Japon, 2004 : Masahiro Matsuoka (Ozaki), Don Frye (Capitan
Gordon), Kazuki Kitamura (Dictador del Planeta X), Rei
Kikukawa (Miyuki Otonashi), Akira Takarada (Secretario
General Daigo), Maki Mizuno (Anna Otonashi), Kane Kosugi
(Kazama), Masato Ibu (General Xilian)
Director
- Ryuhei Kitamura, Guión - Ryuhei Kitamura &
Isao Kiriyama, sobre una historia de Wataru Mimura &
Shogo Tomiyama, Musica - Keith Emerson, Nobuhiko Morino
& Daisuke Yano
TRAMA : La Tierra ha creado la Fuerza de Defensa
Terrestre, cuyo brazo operativo se conoce como la Organización
M, y está compuesta por mutantes. Ellos forman
un ejército de avanzada tecnología que
mantiene al planeta libre de los monstruos, y han logrado
combatir a Godzila, que se encuentra atrapado en una
tumba de hielo en la Antártida. Pero súbitamente
comienzan a aparecer monstruos por todas las ciudades
del planeta, y la Organización M se encuentra
desbordada. Entre tanto, científicos de la organización
descubren los restos de Gigan, y deducen que se trata
de una criatura de otro planeta, que contiene el mismo
componente genético de los mutantes. Entre el
hallazgo y la guerra sin cuartel, hacen su presencia
una raza de alienígenas conocidos como los Xilianos,
que capturan a los monstruos y advierten a los terrestres
sobre una nueva amenaza, la de un planeta errante que
colisionará con la Tierra en cuestión
de horas, a menos que el mundo entero dispare todas
sus armas contra el mismo antes del impacto. La gente
festeja el caudal de buenas nuevas, sin advertir que
en realidad es toda una treta de los Xilianos para desarmar
el poderío militar de los terrícolas,
e invadirlos con el menor esfuerzo. A su vez, los Xilianos
han comenzado a reemplazar figuras en el poder político
con réplicas. Pero cuando la verdad es descubierta,
los alienígenas activan un control total sobre
los mutantes y desatan nuevamente a los monstruos. Sin
otros recursos para defenderse, los miembros restantes
de la Organización M se montan en el submarino
volador Gotengo, y se dirigen a liberar a Godzila, el
único monstruo no controlado por los Xilianos,
y la última posibilidad de salvar al planeta.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de Godzilla: Final Wars (cortesía de You Tube)
Godzilla no es cine arte, pero en general es una
fuente espectacular de entretenimiento. Es una serie que
se inició en 1954
como una suerte de amarga reflexión sobre el bombardeo
atómico de 1945, pero después perdió
esa formalidad hasta transformarse en un show de masas
adolescente. Con el correr de los años, la serie
fue perdiendo brillo, llegando al límite de los
ridículo con Godzila
Vs Megalon en 1973. Lo cual es decir demasiado para
un film basado en personas enfundadas en trajes de goma
y destrozando maquetas de cartón. Pero si bien
es cierto que cinematográficamente los filmes de
Godzila son bizarros, en su gran mayoría
resultan ampliamente entretenidos. Ha generado una gran
masa de seguidores más allá de su Japón
natal, son filmes aptos para toda la familia, y - si bien
gran parte de sus argumentos son delirantes - realizan
una serie de rutinas que resultan satisfactorias para
la mayoría de los espectadores. Es cine catástrofe
sin sangre y sin malos actores ni terribles diálogos.
En general, la evolución de Godzila tiene
que ver con las épocas y los creativos detrás
de cámaras. En un momento siguió a toda
una corriente de monstruos sesentistas como una sci
fi clase B - que nunca dejó de serlo -, después
se probó como espectáculo infantil, y
alrededor de los 80 se intentó recuperar cierta
dignidad con remakes camufladas. Pero ya para esa altura,
Godzila era fenómeno de culto. El tema es
ver qué se puede contar - que resulte fresco
- después de 28 filmes y 50 años en pantalla.
Salvando el lapsus de la desastrosa versión 98
americana, Godzila regresa a Japón en el nuevo
mileno con la Toho timoneando la excelente Godzilla
2000. Es una nueva etapa del personaje. Resulta claro
que, avecinándose el siglo XXI, hay que encontrar
nuevos rumbos para el gigante verde. Y creo que la Toho
lo ha encontrado, dando cierto aire comic a la
serie. Hay guiones más evolucionados, mejor desarrollo
de personajes, y no se trata simplemente de correr y señalar
al monstruo, sino que hay una trama más elaborada.
Eso no quita que se reciclen temas de filmes anteriores,
pero decididamente los últimos filmes de Godzila
mezclan elementos tanto del Cyberpunk como del
Manga, cuando no tomando cosas de la cinematografía
americana. Además, son filmes realizados con mejor
presupuesto, con cuidadas puestas en escena y con efectos
especiales profesionales. Si Godzilla 2000 era
un gran relanzamiento de la serie, Godzilla : Final
Wars es (dentro del limitado conocimiento de la saga
que posee quien escribe estas lineas, debido principalmente
a la ausencia de videos del género en estas pampas)
el clímax de esta última etapa.
