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King Kong es el padre del cine de monstruos y data de 1933. Pero el género
recién tomaría auge a partir de la producción americana de
los 50 llamada The Beast from 20.000 Fathoms. Principalmente porque exponía
a los monstruos como producto del poder atómico, y no tardaría su
temática en repercutir en Japón (victimas reales del holocausto
nuclear), donde desatarían en 1954 a Godzila.
Si bien su llegada al género es tardía, Godzila es el exponente
más popular del tema, e impulsaría el desarrollo de toda una corriente
cinematográfica con casi 30 secuelas en su haber que llegan hasta nuestros
días, amén de infinidad de imitadores. Si bien en la filmografía
japonesa no son raras las sagas que se cuentan por decenas, sólo Godzila
se erige como la serie nipona más popular a nivel mundial, compitiendo
en longevidad con otras mainstream como, por ejemplo, James Bond.
Es interesante observar que a lo largo de su vasta cinematografía, la
saga de Godzila tiene tres etapas bien marcadas. Muchas veces se las identifica
por las características del diseño del traje del monstruo, pero
las etapas también indican las fases creativas y artísticas por
las cuales pasó el personaje. Se denomina la serie Showa al período
que va desde la Godzila original de 1954 hasta
El Terror de Mechagodzila de 1975. La serie Heisei abarca desde
Godzila 1985 hasta Godzila versus Destroyer de 1995; y la serie
Millenium cubre desde Godzila 2000 hasta
Godzila : Final Wars del 2004. Obviamente,
el film de Roland Emmerich queda fuera de estos períodos.
La etapa Showa es la inicial, y también la de la decadencia.
Desde 1954, Godzila evoluciona de ser el terror atómico a transformarse
en el defensor del Japón, y culminando por convertirse en un patético
y ridículo monigote propio de las matinés infantiles. En la serie
Heisei se intenta recuperar cierta dignidad y la imagen del Godzila
destructor, apelando a remakes y nuevas tramas más respetuosas del material
original, pero con cierta respuesta tibia del público. Y recién
después del desastre de Emmerich de 1998, cuando la Toho recupera
el control del personaje, hay un intento serio de evolución creativa, de
expandir las bases que había dejado Ishiro Honda en los 50 y 60.
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Pero el final de la etapa Showa de la mano del director Jun Fukuda es,
simplemente, terrible. Y Godzila vs Megalon se puede considerar como el
punto más bajo de toda la filmografía del gigante verde. Lo cual
ya es mucho decir, teniendo en cuenta que hablamos de tipos enfundados en trajes
de goma de dinosaurios mutantes destruyendo maquetas de cartón durante
50 años. Pero las películas de Godzila funcionan en otro
nivel diferente al de los valores cinematográficos tradicionales; son filmes
clase Z, pero que siempre resultan entretenidos de ver, y eso explica la popularidad
que ha mantenido viva la serie durante tanto tiempo.
Y si bien siempre resulta un placer culpable ver a multitudes corriendo y señalando
a un monstruo gigante pisando maquetas, lo cierto es que hay ciertas rutinas que
deben seguirse para que un film sea medianamente entretenido. Al igual que los
filmes de James Bond, las películas de Godzila han creado
sus propias recetas, y es lo que el público espera ver en pantalla cada
vez que acude al cine. No importa lo descerebrado de los argumentos, uno espera
la aparición de los monstruos, algunas destrucciones masivas sin sangre,
algunos giros imprevistos, y la gran pelea final of course.
Pero Godzilla vs Megalon se ve como el pariente idiota de la familia, denotando
una escasez de presupuesto y creatividad inusual para esta clase de films. Hay
varios gruesos errores que lastran la película. Primero, la gran cantidad
de relleno que tiene el film hasta la aparición de los monstruos. Las idas
y venidas entre científicos y agentes seatopianos por el control del robot
Jet Jaguar resultan eternas, y están filmadas sin nervio alguno. Hay una
triste persecución de autos protagonizada por un Volkswagen y un Fiat 850,
digna de olvido. Y Godzila recién hace acto de presencia a la hora de comenzado
el film. Segundo, la pobreza de medios que resulta evidente. Los escenarios están
acotados a dos o tres locaciones, y hay un espíritu más próximo
al de un telefilm que al de una película de la gran pantalla, además
de insertar mucho material de stock de cintas anteriores de Godzila (el monstruo
cambia, según el plano, de apariencia física - claro, en películas
previas se usaban trajes distintos !! -). Tercero, por el bizarro diseño
de robots y creaturas. Evidentemente Jet Jaguar está moldeado sobre la
base del éxito de la TV Ultraman (incluso
puede cambiar de tamaño y crecer hasta la altura de Megalon, por ejemplo),
pero el diseño es insípido, sin hablar de los trajes de Megalon
(una cucaracha gigante con taladros como brazos), Gaigan y, especialmente, Godzila.
Si bien es cierto que el traje original es una mezcla de dinosaurio e iguana con
una cabeza de dragón de desfile, el diseño en este film se ve horrendo
y ridículo. Se podría decir que algunos episodios de los Power
Rangers se ven como superproducciones comparados con Godzila vs Megalon,
en cuanto a trajes y combates. Cuarto, es la falta de seriedad en todo el tema.
Uno no pide que sea Bergman, pero al menos que sea fiel a sus orígenes.
Pero cuando los monstruos se saludan chocando puños, Megalon anda a los
saltitos, Godzila y Jet Jaguar se abrazan, y las peleas incluyen ridículas
patadas voladoras (como la de Godzila, apoyado sobre su cola), uno termina por
ver una gigantesca versión de Titanes en el Ring, pero con tipos
enfundados en disfraces baratos. Lejísimo quedó atrás cuando
Godzila aplastaba personas, vehículos y edificios, se movía
a 10 km por hora y era un monstruo gigante que infundía miedo.
Godzila seguiría su penoso descenso de calidad de la mano de
Fukuda en un par de filmes más, y entraría en un letargo de 10 años.
Pero Toho terminaría por reflotar a su héroe más popular
en la excelente Godzilla 1985, recuperando su fase más famosa :
la siniestra
Los filmes de la saga de Godzilla son: Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955), King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son of Godzilla (1968),
Destroy All Monsters (1968), Godzilla’s Revenge (1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror of Mechagodzilla (1976), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra (1992), Godzilla vs Mechagodzilla (1993), Godzilla vs
Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack (2001),
Godzilla Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión americana
dirigida por Roland Emmerich |
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