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Para los años 70 la saga de Godzilla había iniciado una pronunciada
pendiente creativa. En un intento por aggiornar al personaje, la Toho
decidió acercarla al público infantil, lo que terminó por
hundir a la serie y marcaría el fin de la etapa Showa. Uno de los
principales responsables es el director Jun Fukuda, seudo heredero del sillón
que había dejado vacante Ishiro Honda unos años antes.
Entre los directores que se alternaron en la era post Honda, cabe destacar
a Yoshimitsu Banno. Es realmente difícil calificar a Banno por Godzilla
vs Hedorah - es su única entrada en la serie hasta la rehabilitación
que le llegaría en el presente año, con la versión próxima
a filmar del gigante verde para IMAX -. El hombre tiene ideas, es novedoso,
y el film es mucho más potable que entradas anteriores y posteriores de
la saga. Pero a su vez es un filme extremadamente bizarro: por momentos se dirige
al público infantil con un mensaje ecologista, y por otro lado es increíblemente
violento, con matanzas en serie, heridas y quemaduras expuestas de modo bien gráfico.
Es una impresionante bolsa de gatos.
Es un filme de Godzilla bastante diferente al habitual. Hay una investigación
científica, hay cierto suspenso en descubrir al nuevo monstruo, y de hecho
la criatura tiene unas cuantas particularidades que le dan una personalidad bastante
fuerte. Estéticamente el bicho está horriblemente diseñado
- es una gigantesca alfombra negra, y pareciera que quienes diseñan los
trajes se hubieran tomado unas copas de más la noche anterior -, lo cual
es una lástima porque un traje más atemorizante hubiera sido memorable.
Y esto se debe a que las apariciones del monstruo tienen su impacto - aún
para un filme de Godzilla -: las partes que se desprenden de su cuerpo toman vida,
es extremadamente tóxico al contacto, y produce unas emanaciones de ácido
sulfúrico que queman horriblemente a la gente. Incluso en una de sus primeras
escenas se sube encima de una fábrica y comienza a absorber el humo negro
de las chimeneas. Si no fuera por su apariencia idiota y su falta de movilidad,
sería un villano memorable.
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Lo que desprende Hedorah es una sensación de amenaza que pocos monstruos
de la saga lo han dado. En un momento, una de sus partes se desprende y cae dentro
de una discoteca, donde comienza a tomar vida y a amenazar a los jovenes que están
en el local. Es un momento que parece extractado de Blob, la Mancha Voraz
que de un filme de la Toho. Quizás por una cuestión de mesura
del director, la masa decide retirarse de la disco pero en otro filme hubiera
generado una sangrienta matanza.
La investigación científica está bastante bien - al menos
no están las pavadas de las seudo civilizaciones extraterrestres que siempre
quieren conquistar la Tierra -, aunque cuando llega la hora de la teoría
se termina por concluír cualquier disparate, desde que es un mineral viviente
hasta que es una espora del espacio exterior que mutó por los desechos
tóxicos - algo añadido por los estudios americanos, que a su vez
insertaron algunos dibujos animados que simbolizan los sueños del hijo
del científico y calzan bastante bien en el argumento -. Es precisamente
este personaje - Toshie Yano - el que la da un filo más amargo del que
parece al film, con fantasías y poemas acerca de Godzilla, la polución
y la bomba atómica. Considerando las idioteces vistas hasta ese momento
en la serie, es un tono bastante serio e imprevisto.
Pero si una analiza en profundidad, en realidad Godzilla vs Hedorah
es una remake del Godzilla 1954. La bomba atómica
pasó a ser la polución, el lugar de Godzilla lo toma Hedorah, y
si se quiere, Godzilla pasa a ser un seudo Dios defensor del Japón (o un
equivalente animado de la bomba de oxígeno; la única arma que puede
detener a la nueva criatura). Esto no quita que haya momentos bobos, como Godzilla
volando de espaldas impulsado por su aliento radiactivo, pero el 90% del filme
se toma bastante en serio a sí mismo y consigue sus momentos. Prefiero
un film así antes que cualquier idiotez de Fukuda.
No era una mala política que Godzilla ahora pasara a ser el miembro
más grande de Greenpeace; no es un mal tono para un filme para niños
y con alguna moraleja. Era mucho mejor que las luchas de catch con monstruos rídiculos
insertados en tramas horriblemente malas. Incluso Banno se toma un par de atrevimientos:
hay una presentación que parece tomar el estilo de títulos de los
filmes de James Bond, hay algunas canciones, y en general la película
exhibe un presupuesto bastante respetable. Banno se entusiasmó con su producto
y se dedicó a desarrollar una secuela, pero los productores de la Toho
creyeron que había arruinado la saga y le sacaron la posta de las manos.
El siguiente film es Godzilla vs Gigan, con
lo cual saltaron de la sartén para caer en el fuego.
Los filmes de la saga de Godzilla son: Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955), King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son of Godzilla (1968),
Destroy All Monsters (1968), Godzilla’s Revenge (1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror of Mechagodzilla (1976), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra (1992), Godzilla vs Mechagodzilla (1993), Godzilla vs
Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack (2001),
Godzilla Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión americana
dirigida por Roland Emmerich |
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