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TRAMA : Stuntman Mike es un peligroso sicópata
que acosa a las mujeres en la carretera a bordo de su
auto, un Chevy 70 especialmente preparado para acrobacias,
que lo considera "a prueba de muerte". Su
plan de acción es simple: se acerca a las mujeres
e intenta seducirlas con su carisma. Pero cuando es
rechazado, su mayor satisfacción perseguirlas
y estrellarlas con su poderoso coche. Mientras tanto,
Zoe y un grupo de amigas que trabajan en los staff técnicos
de los filmes de Hollywood se encuentran en la campiña
de vacaciones. Zoe quiere cumplir un viejo sueño:
manejar un Dodge Challenger similar al de la película
Vanishing Point. Pero cuando se encuentra probando el
auto en la carretera, Stuntman Mike se les lanza encima,
y súbitamente las vidas de las chicas se pone
en peligro.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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Grindhouse es el proyecto de un film doble que
se les ocurrió a Tarantino y Rodriguez mientras
veían un doble programa en video (Dragstrip
Girl y Rock All Night). A ambos directores
los une el amor al cine y pronto pusieron manos a la obra
para crear una película que homenajeara al cine
de variedades, filmes de clase B (y Z) que se exhibían
sin parar en las salas de barrio. Al proyecto se sumaron
amigos como Eli Roth - que aquí hace una graciosa
parodia de filmes slasher como Halloween
- y Rob Zombie entre otros, y el brainstorm creativo
resultó imparable. Prácticamente cada director
involucrado en el proyecto - fuera en los filmes principales
o en los falsos trailers - quedó prendido con la
idea y con la posibilidad de expandir la misma en secuelas,
e incluso montar los filmes completos que los cortos falsos
publicitaban.
Pero a pesar de todo el romanticismo (y el entusiasmo
juvenil), Grindhouse terminó siendo un
fracaso, cayendo en una temporada atiborrada de tanques
en la taquilla (Spiderman
3, Transformers,
Shrek 3, Piratas
del Caribe: En El Fin del Mundo, etc), con lo cual
no recuperó ni la mitad de los 53 millones de
dólares de presupuesto, y Dimension Films
decidió partir el film en dos para su estreno
en mercados internacionales, algo que hasta ahora ha
dado resultados inciertos. Las causas del fracaso de
Grindhouse deben verse en que, por su naturaleza,
es un film de culto - y por lo tanto, de minorías
-. Otra razón puede achacarse al público
norteamericano que es un completo ignorante (mucha gente
se iba del cine ni bien terminaba Planet
Terror, sin esperar al film de Tarantino). La crítica
la alabó en su mayoría. Pero comercialmente
terminó por ser un fracaso.
Uno puede tomar posiciones respecto a por qué
Grindhouse no tuvo éxito, y decir que
fue una película incomprendida. Pero la realidad
es que se trata de una película demasiado larga,
con cosas brillantes pero también enormes fallas.
Obviamente cuando llega la acción es enormemente
entretenida, pero la misma es precedida de demasiados
tiempos muertos (o no muy interesantes). Uno puede dirigir
un film pulp de manera espectacular, como los
westerns de Sergio Leone. Robert Rodriguez parecía
en un momento ser el heredero de Leone; pero su Planet
Terror es bastante tímido - hasta el clímax
-, sin definirse entre la sátira o seguir las
reglas del genero. Y mientras que Planet Terror
es un homenaje, lo que intenta hacer Tarantino en Death
Proof es sencillamente reinventar el género.
Pero al igual que el episodio de Rodriguez, sigue siendo
una película muy despareja.