Final Wars es sin duda lo mejor de Godzila que
uno ha visto en los últimos años. Gran
parte se debe a su director Ryuhei Kitamura, autor de
filmes como Versus. Toda la última camada
de producciones de la Toho se basa en directores
ajenos al género, y eso le da nuevo aire a la
serie. Ciertamente hay cosas de relleno, para abaratar
el presupuesto, como es toda la trama de las intrigas
entre mutantes y Xilianos, pero no deja de ser entretenida.
La primera hora - salvo algunas esporádicas apariciones
de los monstruos - es netamente basada en intrigas y
peleas entre humanos, con secuencias de acción
filmadas en gran forma. Lo único que puede reprochársele
a Kitamura es la clonación de ciertas poses a
lo Matrix en los combates
- el uso del bullet time, los tiroteos en pose,
o incluso cuando Ozaki asume poderes y detiene las balas
en el aire, al mejor estilo Neo -, pero el ritmo
es tan ágil y bien dirigido, que no aburre ni
marea. Kitamura mantiene siempre las cosas en movimiento,
sin que haya largos discursos explicativos que duren
más de dos minutos, ni lo plaga de cortes de
edición tipo MTV o Michael Bay. La trama
en esos momentos suena bastante lógica dentro
de sus reglas, y resulta entretenido sin caer en lo
ridículo.
Otro tema distinto es la hora restante, cuando los
monstruos hacen su aparición en escena. Como
el film fue producido para el 50 aniversario de la serie,
hay cameos de todo estilo, desde Mothra hasta Gigan,
pasando por el infame hijo de Godzila - Minya - que,
al menos, no posee una participación de trascendencia.
Es prácticamente un catálogo de todos
los stars de la Toho de estos 50 años,
incluyendo - de manera delirante - al Godzila
de Emmerich, que es despachado en dos segundos y sin
pena ni gloria por el original, como un gran chiste
privado a los seguidores de la serie. Godzila es realmente
expeditivo y empieza a liquidar monstruos, uno tras
otro. Con la novedad de que los efectos y los sets han
sido realmente cuidados. El traje ha sido rediseñado
con gran estilo, y le da un aire mucho más feroz
al gigante, además de que proporcionalmente se
ve más enorme que nunca. Muchos de los monstruos
son CGI - el Godzila 98, p.ej. - y son
los primeros en pasar a mejor vida, en una decisión
expeditiva para continuar las secuencias con el clásico
suitemation. Pero el despliegue es grandioso,
con infinidad de efectos especiales realmente cuidados
- los rayos de los monstruos, los combates de las naves;
la secuencia en donde Gigan vuela sobre Nueva York y
el batir de sus alas destroza los vidrios de los rascacielos
es simplemente genial -, y en excepcionales ocasiones
se notan las maquetas. Además que Kitamura filma
con gran destreza - la cámara tiembla con las
pisadas de los monstruos, las explosiones se suceden
al paso de los mismos, y los combates son dirigidos
con gran energía -. Incluso en una secuencia
donde los mutantes, a pie, combaten con Ebirah, la langosta
gigante, se nota realmente el virtuosismo del director
con las cámaras. Es ciertamente un film pensado
para los fans, con Godzila en pose con el monte Fuji
de fondo, y el uso de escenarios de otros filmes que
se convierten en guiños para especialistas -
el combate con King Sesar, el puerco espín y
la avispa gigante está seteado en un valle similar
al que aparecía en la Godzilla
original de 1954 -. Desde el vamos, con la presentación
- donde se muestran secuencias de todos los filmes de
la serie - se anticipa el gran homenaje y espectáculo
que vamos a presenciar. Y si bien este sería
el último film de la saga - Toho anunció
que por 7 años no realizaría otro film
de Godzila -, uno intuye que esas esperas pueden acortarse
gracias al clamor popular. Los fans de todo el mundo
han mantenido viva la serie aún en sus peores
épocas, escribiendo cartas a la Toho,
aportando ideas. Y resulta lógico, especialmente
si el producto es un espectáculo de tan buena
calidad como Godzilla: Final Wars. No tendrá
demasiado cerebro, pero posee un envidiable grado de
entretenimiento, ritmo y acción, que muchísimos
de los filmes americanos de hoy en día envidiarían.
Arlequin, tu portal de cine fantastico y de culto es un suplemento
de SSSM - el Servicio Secreto de Su Majestad. Diseño del sitio
web y desarrollo de contenidos por Alejandro
Franco. Derechos Reservados 2005 / 2010 Todas las imágenes
son propiedad de sus respectivos dueños - los contenidos pueden
ser reproducidos indicando la url original del mismo asi como el nombre
del autor