendo bajo las garras del espíritu que posee
la mansión Hill.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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La Mansión Encantada (The Haunting)
es uno de los tantos clásicos que Robert Wise -
La Novicia Rebelde, Amor Sin Barreras, Viaje
a las Estrellas: La Película ... y la lista
sigue - dirigió en su brillante carrera. Y sin
dudas es un ejemplo perfecto de cómo se puede hacer
cine de terror de gran calidad sin sangre ni tripas.
Aqui Wise aplica recetas e influencias de su mentor,
Val Lewton, pero con un grado aún mayor de maestría.
Es un film que no ha perdido nada de impacto a pesar
de sus más de 40 años de antigüedad,
fundamentalmente porque explota los temores inconscientes
que nos afectan a todos - las casas vacías, la
oscuridad, los ruidos en las tinieblas -.
A decir verdad, The Haunting es un relato standard
de fantasmas que utiliza un enfoque realmente extraño.
Mientras que lo usual es investigar los orígenes
de los habitantes previos de la mansión hasta
develar una verdad oculta (como Legend
of Hell House), aquí se centra en el proceso
de desmoronamiento de la protagonista bajo las garras
de las presencias sobrenaturales. Vale decir, no hay
héroes en esta historia sino que, por el contrario,
termina todo mal (como suelen hacerlo los filmes memorables).
Lo particular es que la protagonista es una persona
realmente enajenada, la cual no despierta ningún
tipo de simpatía con el público - en realidad
lo que termina por fascinar es todo el proceso de deterioro
que sufre Eleanor durante su estadía -.
Pero a decir verdad, The Haunting termina por
camuflar - bajo su historia de fantasmas - toda una
alegoría sexual y de decadencia sicológica
de la protagonista. Si uno se atiene a la linealidad
del relato verá que hay cosas que no tienen sentido
- Eleanor es una persona notablemente perturbada desde
el vamos, y es imposible catalogarla como una especialista
en el tema; la función de Theo y Eleanor nunca
está del todo esclarecida, y en realidad la troupe
que se queda en la mansión Hill está compuesta
de caracteres bizarros -. Una interpretación
válida es que lo que la audiencia termina por
asistir es al tratamiento sicológico de Eleanor
en su estadíos extremos y finales: Markway sería
el sicólogo, y el resto vendrían a ser
asistentes o pacientes. Uno puede percibir que hay algo
que la trama está camuflando, desde el momento
en que cada acontencimiento sobrenatural tiene por protagonista
o está relacionado con Eleanor y con algún
momento de tensión emocional o sexual: los roces
con la lesbiana Theo, el enamoramiento con Markham (notable
en la escena en que el arpa suena sola, o en la secuencia
de la escalera en espiral), etc. Desde que todo resulta
ser alucinaciones de Eleanor, o de que Eleanor es una
paranoica esquizofrénica con poderes - que su
inconsciente provoca los sucesos; sino, ¿cómo
explicar el ataque de los fantasmas la misma noche que
la mujer de Markham llega a la mansión? -, uno
puede leer el libreto de distintas formas. En ese sentido,
The Haunting tendría más que ver
con Psicosis o directamente con Repulsión
de Polanski, en donde la protagonista también
veía el mundo distorsionado de manera infernal
en su propio departamento como fruto de una tensión
sexual reprimida.
Más allá de los subtextos, como film
de terror es notable. Wise sólo precisa la fotografía
blanco y negro, y algunos efectos en la banda de sonido
para crear secuencias espeluznantes. La mayoría
de tomas son bizarras, inclinadas o desde el piso, y
crean una sensación claustrofóbica. Y
algunas escenas son realmente memorables, como el fabuloso
ataque de las presencias al grupo mientras se encuentra
en la biblioteca, la secuencia en la escalera de caracol,
o la noche en vela que pasan Eleanor y Theo mientras
sienten gemidos tras las paredes.
La sutileza de Robert Wise es magistral. Es un filme
inteligente y sólido, y vale la pena compararlo
con la execrable remake de Jan de Bont de 1999,
que castra cualquier tipo de explicación alternativa,
convirtiéndola en un festival de CGI cuando lo
que la historia precisaba era sutileza. La mansión
inglesa que alquiló Wise es millones de veces
más siniestra y asfixiante que los colorinches
corredores palaciegos que exponía De Bont, amén
de que el holandés no tiene ni la milésima
parte del talento de Wise, y desde el vamos ni entendía
de lo que realmente trataba el relato. |