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Godzila no es cine arte, pero en general es una fuente espectacular de
entretenimiento. Es una serie que se inició en 1954
como una suerte de amarga reflexión sobre el bombardeo atómico de
1945, pero después perdió esa formalidad hasta transformarse en
un show de masas adolescente. Con el correr de los años, la serie fue perdiendo
brillo, llegando al límite de los ridículo con Godzila
Vs Megalon en 1973. Lo cual es decir demasiado para un film basado en personas
enfundadas en trajes de goma y destrozando maquetas de cartón. Pero si
bien es cierto que cinematográficamente los filmes de Godzila son
bizarros, en su gran mayoría resultan ampliamente entretenidos. Ha generado
una gran masa de seguidores más allá de su Japón natal, son
filmes aptos para toda la familia, y - si bien gran parte de sus argumentos son
delirantes - realizan una serie de rutinas que resultan satisfactorias para la
mayoría de los espectadores. Es cine catástrofe sin sangre y sin
malos actores ni terribles diálogos.
En general, la evolución de Godzila tiene que ver con las épocas
y los creativos detrás de cámaras. En un momento siguió a
toda una corriente de monstruos sesentistas como una sci fi clase B - que
nunca dejó de serlo -, después se probó como espectáculo
infantil, y alrededor de los 80 se intentó recuperar cierta dignidad con
remakes camufladas. Pero ya para esa altura, Godzila era fenómeno
de culto. El tema es ver qué se puede contar - que resulte fresco - después
de 28 filmes y 50 años en pantalla.
Salvando el lapsus de la desastrosa versión 98 americana, Godzila regresa
a Japón en el nuevo mileno con la Toho timoneando la excelente Godzilla
2000. Es una nueva etapa del personaje. Resulta claro que, avecinándose
el siglo XXI, hay que encontrar nuevos rumbos para el gigante verde. Y creo que
la Toho lo ha encontrado, dando cierto aire comic a la serie. Hay
guiones más evolucionados, mejor desarrollo de personajes, y no se trata
simplemente de correr y señalar al monstruo, sino que hay una trama más
elaborada. Eso no quita que se reciclen temas de filmes anteriores, pero decididamente
los últimos filmes de Godzila mezclan elementos tanto del Cyberpunk
como del Manga, cuando no tomando cosas de la cinematografía americana.
Además, son filmes realizados con mejor presupuesto, con cuidadas puestas
en escena y con efectos especiales profesionales. Si Godzilla 2000 era
un gran relanzamiento de la serie, Godzilla : Final Wars es (dentro del
limitado conocimiento de la saga que posee quien escribe estas lineas, debido
principalmente a la ausencia de videos del género en estas pampas) el clímax
de esta última etapa.
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Final Wars es sin duda lo mejor de Godzila que uno ha visto en los últimos
años. Gran parte se debe a su director Ryuhei Kitamura, autor de filmes
como Versus. Toda la última camada de producciones de la Toho
se basa en directores ajenos al género, y eso le da nuevo aire a la serie.
Ciertamente hay cosas de relleno, para abaratar el presupuesto, como es toda la
trama de las intrigas entre mutantes y Xilianos, pero no deja de ser entretenida.
La primera hora - salvo algunas esporádicas apariciones de los monstruos
- es netamente basada en intrigas y peleas entre humanos, con secuencias de acción
filmadas en gran forma. Lo único que puede reprochársele a Kitamura
es la clonación de ciertas poses a lo Matrix
en los combates - el uso del bullet time, los tiroteos en pose, o incluso
cuando Ozaki asume poderes y detiene las balas en el aire, al mejor estilo Neo
-, pero el ritmo es tan ágil y bien dirigido, que no aburre ni marea. Kitamura
mantiene siempre las cosas en movimiento, sin que haya largos discursos explicativos
que duren más de dos minutos, ni lo plaga de cortes de edición tipo
MTV o Michael Bay. La trama en esos momentos suena bastante lógica
dentro de sus reglas, y resulta entretenido sin caer en lo ridículo.
Otro tema distinto es la hora restante, cuando los monstruos hacen su aparición
en escena. Como el film fue producido para el 50 aniversario de la serie, hay
cameos de todo estilo, desde Mothra hasta Gigan, pasando por el infame hijo de
Godzila - Minya - que, al menos, no posee una participación de trascendencia.
Es prácticamente un catálogo de todos los stars de la
Toho de estos 50 años, incluyendo - de manera delirante - al Godzila
de Emmerich, que es despachado en dos segundos y sin pena ni gloria por el original,
como un gran chiste privado a los seguidores de la serie. Godzila es realmente
expeditivo y empieza a liquidar monstruos, uno tras otro. Con la novedad de que
los efectos y los sets han sido realmente cuidados. El traje ha sido rediseñado
con gran estilo, y le da un aire mucho más feroz al gigante, además
de que proporcionalmente se ve más enorme que nunca. Muchos de los monstruos
son CGI - el Godzila 98, p.ej. - y son los primeros en pasar a mejor
vida, en una decisión expeditiva para continuar las secuencias con el clásico
suitemation. Pero el despliegue es grandioso, con infinidad de efectos
especiales realmente cuidados - los rayos de los monstruos, los combates de las
naves; la secuencia en donde Gigan vuela sobre Nueva York y el batir de sus alas
destroza los vidrios de los rascacielos es simplemente genial -, y en excepcionales
ocasiones se notan las maquetas. Además que Kitamura filma con gran destreza
- la cámara tiembla con las pisadas de los monstruos, las explosiones se
suceden al paso de los mismos, y los combates son dirigidos con gran energía
-. Incluso en una secuencia donde los mutantes, a pie, combaten con Ebirah, la
langosta gigante, se nota realmente el virtuosismo del director con las cámaras.
Es ciertamente un film pensado para los fans, con Godzila en pose con el monte
Fuji de fondo, y el uso de escenarios de otros filmes que se convierten en guiños
para especialistas - el combate con King Sesar, el puerco espín y la avispa
gigante está seteado en un valle similar al que aparecía en la Godzilla
original de 1954 -. Desde el vamos, con la presentación - donde se
muestran secuencias de todos los filmes de la serie - se anticipa el gran homenaje
y espectáculo que vamos a presenciar. Y si bien este sería el último
film de la saga - Toho anunció que por 7 años no realizaría
otro film de Godzila -, uno intuye que esas esperas pueden acortarse gracias al
clamor popular. Los fans de todo el mundo han mantenido viva la serie aún
en sus peores épocas, escribiendo cartas a la Toho, aportando ideas.
Y resulta lógico, especialmente si el producto es un espectáculo
de tan buena calidad como Godzilla: Final Wars. No tendrá demasiado
cerebro, pero posee un envidiable grado de entretenimiento, ritmo y acción,
que muchísimos de los filmes americanos de hoy en día envidiarían.
Los filmes de la saga de Godzilla son: Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955), King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son of Godzilla (1968),
Destroy All Monsters (1968), Godzilla’s Revenge (1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror of Mechagodzilla (1976), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra (1992), Godzilla vs Mechagodzilla (1993), Godzilla vs
Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack (2001),
Godzilla Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión americana
dirigida por Roland Emmerich |
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