La verdad es que el comienzo de Death Proof es
eternamente aburrido. Pareciera que los engranajes de
Tarantino se hubieran oxidado, porque la primer parte
- la historia de Mariposa y Jungle Julia - es descomunalmente
plomiza. No dicen nada interesante, no hacen nada interesante,
no nos interesan en absoluto. Los diálogos son
malos y las actuaciones chatas. Por un momento Tarantino
parece seguir los mismos pasos de Rodríguez - están
obsesionados con su chiste nerd de los carretes
perdidos, el negativo rayado, etc -, que se olvidan de
hacer las cosas interesantes. Además las actrices
son malas; y las cosas cambian recién cuando aparecen
Stuntman Mike (Kurt Russell) y Rose McGowan. Si la historia
de Mariposa es el McGuffin, está demasiada estirada.
Cuando Russell entra en escena, uno empieza a darse
cuenta que la calidad del filme depende del actor que
dispara los diálogos. Russell es agradable, carismático,
gracioso. Hasta Rose McGowan, en un papel menor, es
disfrutable. Y ahí se ve que Tarantino en realidad
estaba estirando las cosas hasta este momento - quizás
demasiado -. Ahora sí los díalogos suenan
a puro Tarantino. En el medio se cruzan personajes del
film anterior (Planet
Terror), como el sheriff McGraw, que es un habitué
en filmes de uno y otro director (como Desde el Crepúsculo
al Amanecer y Kill Bill),
como un gigantesco universo virtual.
De pronto el film pasa de una inmovilidad absoluta
(casi comatosa) a una sobredosis de adrenalina, desde
el momento en que Pam y Stuntman Mike se suben al Chevy.
Y terminada la escena, la aparición del grupo
de chicas (liderada por Zoe Bell, que es una stuntwoman
de la vida real y que dobló a Uma Thurman en
Kill Bill) le pone mucha
actitud a un film que venía mal. La escena en
la mesa del bar es casi un calco de Reservoir Dogs.
Y pronto nos damos cuenta que las chicas no son mujeres
comunes y corrientes. En especial Zoe y Kim, que las
une la pasion por la adrenalina en la carretera.
Las referencias pop están a la orden
del día. La obsesión por Zoe de conducir
el Dodge Challenger 1970 similar al que usaba
Barry Newman en Vanishing
Point es espectacular. No sólo es uno de
los más populares muscle car de la historia
del cine, sino que también representa un mito
- el auto blanco, un coche para idealistas -. Cuando
Stuntman Mike decide atacarlas - a bordo de otro auto
mitico, el Dodge Charger, similar al usado en
Bullitt y en otros tantos
filmes -, es una batalla entre el bien y el mal. Tarantino
ha digerido enormes dosis de secuencias automovilísticas
del cine - como en Bullitt, no hay música,
sólo se escucha el rugido de los motores -, y
brinda una de las mejores escenas que haya visto hasta
ahora.
El problema de Death Proof es precisamente el
final. Hay filmes en que el pasaje de victima a victimario
es mejor implementado - sino, vean Deliverance
-. Pero acá las chicas, que hasta hace un rato
gritaban, pasan a la ofensiva de una manera increíble
- ¿la sobrecarga de adrenalina? -. Digamos
que hasta acá Tarantino se había ido alejando
de satirizar al género y estaba filmando una
cinta que se mantenía en sus propios pies, a
pura tensión y adrenalina. Pero los últimos
cambios de tono suenan algo abruptos y el final es decididamente
anticlimático - en lo mejor aparecen directamente
los créditos del film -. No es una trama que
haya quedado bien redondeada sino parece un guión
sin terminar porque a Tarantino se le secó la
tinta de la máquina de escribir.
Death Proof me resultó algo más
satisfactoria que Planet Terror. Los primeros
40 minutos son mortalmente pesados, después va
a mil por hora y termina por estrellarse contra una
pared. Como entretenimiento es realmente muy bueno,
pero aún para el nivel de delirio que supone
el género que homenajea, es inconsistente. Reitero:
no pido coherencia, pero si que las ideas se redondeen
y que se mantengan cierto ritmo que resulte interesante.
El resultado es dispar, pero siempre sigue siendo mejor
por encima de la media.
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